Y bueno ya que estamos en esto y apenas son las 4:05 de la mañana, aprovecho para comentar otro temita que siempre me ha perturbado de esta larga experiencia hotelera que llevo a cuestas gracias a mi vida laboral.
Mi humilde conclusión a más caro el hotel más caro el desayuno.
Baso mi conclusión en pura y simple experiencia. Es cierto que si bien dada mi profesión debería tener elementos más cuantitativos para comprender este fenómeno que estoy planteando hoy, como por ejemplo, podría tratar de lanzarme un análisis de costos y márgenes o tratar de entender la estructura de precios del sector hotelero. La verdad nunca tuve la gloriosa experiencia de auditar un hotel y no sé absolutamente nada del negocio hotelero y sus trucos o leyes económicas.
Así que mi conclusión es puramente la de un usuario frecuente que no tiene reales elementos para explicar por que co… mientras más caro es el hotel, más “irracional” es el precio del bendito corn flakes, los huevos revueltos fríos, sin sal y que parecen de plástico, los fríjoles blancos o rojos en caso de tratarse de algún hotel de influencia británica o irlandesa o los pedacitos de membrillo secos si se trata de un hotel español y así pues para acortar ejemplos…
El desayuno más caro que tomé fue durante mi primer viaje de negocios a Chile: 25 dólares de los del año 2004 que no estaban tan devaluados como los actuales.
El tema me pareció tan exagerado que a pesar de que no se trataba de mi dinero sino el de la compañía me pareció inmoral pagar 25 dólares al día por un plato de Special K y un par de frutas o un yogurt y esto durante 2 semanas incluido el fin de semana.
Se trataba de un hotel 5 estrellas en el cual por aquellos días se presumía estaría alojado el propio Bush o al menos algunos de su comitiva o de su plan TOP SECRET de seguridad así como algún jeque de un Emirato dado que llegué justo al tiempo que se celebraba un evento de alta envergadura de la región del pacífico.
Honestamente en aquel buffet no había nada de excepcional y aún si me hubiese lanzado un celebre ALL YOU CAN EAT a reventar, no hubiese sido capaz de justificar los 25 dólares de cada desayuno durante 2 semanas. No es que sea pichirre pero pagar así sea con la plata de otros un cereal, un yogurt y un par de frutitas a ese precio me parecía un absurdo fuera de sentido común y peor aún luego de que supe que en el hotel de al lado, un hotel “Business” super cómodo, recién construido y pensado por hombres de negocio y para el hombre de negocios, cuyas habitaciones además costaban menos de 2 tercios del precio del hotel 5 estrellas y en dicho precio estaba ya incluido el acceso a Internet y el desayuno que era idéntico si no mejor que el de al lado.
Así pues surgió mi teoría de la proporcionalidad… y eso ahorrándome el detalle de que en ese primer viaje pagué 5 dólares por correr media hora en la caminadora del hotel, 3 por secarme con una toalla al salir de la piscina (o sea debo haber pagado mi porción de cloro) y me hicieron dar un depósito de 25 dólares que después tuve que pelear para que me lo trataran como lo que era un “depósito” y no un cargo porque fui tan honesta que en lugar de actuar como el venezolano clásico que agarra la toalla de la habitación, simplemente pedí prestada en recepción una toalla de la piscina para poder ir a la playa. Toalla esta que devolví, como es lógico dada mi intachable honestidad (y que me hubiese salido más barata comprarla y dejarla botada en el hotel de regalo) y que además estaba en un estado de uso deplorable al momento que me fue asignada pero que me querían cobrar como si hubiese sido fabricada a mano con hilos de paño de oro y además me la hubiese robado…
Es cierto que estando en Estados Unidos, también me alojé en hoteles 5 estrellas pero dado el acorralamiento de nuestro jefe de aquel entonces por el control de gastos de viaje jamás se me ocurrió degustar aquel suculento menú de variadas marcas Kellog´s que costaba más de 30 dólares. Peor aún sabiendo que por apenas 3 dólares podría degustar un delicioso y calientito Bagle con queso crema y mermelada de fresa que compraba a dos puertas más allá de la entrada a aquel prestigioso Le Meridiam cuyo precio estándar (el de atrás de la puerta que solo se paga cuando el hotel esta hasta las metras o Overbooked!) de 630 dólares la noche.
Claro el que paga 630 dólares por dormir en una habitación llena de obras de arte y cremitas francesas en miniatura debe encontrar baratísimo un desayuno a 30 dólares o la sopita con una copa de vino que pagó en 80 dólares una de mis colegas por una cena en la habitación del hotel un día que se sentía malita jajajaja…
Pero a mi me sigue pareciendo un absurdo esto de que mientras más caro pagas por la habitación más caro también es el desayuno…
Hay cosas como el desayuno y el acceso Internet que simplemente debería ser como tener agua con que bañarse en un hotel… o que al menos lo incluyan ya en el precio así uno no sufre de un patatus al corazón cuando ve el desglose de aquello…
Claro dirán ustedes es como tomarse un whisky en una disco por el cual se paga el precio de 3 cuartos de una botella en el super… pero vamos que uno no se cae a whiskeys todos los días durante 2 semanas seguidas…
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5 comentarios:
Jajaja me rei mucho con este post que no deja de ser muy cierto, lamentablemente la gente cree que mientras mas caro sea el hotel o el servicio mas estrellas deberia tener, y no siempre he estado deacuerdo con eso. Nos a tocado en dos oportunidades quedarnos en hoteles 5 estrellas donde el servicio a sido super malo y no tratan al huesped como debe ser, a ti porque te toca trabajar en otros lugares, pero en mi caso que busco vacacionar simpre busco buen servicio y que por lo general el desayuno este incluido para no limitarnos solo al hotel. Mi conclusion No siempre lo mejor es lo mas caro.
Saluditos
Mi esposo, que tambien anda por el mundo de hotel en hotel, tampoco esta de acuerdo en despilfarrar el dinero de la empresa solo porque si, por lo que cuando el desayuno no esta incluido, siempre busca un sitio donde no sean unos ladrones descarados, para comer...
Por lo visto noo hubo manera de descansar...lo siento mucho!!!
Como te entiendo!!!! En este último viajecito que hice por cuenta del Estado, me alojaron en un cinco estrellas y el desayuno era algo absolutamente abusivo y, si al menos estuviera lleno de exquisiteces, pues igual lo entendería, pero era bastante simplón. Conclusión: todos los días delicioso chocolate con churros de cafeterías o chocolaterías cercanas, que estaba para rechupetearse los dedos!!!
Da igual que el dinero sea propio o ajeno. Es lo que ocurre cuando se tiene conciencia...
Increible no???
Como dices, sea tu dinero o el de la compañia hay que verle la cara a gastar 30 dólares por un plato de cereal y una manzana....
Ciertamente, los desayunos de hotel son una cosa re-carísima!
Por fortuna, mis más recientes experiencias de dolor de bolsillo por ese concepto, al menos han valido la pena en cuanto a la calidad del desayuno.
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