La semana pasada el niño grande de la casa, o sea, el papá, se antojo de unas calcomanías de pecesitos para decorarle el baño a Luna. Pués que éxito el antojo!!! en la noche mamá se ocupó de decorar las baldosas de al lado de la bañera y como sobraban algunas pués por que no el muro al lado del cojín para cambio...
Al día siguiente el antojo pagó en sonrisas... que emoción e produjo ir descubriendo uno a uno sus nuevos amigos del baño. Desde ese momento es una maravilla cambiarle los pañales a Luna porque las sonrisas y emociones con su pecera valen oro...
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)




2 comentarios:
Todo un acierto del niño grande :-)
Priceless!
Publicar un comentario