A 8 días de cumplir mis 9 meses mis papás se deshicieron de mi y me mandaron al cuarto de Luna... y mi cuarto?Llegó el momento... la verdad nos costó tomar la decisión.
Hace un mes nació el bebé de un colega de Ludo y éste muy orgulloso de su buena decisión de padre desde el principio, le contó muy satisfecho, que desde que llegaron del hospital él le había dado un parao a su esposa y el bebé fue solito a su cuarto para que ellos pudieran descansar.
Ok, es una forma de hacer las cosas. Muy típica de por acá. La respeto, pero no es el tipo de cosas que funciona para mi. Por otra parte me dije, pobre no sabe que se está perdiendo los momentos más ricos de la vida de su hijo... esos en los que se crean los lazos más íntimos y más puros. Pero claro a lo mejor eso tampoco es de su interés. Cada cabeza es un mundo y definitivamente los seres humanos vivimos la vida en diferentes intensidades. Para mi particularmente esos contactos de piel suavecita, la extrema ternura que me producen los piecitos amorfos y las manitas en puñitos apretaditos, los ruiditos que solo hacen los bebés recien nacidos, esos ronquidos...en fin, no tienen precio.
Otros prefieren a los hijos cuando estos ya saben hablar y la etapa de bebés es solo un mal rato a pasar y mientras más rápido y fácil mejor... Cuestión de estilos.

Ciertamente que en nuestro caso no hay muchas opciones. Nuestra casa aún posee solo dos habitaciones, la nuestra y la de Luna. Para el tiempo en que Luna nació, ni siquiera existía la de Luna así que ella también disfrutó de 9 meses en el cuarto de papá y mamá.
Pero ya era el momento. Leo que fue un bebé super pegado a mi, se ha convertido en un niño tremendamente independiente. Ya en las últimas semanas se toma sus teteros solo en su cuna porque no soporta que se lo demos. Lo amapuches nocturnos y las permanencias en nuestra cama luego de su tetero de madrugada se acabaron hace casi un mes cuando él mismo pedía a su manera (no encontraba acomodo, lloriqueaba) que lo metieramos en su cuna y allí se dormía profundamente.
Luna por su parte espera casi desde que nació Leo el momento en el cual su hermano vendrá a dormir a su cuarto. Alguna vez, en algún momento de celos, para calmarla de que su hermano dormía con nosotros y ella no, y a la vez para preparar el terreno de que su inmenso y hermoso cuarto solo para ella, algún día (temporalmente) los acogería a los dos, se nos ocurrió decirle a Luna que su hernamo al ser más grande bajaría a dormir con ella... más vale que no, ella que no olvida nada de lo que le interesa, estuvo con ese chichón desde ese día y hasta ayer cuando su sueño se hizo realidad.
Creo que fuimos más nosotros los que le dimos largas a la situación, pero lamentablemente el cansancio me ha estado pasando factura. Caí en cuenta que desde que nació Leo no ha habido una sola noche completa de sueño ni para mi ni para Ludo y últimamente me encontraba como en una situación de constante alerta, dormida sin dormir y al mínimo ruido despierta y trasnochada. Como consecuencia mi cuerpo no ha dado para más y estoy cual papel atrapa mosca, virus que pasa, virus que atrapó y que me tumba en cama con fiebre y dolores y una terrible debilidad. En la consulta más reciente me indicaron tan solo por una semana un somnífero ligero pero que me permitiera hacer 8 horas de sueño ininterrumpido y el médico solicitó a Ludo ocuparse de Leo en las noches por ese mismo periodo. Llevo dos noches durmiendo profundo y sin interrupciones y a pesar de sentirme mal porque estoy enferma puedo sentir la diferencia con respecto al reposo. Mi cuerpo estaba pidiendo desesperadamente dormir.
Así pues anoche cuando Ludo llegó de la oficina se ocupó de desmontar la camita de nuestro cuarto y remontarla en el cuarto de Luna, mientras ésta, loca de emoción, brincaba y saltaba por todos lados diciendo que Leo vendría a dormir con ella.


La primera noche no fue fácil. Leo un poco extrañado no logró dormirse hasta pasadas las 10 de la noche (dos horas más tarde de lo habitual) luego de muchos besitos, amapuches, explicaciones y de reniflar su cama como verificando que era la misma solo que en un lugar distinto. Luna tampoco pudo dormir antes de su hermano. Como a las 10:30 PM por fin cayeron los dos... nos dijimos que tal vez debimos esperar el fin de semana y tales, pero en conclusión, siempre es un cambio. Los primeros días siempre implicaran un cambio de rutina y ya tendremos que pensar, por ejemplo, en como hacer con respecto al la rutina del libro de Luna antes de dormir...
Ahora mis dos angelitos duermen juntos y papá y mamá ya no tienen un bebé en el cuarto... crecen muy rápido.