Talcualdigital.com
Viernes 15 de febrero de 2013
La verdad sea dicha,
cuando uno ve al ministro de mi- nas decir con orgullo que la gasolina
seguirá siendo gratuita, a uno le invaden sentimientos encontrados
entre el país y uno. Una de las pocas cosas de las que un venezolano
presume frente a los habitantes del primer mundo agobiados por los
altísimos precios del combustible es de lo barato de la gasolina
nuestra. Cuando se les cuenta que con lo que ellos llenan un solo
tanque uno tiene para la gasolina de todo el año, se les cae la baba y
les invade un sentimiento de estupefacción. Nada de lo nuestro les
impresiona más que eso, ni siquiera lo de la diarrea en cadena, que ya
es mucho decir. Incluso he escuchado a muchos llegar al extremo de
afirmar que se calarían la inseguridad con tal de conseguir semejante
ahorro.
Vamos a estar claros, uno sabe que este petro-Estado nos financia, que
esto no le conviene al país, pero le conviene a uno. El progreso
personal y el del país parecen estar reñidos, como que son inversamente
proporcionales. A uno la lógica más elemental le dice que no puede
sostenerse un negocio en el cual lo producido se vende por debajo de
los costos de producción, pero qué sabroso es el derroche, saber que
puedes dejar el carro encendido media hora mientras esperas fresquito,
con el aire acondicionado puesto.
Todos los ciudadanos que despotricamos del gobierno que nos conduce,
somos especialistas en la utilización de cuanto instrumento en dólares
desde las alturas del poder, generosamente, se nos brinda. Uno viaja y
se gasta el cupo completico y con los 3 dólares finales que te quedan
en la tarjeta te tomas un café helado en Starbucks, para no dejar ni
medio. Uno cuadra el viaje que te agarre terminando un mes y comenzando
el otro para sacar el límite de efectivo correspondiente al mes que
termina y al que comienza. Hay tiendas en el "Dolphin Mall" con la
bandera venezolana en la puerta, anunciando que somos "wellcome"
El control de cambios destruye al país, pero es un
excelente negocio, hasta para los que se sirven de él decentemente. Uno
reconoce a un compatriota en el extranjero porque es el que está
en la caja de la tienda, mirando el punto de venta con las manos
unidas en actitud de oración.
No se consigue aceite de maíz de producción nacional, pero la
variedad de olivas extra vírgenes no es normal: de España, Portugal,
Italia, hasta más baratos que en sus países de origen. La paridad
cambiaria propicia la destrucción del sistema productivo nacional,
pero nos conviene. En un país en el que la leche, el azúcar, la harina y
hasta los pañales escasean no ha faltado nunca el whisky mayor de edad
(como lo llamamos cariñosamente) y en pocos "pubs" de Londres se
encuentra la variedad que hallamos en el más chimbo de nuestros
botiquines.
Frente a esto, como diría Lenin, ¿qué hacer? Mariano Picón Salas, ya en
1949, hablaba del "vivamos, callemos y aprovechemos" en el que
se consumieron varias generaciones de venezolanos (¡si nos viera hoy!).
Uno siempre piensa que el chicle del país da para más, que se puede
seguir estirando sin que se rompa.
Pero la verdad, pensar el progreso individual y la riqueza personal por
encima del país nos confirma en aquella angustia cabrujiana de que
somos solo un país de paso, un sitio para hacer billete. Donde nos
matan y nos secuestran, donde no hay seguridad social, ni hospitales que
sirvan, ni sistema productivo, pero se gana el billete parejo. Con lo
que ahorramos aquí, en el país de la gasolina gratuita, pagaremos algún
día los altos precios de nuestra propia gasolina en el primer mundo si
nos toca poner en marcha el plan "B". La gran mayoría, la que solo
tiene plan "A", será al final la que pague las consecuencias de los
malos manejos de sus defensores, como ha sido siempre.
¿Hasta dónde se puede aguantar esto? ¿Hasta dónde la ausencia de un
presidente al que siempre la firma le queda igualita? ¿Hasta
cuándo la corrupción y el saqueo? Venezuela sigue siendo el país de
excelentes oportunidades en el que todo es posible mientras haya
billete. En fin, ¡feliz devaluación!: "vivamos, callemos y
aprovechemos". ¿No se podrá poner este lema en nuestro escudo?
