La semana próxima será la última semana de guardería del Leo y el potty training sigue en stand-by...Status éste, asignado por el propio Don Leo, a quien ese asunto sinceramente lo tiene como aburrido.
Habíamos acordado con la guardería aplicar terapia de shock a partir de éste lunes, es decir, dejarlo sin pañal y que sea lo que Dios quiera...
Hemos notado tanto en casa como en la guardería que Leo se retiene, es decir, el control de esfínteres lo domina pero el peo es mental... no quiere.
Primero pensamos que era miedo al ruido de los WC... atacamos el tema mostrándole como Luna o papá o mamá iban sin problema al WC y dejándolo tirar el mismo la cadena. En la guardería hicieron lo propio también. Descartamos el tema del miedo.
Luego pensamos que era asco...Le dimos opciones...el vasito de plástico de Cars o el WC con adaptador... no le interesó.
Le dimos suficiente información vía un libro que se convirtió en su favorito y de lectura obligada (por él no por nosotros) cada noche durante casi un mes y en el cual Pequeño Oso y su conejito Barnabé aprenden a usar calzoncillo y a ir corriendo al vasito juntos. El adora al conejito Barnabé y le da besos en el libro...muy cute!
No acordamos también que cuando Leonardo comenzó a caminar lo hacía escondido de todo el mundo y el día que se sintió seguro de si mismo, entonces decidió mostrar firmemente al mundo su proesa. Y eso nos prendió el bombillo de la observación. Sus pañales están siempre secos luego de la siesta (de tres horas). Notámos que en general se llenan de una sola vez y muy muy pesados, es decir que ha estado ensayando discretamente como retener y en general nos dice pipi cuando lo esta haciendo y vemos el pañal llenarse súbitamente.
Me puse un poco a indagar en San Google y encontre bastante información útil. Primero tranquilidad en el sentido que antes de los 4 años no hay ningún apuro, ni inquietud. Planteamos el tema en el colegio y nos dijeron que ni nos preocuparamos, que tarde o temprano unas orinaditas más unas menos todos aprenden y que son pocos los casos realmente de inquietud.
Había pues llegado yo solita y luego concertada con Ludo a la conclusión de dejarlo en paz... mi hijo es un niño inteligente y con un kilo de voluntad... no me caben dudas sobre el hecho de que le dimos suficiente información y aliento positivo para estimularlo a ir... nos hemos cuidado mucho de reprimendas o de hacerlo sentir culpable o mal en los casos de accidente... hemos hecho lo que se debía...si el no se siente listo hay que dejarlo.
Luego leí en un site de esos bien gringos e imperialistas en los que siempre le dan al niño su puesto de "ser inteligente" y con "WILL", o sea,
donde empoderean al niño y justo en una de las recomendaciones decian que había que hacerlo a él responsable de su aprendizaje... o sea, la pelota esta en su cancha... él sabra como jugarla.
Tiene las herramientas... le quitaremos regularmente el pañal... a Don Leo pasar a la acción...

