
El viernes fui con Sara a ver al Ballet de St Petersgurgo interpretando el clásico cuento del Cascanueces.
El primer acto, un poco más teatral y menos danza, trasncurrió sin mucho que admirar más allá de un hermoso vestuario... pero cuando comenzó el segundo acto con sus Pas de Deux clásicos, las danzas árabes y chinas...que belleza y que de recuerdos....
De niña soliamos ir al ver al Ballet del Teresa Carreño interpretando el Cascanueces todas las navidades. Era siempre el mismo montaje y siempre espectacular. Con orquesta en vivo interpretando la grandiosa música de Tchaikovsky y excelentes coreografía. La verdad me hubiese gustado poder guardar en la memoria una interpretación del Cascanueces, en mis tiempos de bailarina. Era mi sueño y lamentablemente uno de esos que no se cumplió ni se cumplirá. Sin embargo interprete al Hada del Fuego del clásico de la Bella Durmiente, mi único solo, con un tutu rojo y dorado espectácular y una coreografía del maestro Vicente que realmente arranco mucha emoción y aplausos del público... a veces recuerdo esos instantes en escena...con la mirada de todo un teatro sobre mi y siento como si fuese un sueño...en esos momentos solo esta la música y la coreografía en tu mente...la mirada al infinito y un miedo que da fuerzas...una experiencia inolvidable.
Volviendo al ballet del viernes, las coreografias del ballet de St Petersburgo, así como la calidad y pulcritud de las interpretaciones de las/los solistas fue realmente extraordinaria. Dándole relevancia a la historia que acompaña a esta escuela de danza.
Tal vez lo único decepcionante fué el no contar con una orquesta interpretando la música. Pero realmente lindo y emotivo.



