Laureano Marquez.... quien mas? brillante como siempre
viernes, febrero 15, 2013
martes, febrero 12, 2013
miércoles, febrero 06, 2013
Don Leo y el so called "Potty training"
Uno reconoce en sus hijos ciertas características propias... y definitivamente el Don Leo tiene mucho de mi "autodidactismo" y "anti-autoayudismo".
Yo soy una mamá bastante cool para eso de las etapas de los niños. Ni con Luna ni con Leo me ha estresado mucho eso de cuando haran ésto o cuando haran aquello. Luna fue más lenta en hablar, pero hablo perfecto el día que lo hizo. Leo en cambio es un parlanchin que repite todo como le sale y que se comunica como sea, en el idioma que sea y sin pararse en detalles de sintaxis o gramática...o siquiera importarle que lo entiendan. El proceso de cada uno ha sido completamente diferente. Me atrevería a decir que Leo es más fluido en español que Luna a pesar de que aún no sabe cuadra una frase completa. Los dos fueron criados iguales, expuestos a la misma cantidad de español y de francés, cuidados por las mismas cuidadoras y honestamente en nada se parece el proceso de aprendizaje de uno al de la otra. Y para nada me inquieta... me gusta más bien constatar esas diferencias. Es apasionante.
El tema de los pañales, y de quitarselos, tampoco ha sido una de mis prioridades. La verdad que ni me acuerdo como fue con Luna... me parece que fue en la guardería y que aquí ni nos enteramos. Se que fue un poco más complicado para lograr que fuese totalmente libre de pañales para dormir, pero del proceso diurno no hay tema que me marque.
Con Don Leo la cosa es distinta. Desde hace algunos meses ya en la guardería han tratado de acostumbrarlo. Yo en la casa no he hecho mucha presión porque no tenía apuro, ademàs que he notado que el temita o es de su agrado...
Cada vez que medio se sugiere el tema, se hace el loco. Su típica actitud cuando algo no le interesa mucho o cuando está aplicando sus tácticas de desobediencia cívica.
Porque también a diferencia de su hermana que ha sido una activista violenta y defensora ferviente de cuanta causa justa o ilògica, poco importa, exista desde que estaba en la barriga... el Don Leo tiene unas tácticas muy sutiles de hacer siempre lo que le viene en gana creando el mínimo de conflicto... y cuando uno lo llama al orden, pues simplemente se hace el "yo no fui"... si uno insiste mucho... pasa a técnicas de manipulación de alto nivel persuasivo... besos... caricias...pero darse por alulido...JAMAS....con quien sera eso? conmigo?
Así pues desde que medio tocamos el tema, el nene siempre huye por la derecha. Pero sin que se note mucho.
En la guardería llevan semanas asombrados, porque él, muy obediente asiste con absoluta tranquilidad a las sesiones de sentarse en el vasito (pot), pero eso si... nada sale ni de lo uno ni de lo otro.
Acá fuimos asomando el tema. Como ya comenzamos a prepararlo para su tan añorado ingreso a la escuela de Luna..el tema comienza a cobrar cierta importancia.
No es un tema de que no entienda... el sabe perfectamente de que se trata... el vasito y el toilet son lugares que le son muy familiares, solo que a el eso como que no le interesa mucho.
Esta semana la guardería recomendo que nos buscaramos un libro de cuentos que tratara el "tema".
Yo, mamá muy obediente fui a buscar uno a la libreria... a Leo le encantan los libros.
Pero... viendo la increible variedad de libros con el mismo tema... tantos que pude escoger hasta por el color del vasito y de los calzones de los personajes... sentía una especie de sensación muy propia de mi misma cuando me he topado con un libro de autoayuda... los detesto... detesto los libros de autoayuda... eso de leer sentido común me aburre, pero como Leo, yo no soy una activista que va a destruir los libros de autoayuda como haría Luna, pero si les huyo por la derecha...discretamente.
