miércoles, diciembre 10, 2008

Al ritmo de ronquidos y el olor de cigarrillo “fresco” – Trasnocho Parte 1

Son las 3:40 de la mañana y como siempre en los viajes de trabajo, no puedo dormir. En esta oportunidad la razón es insólita.
Algún huésped en alguna habitación contigua que no logro identificar si es arriba o al lado, está RONCANDO a todo pulmón.
No me lo puedo creer. Mi ya fragilizada capacidad de dormir mientras estoy fuera de casa, no importa lo cansada que pueda estar, se ve hoy afectada por las vibraciones de los muros que produce el rítmico roncar de vaya usted a saber quien, en que piso y en que habitación de este prestigioso hotel que debe contar con unas 4 estrellas o mínimo una clasificación de Business siendo que un desayuno anda por los 17 euros.
Ya me ocurrió una vez estando de trabajo en Chile que me tocó la habitación contigua al ascensor, y a pesar de su modernismo o justamente debido a este, el ascensor hacía un zumbido bbzzzz! como el de tren de alta velocidad cada vez que arrancaba que me perturbó el sueño por al menos un par de noches… claro que como los viajes eran más largos luego de unas 3 noches se convirtió en parte de mis ruidos habituales.
Ahora, si bien no puedo entender que un hotel recién renovado y de esta categoría tenga tan mal aislamiento sonoro, me sorprende aún más que encima del ruido y la vibración de toda la habitación que solo logro ignorar mientras escribo porque tengo prendida la tele… también me esté calando el desagradable aroma de un cigarrillo. Cómo puede ser posible que huela a cigarrillo fresco y saliendo de la bocanada en mi habitación?
Estoy en una habitación NO FUMADOR, tengo la ventana completamente cerrrada… por donde se cuela el olor? Que desesperación!
Así pues, la noche anterior vi pasar las horas sin pegar ojo debido a mi profunda incomodidad en esta cama, que no es la mía ni con mi esposito y sin oír a mi beba por el aparatito que nos ayuda a velar sus sueños. Hoy acumulando ya la fatiga de una noche sin dormir sumado a un día de trabajo y la idea de saberme levantada a las 4:30 de la mañana para ir al aeropuerto contribuyeron para dormitarme por ahí cerca de las 12 de la noche. Que poco duró el sueño siendo que a las 3:15 me desperté para ir al baño y caí presa del ruido, la vibración y este desagradable olor de fondo que ahora no puedo sacarme del cuerpo ni del olfato…. Ya pronto será hora de “despertarme” para ir al aeropuerto. Espero pegar ojo en el avión

5 comentarios:

Unknown dijo...

Poreshitaa, se lo molestas que son esas cosas, ojala regreses pronto a casita, que tengas un lindo dia

h dijo...

Comprate un par de taponcitos de unos suavecitos, para aislarte de los ruidos...

No reclamaste lo del olor a cigarro???!!!...Eso si que no podria soportarlo!!!

Espero que si hayas podido descansar!!!

Adijirja dijo...

Pobre... cierto que es desesperante. Las almohadas. Los ruidos. Esas camas tan grandes sin la estufa humana al lado... Uf! menos mal que ya no tengo que viajar tanto por razones laborales!!! :))

Maie dijo...

Gracias a Dios los viajes de trabajo de este a;o se acabaaaaaron.... yuuuupi... gracioas por sus comentarios!

Gabriela Da Costa dijo...

Por diossss.... deberías escribir un libro....

Yo lo compraría!!!

ODIO EL CIGARRO..... guácalaaaa!!!!