Hace unas semanas por el Facebook una madre bloggera publicaba los diálogos que acompañarían a sus hermosas fotos de familia tratando de desmitificar la posible perfección que podría traslucir de ellas.
Otra "Instagramer" japonesa, hacia un "dezoom" sobre las perfectas fotos que colocamos en instagram y lo que en realidad hay en el background, fuera del encuadre. Mismo objetivo.
Todos estos proyectos son críticos de una realidad actual que surge de la sobre exposición de nuestras vidas que se produce con este fácil y cada vez mas rápido acceso a tener fotos de todo cuanto ocurre a nuestro alrededor a cada instante, y hacerlas publicas. Males de nuestros tiempos?
Yo soy culpable de este delito, ciertamente me encanta capturar momentos, de lo que no soy culpable es de pretender con esto un cierto nivel de "perfección". No, muy lejos de eso, la vida por definición no es perfecta y hace rato que no busco eso. La vida hay que vivirla como viene y aceptarla con sus altos y bajos.
Yo amo la fotografia desde muy chica. Porque amo la sensación que me produce volver a ver cosas del pasado. Me permiten volver a sentir cosas y a transportarme en el tiempo...es mi Delorian personal. De mis hijos, quisiera poder imortalizarlo todo, cada sonrisa, cada carita triste, sus manitas, sus gestos... porque ya con tres y apenas 8 años de que comenzó esta aventura, me doy cuenta como es fácil olvidar las cosas con el tiempo, incluso confundirlas. El día a día, la rutina son unos pesos pesados...
La madre bloggera que compartía los diálogos de sus perfectas fotos, compartía pedazos de esa realidad que a nadie escapa... la vida de familia es lo que es, rutina, repetición de tareas, repetición constante de consignas, gritos, llantos, discusiones entre hermanos, desacuerdos por quien puso la mesa y quien la quita, o a quien le toca la cajita de M&M's nueva que compro mama para llevar la merienda, o a quien miro más el hermanito bebé cuando estaban jugando con él, o quien se sienta al lado de él, o liste acá los temas de las peleas mas absurdas que alguien pueda imaginar: "name them".
La vida diaria son repeticiones diarias de la misma película... vístete!, come!, hey come! que se hace tarde!... deja de hablar y come, que ya han pasado 15 minutos y aún no te has llevado bocado a la boca... mientras tanto el otro llora porque se le cayó el juguete al piso, la otra no quiere peinarse porque se le van los efectos de ondulación de la trenza que se hizo el dia anterior mientras tenía el cabello mojado para rizares el cabello, y así, vuelves a caer en cuenta que pasaron 5 minutos más y el otro nada que se toma la leche y sigue en alguno de sus interminables monólogos.
Un poco de paz cuando están en la escuela y luego desde que se montan en el carro empiezan la cotidiana discusión por: quita tu codo de allí que es mi apoya-codo y me toca a mi, o eso que dices no es así porque cuando yo estaba en maternal era asao... si pero yo si sé...
Yo lo llamo el proceso de adaptación post-separacion mañanera. Con suerte se les pasa rápido, con menos suerte necesitan un time-off cada uno en su cuarto luego de haber comenzado la rutina de: quítate la chaqueta, no, no la dejes en el suelo... pero toooodos los días lo mismo??? cuantas veces más debo repetirlo? qué hace la chaqueta en el suelo?... ahhh la arena, quítate los zapatos fuera de la casa y botas la arena en el jardin ( como todos los días)... la tarea...la otra responde sistemáticamente: ya la hice en la escuela... ok, entonces muéstramela para firmar... dónde están las palabras del dictado que tienes que re-copiar? ahhhh esas no las he hecho aún. Entonces no has hecho la tarea... pero siiiii, mira si la hice era esto de matemáticas. Si, pero fijare aún te faltan dos cálculos y éste de acá está incorrecto.... pero mamáaaaa, yo quería ver un film.... Pero hija en la semana no se ven films y además no has terminado la tarea... y si la termino entonces si puedo ver el film?.... ahhhh cuantas veces te he dicho que no me gusta que empieces la negociación, no, hacer la tarea es tu deber y en la semana no se ven films (todos los días) y en medio de todo esto, el otro echó medio zapato de arena en el piso recién lavado por la señora que limpia, el chiquitin llora pidiendo atención y el de los zapatos, mientras los vacía, sigue hablando en su monólogo continuo que cambia de un tema al otro sin pausas para respirar... pero de repente en medio de aquella cacofonía el monólogo se transforma en: MAMA! ehhh MAMA!!!! ( por la enésima vez del dia) y de repente un silencio, un cruce de miradas... si, dime mi niño...
rien, est- ce que... JE T´AIME! y el mundo se para y ese TE AMO que sale del alma, de la espontaneidad, de ninguna parte, te llena el alma y te recuerda lo que es la vida y para que sirve...
Ahh ese momento mágico suspendido en el tiempo... que apenas dura pocos segundos porque se banaliza ahí mismo con: "...pero yo también te quiero, te quiero mas de lo que hubiese querido" porque los celos de hermanos operan y las personalidades mas drama queen son así...y hasta el chipilin que aun no habla te busca con esos ojotes expresivos, para hacerte saber que eres querida...
Una vez me dijeron, disfrutalos, porque estas viviendo los mejores anos de tu vida... esos llenos de sonrisas sinceras y de amor verdadero... y es así...
Mis fotos, algún dia serán testigos mudos de esos días felices. No que dude que en otro momento, en el futuro, habrán otros motivos de felicidad, pero ciertamente que días tan ricos son estos en los que no pasa nada extraordinario pero pasa la vida...