Así pues. el gran evento de la noche de ayer eran los dos libros nuevos de Leo.
El chico, fiel a si mismo, se mostró interesado...pero no mucho... leímos el libro dos veces, una mamá y otra vez papá... y en ambas oportunidades tuve una sensación de leerle el cerebro a Leo que decía algo así como " estos tontos, ellos creen que con libritos de ositos que hacen pipi en el fulano pot me van a convencer...y míralos como lo leen apasionados y con convicción..."
Hoy es mi tarde libre con los niños. Me dije, bueno algún día hay que comenzar y llegando a casa le anuncié a Leo que al llegar le quitaría el pañal.
Accedió tranquilo. Pusimos el vasito en el salón... estuvo unos 15 minutos quitándose y poniéndose el calzoncito y sentándose y parándose del pot, sin hacer nada en lo absoluto... cuando se aburrió se paró se puso a jugar con un juguete al ladito del vasito y no habían pasado ni 5 minutos que llegó a mi lado quejándose de algo en la media... por supuesto el pipi había rodado piernas abajo hasta los pies...
Sin darle gran importancia simplemente le dije...pero bebé estabas al ladito del pot... y subimos a cambiarlo de calzón y de pantalon.
Bajó directo a jugar con el vasito. Otra vez, sube y baja pantalon, sube y baja calzón... siéntese y párese del vasito...otros 15 minutos más... en una de esas me llamo con esta frase...
"Mamaaaa te ayudo! te ayudo!" (aùn no domina el lenguaje y en lugar de decir ayúdame simplemente repite mis palabras Leo, te ayudo?)
Lo ayudé a subirse el calzón, el pantalon y creo que no me había volteado cuando me pegó el olor... NOOOOOOOO..... número 2...
El desastre fue un poquito mayor... calzón a la basura... paño y hasta un pañal de los limpios al que le aterrizó un salpicón.... ésta vez lo confronté calmadamente... Leo? no habíamos dicho que en el "pot".
Y él, con su cara tan lavada y sin el mínimo rasgo de estres me dijo; NO mama... nada en el pot!
Toda la aventura duró una hora...
Lo peor es que de él no me extrañaría que simplemente un día antes de comenzar la escuela se quite el pañal y listo... se acabó... ah y los libritos esos mami... muy lindos y tal el osito con el conejito...pero POR FAVOR mamá...que falta de confianza, no parecen cosas tuyas....
Yo soy una mamá bastante cool para eso de las etapas de los niños. Ni con Luna ni con Leo me ha estresado mucho eso de cuando haran ésto o cuando haran aquello. Luna fue más lenta en hablar, pero hablo perfecto el día que lo hizo. Leo en cambio es un parlanchin que repite todo como le sale y que se comunica como sea, en el idioma que sea y sin pararse en detalles de sintaxis o gramática...o siquiera importarle que lo entiendan. El proceso de cada uno ha sido completamente diferente. Me atrevería a decir que Leo es más fluido en español que Luna a pesar de que aún no sabe cuadra una frase completa. Los dos fueron criados iguales, expuestos a la misma cantidad de español y de francés, cuidados por las mismas cuidadoras y honestamente en nada se parece el proceso de aprendizaje de uno al de la otra. Y para nada me inquieta... me gusta más bien constatar esas diferencias. Es apasionante.
El tema de los pañales, y de quitarselos, tampoco ha sido una de mis prioridades. La verdad que ni me acuerdo como fue con Luna... me parece que fue en la guardería y que aquí ni nos enteramos. Se que fue un poco más complicado para lograr que fuese totalmente libre de pañales para dormir, pero del proceso diurno no hay tema que me marque.
Con Don Leo la cosa es distinta. Desde hace algunos meses ya en la guardería han tratado de acostumbrarlo. Yo en la casa no he hecho mucha presión porque no tenía apuro, ademàs que he notado que el temita o es de su agrado...
Cada vez que medio se sugiere el tema, se hace el loco. Su típica actitud cuando algo no le interesa mucho o cuando está aplicando sus tácticas de desobediencia cívica.
