miércoles, noviembre 07, 2007

22 días y un tetero a las 11 de la mañana

Hoy, me dispuse a disfrutar de una siestita de mi bebé...no una siestita "con" mi bebé, sino "de" mi bebé...

A las 11 de la mañana decidí darle un tetero de fórmula, que aunque no es el primero que le doy, si marca un momento símbólico, el de ser el primer tetero que acompaña a la decisión de ir progresivamente parando la lactancia materna.
Terminó su tetero, luego tomó un poquito de leche de mamá y así cayó en un profundo sueño sobre mi hombro, solo que esta vez en lugar de dejarla en su cuna y aprovechar esta posible media hora de siesta para hacer las mil cosas que siempre tengo por hacer (bañarme, cepillarme los dientes y vestirme para salir cuando se vaya la chica, o prepararme el almuerzo, o recoger las compras que no teminamos de arreglar ayer por culpa de la cena y el futbol, o el desastre de fotos que tengo en la mesa del comedor, o a contestar un email, o a postear un cuento que tengo entre ceja y ceja desde hace días, etc..etc), decidí quedarme allí, en donde estaba, sin moverme para no perturbar su sueño, a disfrutar del ritmo de su respiración, de la calma de su sueño, de la entrega de ese minúsculo ser a mis brazos y a los latidos de mi corazón. Me dediqué a abrazarla fuerte y a darle mil y un besitos en su cabezita tumbada por el sueño en mi hombro. De dispuse a hacer de esos 20 minutos o media hora de paz un momento inolvidable...a tratar de trasmitirle con la fuerza de mis abrazos y los latidos de mi corazón todo el amor que le tengo...
Vinieron a mi mente tantos recuerdos...desde ese 18 de diciembre en que cambié un viaje de trabajo a Bérgamo por una visita a mi médico luego de una noche de locura en que (asumo que producto de las hormonas alborotadas) había salido a las 3 de la mañana a cambiar el carro de puesto para terminar en el mismo puesto en el que estaba luego de media hora dando vueltas al rededor de la urbanización. Esa noche en que me sentía mal pero no sabía que era lo que tenía pero lo único cierto era que ni loca agarraba ese avión al día siguiente...
Desde ese día en que el puntito rosa del test casero me dijo que si, que esta vez si estaba embarzada, y desde el día que otro puntito casi imposible de ver en el eco me lo confirmó, mi vida se ha dedicado a mi bebé...
Primero 4 largas semanas de dormir 18 de las 24 horas del día con la tensión por el subsuelo y unas náuseas que me acompañaron en total por 3 meses y medio...
A las 20 semanas comenzaron las contracciones y el riesgo de parto prematuro que me acompañó hasta ese domingo 29 de julio en que al llegar a la semana 37 y tomar mi última pastilla de tratamiento para evitar el parto prematuro...estaba lista para recibir a mi bebé..
Una semana más tarde, nació Luna, gracias a Dios una niña normal y al verla supe que el resto de mi vida sería para darle lo mejor a ella... el primer paso sería la lactancia materna.
Había leído sobre el tema y estaba dispuesta a amamantar al precio que fuera. Al ser algo tan natural, yo creía que sería algo muy fácil, a pesar de que en la bibliografía sobre el tema mencionan que no es tan intuitivo como pareciera...
En mi caso fue bien fácil al principio. Luna me lo hizo fácil...nació aprendida. No habrían pasado ni 10 minutos desde que la sacaron , que la niña ya estaba mamando como si lo hubiese hecho desde la barriga...
Los doctores y las enfermeras coincidieron en que era una experta...
Y lo es, hoy en día es super eficiente, en 5 minutos ha sacado practicamente todo lo que necesita y en 10 ya esta lista y haciendo la digestión...
Si para ella fue tan simple, para mi no. Desde el tercer día en el hospital estuve tentada a tirar la toalla... si no fuera por mi fuerte deseo de hacerlo, el apoyo de las enfermeras, de mi mamá...la fortaleza de Ludo y la ayuda de la comadre, de Aura, de Mery-Jean en la distancia de María Gabriela y de María Soledad, mis panitas venezolana cada una en este mismo proceso de lactancia o habiendo ya vivido uno... probablemente este tetero de hoy hubiese sido un más...
Sin ánimos de desestimular (si es que esto es una palabra) a nadie, mi experiencia ha sido un proceso díficil. Inicialmente fue extremadamente doloroso...y este dolor me acompañó por mucho más tiempo que a la generalidad de las personas. Luego se produjeron cambios en mi organismo que me hicieron sufrir de otras consecuencias, también dolorosas.
Cuando le dieron cólicos cambié de alimentación.
Y es que cada mujer no es otra sino ella misma... en mi caso el simple hecho de saber que debo usar un sostén 24 horas al día y 7 días a la semana es una tortura... a pesar de haber conseguido unos super cómodos y suavecitos...claro que esto son cosas menores...
Sin contar el tema psicológico...cuando tu bebé llora sin parar...aún habiendo leído 20 libros o 50 sites en internet siempre te cuestionas sobre la calidad de tu leche y la posibilidad de que no esté satisfecho...
Luego tu vida sexual se ve afectada por el asunto...falta de lubricación, o pastillas que no hacen el efecto esperado en mi caso, el riesgo de un embarazo más pronto de lo esperado y lo que esto implica...
Así que en estos 3 meses han sido muchas las veces que todas estas cuestiones han recorrido mi mente... y me han hecho flaquear...mi única satisfacción y la más importante de todas porque es la primera y única razón para continuar es ver a mi niña creciendo a un excelente ritmo y en buen estado de salud...
El la más reciente consulta de Luna con su pediatra el pasado 22 de octubre, y luego de haberlo discutirlo con Ludo y poner sobre la balanza mi inminente regreso al trabajo, decidí preguntarle los detalles para pasar paulatinamente a la fórmula...
En los días que precedieron a esa consulta relamente contaba los días para ese momento y me decía que 3 meses son ya un buen tiempo y que la evolución a leche de fórmula de todas maneras era una necesidad para oder continuar con mi vida de mujer activa.
Desde el 23 de octubre tengo la leche, cosa curiosa, le he dado algunos teteros pero solo por conveniencia...que si porque íbamos a un restaurant o la abuela se la llevaba por una tarde...pero aunque cada día me levantaba con la idea de los teteros en mente...cada día buscaba una excusa para seguir con la leche materna... que si aún no ha cumplido los 3 meses, que bueno ahora finalmente se ha convertido en un placer, que si aún quedan 3 semanas...y así
La semana pasada en vez de aprovechar el pico de crecimiento para pasar al tetero dejé que el proceso normal de cambio y incremento de producción de leche se realizara...
Pero hoy, cuando faltan 22 días para reincorporarme al trabajo y luego de una conversación con mi obstetra ayer que hizo inminente mi pasó a los tetero, amanecí decidida a dejar de estirar la arruga...
Hoy a las 11 de la mañana mientras le daba ese teterito...una lágrima recorría mi rostro...

