Las vacaciones son muy sabrosas pero que rico es volver a la casa.
Los niños por su parte se vuelven como locos con el cambio de rutina, o la inexistencia de ellas. Definitivamente necesitan esa repetición constante de las mismas cosas, cada día en el mismo momento.
Ayer Leo estuvo todo el día en modo Manger, dormir, raler (comer,dormir, quejarse), y Luna por su parte estuvo en modo adolescente... no hubo un solo día del fin de semana largo que no se durmiera pasadas las 11 de la noche. Resultado: ésta mañana despertó una niña-hypersensible que lloraba al sentir el roce de las miradas...muerta de cansancio...

Hoy volvímos a la normalidad. Al Leo se le veía contento ésta mañana al entrar a su guardería. Luna, demasiado cansada, llegó penosa a la escuela de vacaciones, pero al ver a sus amigas le subió la gasolina hasta los niveles de aguante de un día entero para quedarse en cero por la noche.
Los angelitos duermen a ésta hora y yo estoy contenta de saber que por unas semanitas...volvemos a las rutinas


2 comentarios:
Es totalmente cierto, hace unas semanas yo no aguantaba mas y deseaba estar en mi ranchito cuanto antes y totalmente SOLO.
Besitos y salud
Asi es...yo confieso que amo disfrutar de estar en mi casa... es el mejor lugar en el mundo para mi. Mi casa, mi almohada, y hasta mi comida hecha por mi es lo mejor del mundo jajajajajajaja....
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