Porque también a diferencia de su hermana que ha sido una activista violenta y defensora ferviente de cuanta causa justa o ilògica, poco importa, exista desde que estaba en la barriga... el Don Leo tiene unas tácticas muy sutiles de hacer siempre lo que le viene en gana creando el mínimo de conflicto... y cuando uno lo llama al orden, pues simplemente se hace el "yo no fui"... si uno insiste mucho... pasa a técnicas de manipulación de alto nivel persuasivo... besos... caricias...pero darse por alulido...JAMAS....con quien sera eso? conmigo?
En la guardería llevan semanas asombrados, porque él, muy obediente asiste con absoluta tranquilidad a las sesiones de sentarse en el vasito (pot), pero eso si... nada sale ni de lo uno ni de lo otro.
Acá fuimos asomando el tema. Como ya comenzamos a prepararlo para su tan añorado ingreso a la escuela de Luna..el tema comienza a cobrar cierta importancia.
No es un tema de que no entienda... el sabe perfectamente de que se trata... el vasito y el toilet son lugares que le son muy familiares, solo que a el eso como que no le interesa mucho.
Esta semana la guardería recomendo que nos buscaramos un libro de cuentos que tratara el "tema".
Yo, mamá muy obediente fui a buscar uno a la libreria... a Leo le encantan los libros.
Pero... viendo la increible variedad de libros con el mismo tema... tantos que pude escoger hasta por el color del vasito y de los calzones de los personajes... sentía una especie de sensación muy propia de mi misma cuando me he topado con un libro de autoayuda... los detesto... detesto los libros de autoayuda... eso de leer sentido común me aburre, pero como Leo, yo no soy una activista que va a destruir los libros de autoayuda como haría Luna, pero si les huyo por la derecha...discretamente.
Así pues. el gran evento de la noche de ayer eran los dos libros nuevos de Leo.
El chico, fiel a si mismo, se mostró interesado...pero no mucho... leímos el libro dos veces, una mamá y otra vez papá... y en ambas oportunidades tuve una sensación de leerle el cerebro a Leo que decía algo así como " estos tontos, ellos creen que con libritos de ositos que hacen pipi en el fulano pot me van a convencer...y míralos como lo leen apasionados y con convicción..."Hoy es mi tarde libre con los niños. Me dije, bueno algún día hay que comenzar y llegando a casa le anuncié a Leo que al llegar le quitaría el pañal.
Accedió tranquilo. Pusimos el vasito en el salón... estuvo unos 15 minutos quitándose y poniéndose el calzoncito y sentándose y parándose del pot, sin hacer nada en lo absoluto... cuando se aburrió se paró se puso a jugar con un juguete al ladito del vasito y no habían pasado ni 5 minutos que llegó a mi lado quejándose de algo en la media... por supuesto el pipi había rodado piernas abajo hasta los pies...
Sin darle gran importancia simplemente le dije...pero bebé estabas al ladito del pot... y subimos a cambiarlo de calzón y de pantalon.
Bajó directo a jugar con el vasito. Otra vez, sube y baja pantalon, sube y baja calzón... siéntese y párese del vasito...otros 15 minutos más... en una de esas me llamo con esta frase...
"Mamaaaa te ayudo! te ayudo!" (aùn no domina el lenguaje y en lugar de decir ayúdame simplemente repite mis palabras Leo, te ayudo?)
Lo ayudé a subirse el calzón, el pantalon y creo que no me había volteado cuando me pegó el olor... NOOOOOOOO..... número 2...
El desastre fue un poquito mayor... calzón a la basura... paño y hasta un pañal de los limpios al que le aterrizó un salpicón.... ésta vez lo confronté calmadamente... Leo? no habíamos dicho que en el "pot".
Y él, con su cara tan lavada y sin el mínimo rasgo de estres me dijo; NO mama... nada en el pot!
Toda la aventura duró una hora...
Lo peor es que de él no me extrañaría que simplemente un día antes de comenzar la escuela se quite el pañal y listo... se acabó... ah y los libritos esos mami... muy lindos y tal el osito con el conejito...pero POR FAVOR mamá...que falta de confianza, no parecen cosas tuyas....
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