Como ya les he venido contando. La escuela de Luna nos resultó una decepción.
La ilusión del primer día de la compra de las cositas nuevas y todo el resto se lo comió la primera impresión.
No es con ánimos de destruir la imagen o lo que sea pero la verdad entre lo que nos explicaron y la realidad hubo un hueco.
Nos equivocamos. Tal vez no le dedicamos el tiempo suficiente a la búsqueda (como el señor que vimos anoche con el bebé de 3 meses asistiendo a reuniones de búsqueda de escuela y haciendo preguntas de headhunter: y para ustedes cual es el principal motivo por el cual yo debería escoger esta escuela para mi hijo?- que los diferencia del resto?) . Nos convencimos con poco y tal vez era bastante obvio lo que no vimos. Pero este no es el momento para meas culpas sino para tomar acciones correctivas.
Lo que no nos gustó?
- Mucho desorden
- Poca información
- La limpieza de los espacios y de los baños dejaba mucho que desear
- El que no tuviera un plan adecuado para recibir a los nuevos
- La seguridad
- Detallitos como que 3 días más tarde Luna aún no tenía un nombre o un espacio para sus cosas
- Los bolsos tirados a un lado de la puerta
No sé… una cuestión de feeling. Ni yo, ni Ludo, ni mi mamá “lo sentimos”. Ese no era el lugar y a veces estas sensaciones o carencia de ellas que son bastante estomacales por cierto, pesan más que mil argumentos tangibles.
Tal vez nos equivocamos pensando en grande y en el futuro, la primaria el bachillerato… siendo Luna aún tan pequeña.
Y no es falta de confianza, debo decirles que hoy Luna se quedó tranquila, no lloró y hasta contenta de ver de nuevo a su maestra. Estoy totalmente segura que la adaptación vendría sin problemas, el problema es que ni a mi, ni, ni a Ludo, ni a mi mamá (una referencia calificada ya que fue maestra de maternal) nos gustó que justamente se adaptara la esa anarquía.
Para mi esos primeros años marcan un camino. Y si bien no considero que hay que meterlos en régimen militar, si pienso que debe haber un buen equilibrio entre la disciplina (cosas básicas como mantener el orden y la atención de los niños) y el amor (que tampoco lo vi mucho en estos tres días). Sin contar con un ambiente agradable, un cierto orden, en fin…
Ahora claro que estos cambios de última hora son un poco complicados pero yo soy una ferviente creyente en el destino creo que lo han leído muchas veces por acá. También tengo mucha fe en un angelito que siempre me ha protegido y cada vez que cruzo por la esquina que no es me da un tirón de orejas y me abre un senderito que no había visto antes.
Ayer en mi desespero luego de que dejé a Luna en la escuela para su primer día completo (de 9 a 3:50- y pensando con horror en cuando se vayan los abuelos dejarla hasta las 6 allí) y como mandado por Dios entro en Internet y hago una búsqueda sobre dos escuelas a donde habían ido la mayor parte de los niños que fueron dejando la guardería en los últimos tiempos.
La primera, tal y como lo presentía tenía una advertencia en el web, algo así como “ Por favor no insista, somos muy exclusivos y selectos así que si aquí decimos que no hay cupo, no hay”. Sin embargo, agarré mi teléfono y muy gentilmente la señora que me atendió me confirmó el mensaje.
La segunda fue de esas cosas que uno dice… pero estoy leyendo bien? Resulta que a lanzar la búsqueda, lo primero que me viene es un link con el siguiente mensaje:
Jornada de información a padres, jueves 25 de febrero a las 6 de la tarde en la Escuela XXX….
Cuando caigo en cuenta que la cosa es esa misma noche no lo podía creer. Mi angelito de nuevo abriéndome un senderito escondido. Inmediatamente llamo al número en pantalla y me responden la secretaria de la Directora. Le planteo mi caso desesperado y me dice… hay señora nosotros acabamos de hacer una reorganización y yo estoy casi segura que al menos en alguna de las dos escuelas hay cupo para YA…pero déjeme su número y la Directora la re-contactará.
Lo hice pero ni corta ni perezosa le di cita a Ludo y a las 6 nos encontramos en la escuelita. Llegando coincidí con la Directora en la puerta y le conté mi rollo… me dijo que asistiéramos a la jornada y así visitábamos la escuela.
Los salones, los baños, las maestra, los detallitos… realmente desde la calidad de los juguetes hasta las simples decoraciones con tules de Princesas decorando los techos… el sitio el acceso, el parque… lo que nos explicaron las maestra… otro mundo, mucho más parecido al que teníamos en mente.
Sin embargo, la Directora nos invitó a que antes de tomar una decisión fuéramos a una visita a ambas escuelas en donde hay cupo y asistiéramos a las clases (life). Tenemos cita para el martes.
Por lo pronto la Lunita disfrutara de unos días de vacaciones con los abuelos en casa cuestión de olvidar un poco el asunto de la otra escuela y pues la semana que viene comenzaremos con mejor pie y una lección aprendida.