Al despertar de su siesta sobre mi hombro... Luna me lanzó una sonrisa de muchas gracias mami y como si supiera con su manito me hizo un gesto de adios..........

7 comentarios:

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

No hay nada más bonito que un bebé. Se te nota feliz y dichosa. Nos ha narrado perfectamente la situación que se crea al tener un hijo.

un beso.

*°·.¸¸.° Heidy °·.¸¸.°* dijo...

wooow me hiciste llorar !!!

Tu relato simplemente me sacó las lágrimas.

que tierno y que bello!!

IMAGINA dijo...

Destetar a un bebé es un momento tristísimo. A mí me pasó con los dos míos. Bueno, una ya tiene 19 años...jejejejeje.
Pero la verdad es que en seguida te acostumbras a la comodidad y también es bueno saber que las aguas vuelven a su cauce y que uno vuelve a ser algo más que un mamifero....jejeje.
Tu bebé es una hermosura.
Gracias por pasar por mi blog.
un abrazo,

Anónimo dijo...

Chama, que belleza de post!

Maie dijo...

Si Imagina, es como todo en la vida... un momento y luego pasa...Muchisimas gracias por tu comentario... siempre da aliento recibir impresiones de alguien que ha pasado por lo mismo...Lo bueno de todo esto es que siempre recordare esos ojitos que me miraban mientras comian y tantos momentos lindo tambien...porque a pesar de lo dificil, los hubo...
Muchas gracias por tu comentario.

adelita dijo...

Hola Maie, felicitaciones por esa nueva etapa en la vida de Luna. La gran ventaja de cuando maman es que casi no se enferman y no hay que lavar teteros ni preparar formulas, pero todo tiene su fin.
Muy lindo el Post, como todos, me imagino que los estaras imprimiendo para el libro de Luna.
Besos
Adela

Maie dijo...

Oye Adela...buena idea, fijate que no se me habia ocurrido!!! voy a imprimirlo...gracias...