Hoy fue un día tipo normal. Sábanas pegadas, como cada lunes, ahora más con ésto de que comienza a amanecer más tarde cada día con el otoño.El Leo que anda en modo llorón desde hace unos días, el carro lejos, el tráfico. Lunes en la oficina. Las gotas que quedaban en las botellas vacías de cerveza a retornar, se botaron dando a mi carro un (des) agradable olor a cerveza podrida al final del día. Mil cosas que hacer, el sueldo se retrazó más que de costumbre así que tocó hacer mercado confiando en que mañana estará la plata. Un día clásico y rutinario hasta que...lo mejor del día vino al llegar a la casa. Me estacioné en el garage de enfrente para descargar la pesada carga (16 litros de agua, 8 litros de leche para Leo, leche para Luna, cerveza, pañales, etc, etc)...en fin... compra de fin-principio de mes.
Ludo bajó a ayudarme...Leo pegaba gritos desde su cuna... en eso en otro viaje hacia el carro oigo a lo lejos una vocecita hermosa: mamáaaaaa... mamáaaaa...
Hola Luna!!! ya terminé de bajar la compra del carro, dile a papá que me voy a estacionar el carro, ok?
Un silencio...Luna toma de regreso las escaleras hacía arriba, se para en seco, se voltea y grita... MAMAAAAAA!!!!
Si Luna?
TE AAAAAAMO!!!!! y baja las escaleras como una loquita para pararse en el umbral de la puerta.
A uno se le llena el alma de amor... esos "te amo" son la cosa más sincera sobre la tierra...que ricura...
Yo también te amo Luna, entra a la casa y dile a papi que me fui a estacionar el carro (no me gustaba la idea de dejarla solita en el umbral de la puerta). Me fui feliz...que importa que el carro estuviera leeeejos...yo tenía mi "te amo mamá" sando vueltas en la cabeza para hacerme compañía.
Más tardecito, estamos ya a punto de cenar. Leonardo estaba en su cuna desde antes de mi llegada, pero aún no dormía. Los chismes del papá y de la hermana eran de un Leo llorón y fastidiosísimo ésta noche que no dejó de llorar sino en contaditas ocasiones. Anda gruñoncito en éstos días el chiquitín.
Bajo un mometo a buscar algo y oigo ruidos provenientes de su cuarto. Al entrar Leo, paradito en su cuna, me regala su sonrisa más linda. Le doy un beso y le digo, aaaahi Don Leo su papá y Luna me contaron que usted estaba muy dificil hoy... mamá está brava con Leo, que se porta mal. Leo se hace el loco pero me acaricia la cara con un dedito. Lentito se acerca hacia mi boca buscando otro besito.
Le digo, ahora que estás de buen humor vamos a pedirle disculpas a papi y a Luna? y si te portas bien nos acompañas a cenar, ok?
Lo saqué del saco de dormir. No vinimos a la cocina. Leo saltando en mis brazos de contento. Hecho un amor, jugó un rato sentado en su silla. Cuando medio arrugó la cara para quejarse, yo le recordé...Leo, acuérdate que estás aquí porque mami te dió un chance de portarte mejor ésta noche... si lloras vas a tu cama.
Así aguanto casi toda la cena, tranquilo y sin quejarse, hasta que se comenzó a frotar los ojitos cansado. Imediatamente lo cargué, le dimos besitos volaos a papá y Luna y me lo llevé a su cuarto. Nos sentamos para ponerle su saco de dormir y en eso Leo acostó su cabecita en mi pecho y comenzó a moverla cariñosamente. La emoción me paró todo movimiento de vestirlo... lo abracé...el se quedó quietesito disfrutando de su amapuche y sus besitos, luego terminé de meterlo en su saco con el corazón aún más hinchado...
Otro beso para dormir y al acostarlo se quedó tranquilito mirándome con esas miradas que dicen...gracias mami, solo quería verte un ratito...
Los hijos son la bendición más grande que uno pueda recibir, y su amor, probablemente el más sincero de todos los amores... incluso cuando se expresa sin palabras... LOS AMO!


2 comentarios:
Totalmente de acuerdo
Creo que son la sensación más parecida a estar recién enamorado. Sentís como cosquillitas!!!
Tenés un par de tesoros en casa
No vas a tener mas remedio que engordar con tanta felicidad...
¡No sabes cuanto me alegro!
Salud y besitos
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