Faire la grasse matinée, expresión francesa que significa morsear hasta tarde en la cama en la mañana, ha sido probablemente una de las cosas que más nos ha afectado a estos dos esclavitos desde la llegada de la jefecita.
La verdad que yo nunca fui una persona de despertarse de buenas pulgas en la mañana. No desde que tengo memoria. Luego se empeoró la cosa en la Universidad ya que mis clases comenzaban a las 2 de la tarde, así que mi ritmo era más bien el de levantarme tipo 11 y eso porque había
Alf y
Quién manda a quién? en RCTV. Veía ambos programas, tomaba mi ducha comía y arrancaba para la
UCAB... así durante 3 gloriosos años...
Luego comenzó la vida responsable en que debía despertarme a trabajar y asistir a clases en la Universidad en la noche. Esa despertada temprano para evitar la cola y llegar a tiempo a la oficina se convirtieron en mi tortura semanal. Por lo cual esperaba mis sábados y domingos para dormir a pierna suelta. No salía de mi cama antes de las 11 de la mañana por nada del mundo. Para mi no hay nada más rico que ese sueñito de la mañana. Ni sensación más rica que despertarse solito y sin despertador.
Ludo, por su parte, era bastante flojo para asistir a sus cursos de primera hora de la mañana y se acostumbró rápidamente a saltarlos y pedir las notas a sus compañeros. A la hora de escoger horarios llegó hasta a inscribirse en clases diferentes con tal de no tener que despertarse.
Así por unos 3 añitos fuimos la pareja de morsas perfecta!
Nuestra decisiones laborales y de vivienda han sido tomadas en función a nuestra rapidez para llegar a los sitios, contando siempre con una buena noche de sueño, que no tiene nada que ver con la hora de acostarnos, sino la de despertarnos, así nuestra casa queda a 2 kilomeros de mi trabajo (hasta en bici me toma 15 minutos máximo llegar) y a 5 minutos de una parada de metro para Ludo. Ambos hemos aprendido a optimizar al máximo el tiempo de la mañana para dormir lo máximo posible. Es cierto, por el mismo precio a lo mejor hubiesemos comprado una casa más espaciosa en las afueras de la ciudad pero esto nos hubiese hecho sacrificar sueño para pasar horas metidos en un carro... cosa que a ambos nos horroriza...
Cómo hemos manejado el tema desde la llegada de la jefecita?? pues con sicología y muchas patadas en la cama...
tu hija llora... búscala tu... nooooo ya yo fui dos días seguidos esta semana... mentira yo bajé ayer... noooo ayer fui yo, te toca a tí... a veces nos lanzamos una de los ofendidos...
OK, veo yo no tengo derecho a dormir...esta bien...voy yo (eso sí con teatral gesto de disgusto y haciendo bastabte ruido)... a lo que el otro generalmente responde doble-ofendido y se para más rápido...y así hasta que alguno cede...
Cuando ambos nos acostamos tarde, como el fin pasado, es horrible... pero hacemos relevo, uno se levanta y juega con Luna las primeras 2 horas y así gana su cupón para ir a despertar al otro y cambiar de puesto, o sea lanzarse una siesta matinal para recuperar las dos horas perdidas...
Pero anoooooche... anoche teniamos una carta dorada bajo el brazo....
Hace más de 3 meses un amigo nos invitó a su fiesta de 30 años. Una mega rumba en uno de los sitio más cool de la ciudad, de estos en los que solo entras bien empintado y con carta de miembros, o sea una cosa como Le Club en su época. La parte superior del sitio fue reservada para él y los otros dos trentañeros que organizaban la fiesta.
Dada la anticipación, pudimos bloquear la agenda de la abuelita de Luna para dejarla a dormir en su casa, lo que nos compraba una noche de rumba sin despertada a las 7:30 AM el día siguiente.

La noche comenzaba con una cena y continuaba con la rumbita típica, eso si con la flor y la nata de Bruselas y con una peculiaridad, al mismo tiempo que se llevaba a cabo la rumba se producía una especie de espéctaculo inspirado en la Bella y la Bestia... algo que los organizadores de este tipo de este tipo de eventos han bautizado como
Les Folies Bourgeoises y que no logro entender muy bien ya que el website no es muy explícito la cosa es como un concepto de organización de eventos y le dan un aire muy cool a la velada...
La verdad una nota el asunto. La comida deliciosa, el ambiente y la música suuuper cool, el espectáculo bastante interesante... pero Ludo y yo solo pensabamos en que lo más temprano que llegaramos a casa, lo más largo que dormiríamos jajajaja...

Viendo tanta gente bella, con sus tragos, sus cigarrillos, las velas que decoraban el local, las enormes lámparas, el ambiente general, el hermoso vestidos de la bella y la cara de venado de la Bestia que reinaban desde una tarima en altura sobre la pista de baile, mientras yo me caía del sueño (y a Ludo se le cerraban los ojos) pensé por un momento...Dios cuanto he envejecido...pero luego me di cuenta de que no es eso... la verdad bailé y rumbié hasta el cansancio. Ahora puedo apreciar las cosas, y la verdad la rumba de anoche tenía todos los elementos para lanzarse a la perdición y bailar y emborracharse hasta caer pero mis pioridades han cambiado...

En este orden de ideas, una mañana sin despertador y sin Luna llamando... no tiene precio.... para todo lo demás existe Mastercard... o Visa en su defecto.