lunes, septiembre 03, 2012

Comestibles

...y otra vez pasó un cumple mes de Leo y no pude escribir. Esta vez por buenas razones, estabamos tan ocupados relajandonos en las playas de La Camargue que nos desconectamos por completo del mundo por 10 relajantes días en que nos levantábamos cuando el cuerpo lo pidiera, el plan del día se decidía sobre la marcha. Hasta la comida del día se decidía cuando pegara el hambre...vacaciones de verdad...
Todas las edades tienen su encanto pero Leo está atravesando una de esas edades en que son comestibles 100%. Cada cosa que hacen es muy divertida. Cada palabra que machucan da demasiada risa y las frases que se inventa son de amapucharlo.
El sábado en la noche improvisamos una parrillita para aprovechar el buen clima y qe habías hecho compras esa mañana. Leo y Luna se pusieron a jugar con la piscinita de Barbie y como era de esperarle Leo terminó empapado...a pesar de todas nuestras advertencias...
Al rato, cuando la temperatura comenzó a bajar y le pego el frío en el culito viene y me dice con su acostumbrado pico parao´ -maman, maman mouille- (mojado), yo en tono irónico le respondo...en serio Leo y como ocurriría ese evento? y el con esa inocencia de los bebés y algunos Sheldon que existen por ahí, se limitó a mostrarme con su dedito el lugar del delito donde aún chorreaba el agua en el suelo diciéndo-ahi maman Luna jouer agua-
Luego ayer estaban haciendo tremendura tras tremendura y gritaban y Leo le pegaba a Luna y Luna lo provocaba otra vez y en una de esas luego de pedirles gentilmente a cada 2 segundos que se calmaran, ya me hostiné y meti a Leo en time out mirado al rincón hasta que se calmó.
El, para eso si es muy circunspecto... los time ouy, que con Luna en esas edades jamás me funcionaron, con el Leo son un tiro. Si uno quiere calmar al mostrito basta con metero en cualquier rinconcito por menos de 30 segundos. Ahi se queda obediente y espera a que lo venga a buscar.
Pasó el castigo, se calmaron pero más tarde empezamos otra vez con el cuento de agarrar todas las tizas y lanzarlas por toda la casa. Esta vez me agacho y viéndolo a los ojos le digo: " Leo, que pasa cuando tu lanzas las tizas por toda la casa? que dice mamá?"... y sin mediar palabra se fue caminando y se auto-castigó viendo la pared...
Ludo y yo no pudimos evitar una sonrisa...fue demasiado tierno...pero de inmediato lo fui a buscar y le di un beso diciéndole, no mi amor no estas castigado, mamá solo te pide que las guardes en el pote y no las tires por todos lados...
Pero es que todos son así de ricos a esa edad. Hoy llegamos a la guardería, luego de un laaargo periodo vacacional, es dificil separarse de mami y de Luna. Leo estaba muy triste y una amiguita...fue caminando a la caja de los Doudous y agarró el de Leo y se lo trajo para que Leo no llorara... cosa más tierna que a esa edad ya se quieran consolar unos a otros...

2 comentarios:

Genín dijo...

jajajaja Que ternura de de post y de Leo, pobrecito, tan bello autocastigándose...jajaja
Y tu no seas tan mala mamá...jajaja
Besos y salud

melyssa dijo...

Hola! Me ha gustado mucho tu blog te dejo el mio por si tienes tiempo para visitarlo http://truquitosparalaschicas.blogspot.com.es/
bss