lunes, octubre 22, 2012

Cuando se es madre de dos...

"... il faut faire des compromis"*

Anda por éstos días el Leo enamorado de una muñeca de Luna. El, que nunca ha sido muñequero, se encariñó con Corolle, la muñequita musical de Luna que además de sonar la cancioncilla en volumen decreciente, prende unas lucecitas al ritmo de la nana que son muy relajantes. Leo adora la música y tiene desde muy pequeño un juguete músical en su cama que adora, y  lo que lo tiene cautivado  de la muñeca es ver las luces que se prenden en la espalda de "Coyol".
Luna es una chama de gran corazón y generalmente se la presta sin mucho problema. De hecho todo comenzó éste fin de semana cuando Leo tuvo que dormir con nosotros porque teníamos casa llena y a falta de su caja de mùsica le dimos a Corolle para que se durmiera. Pero hoy, no la quería devolver a su hermana... y aquello fue negociación tras negociación con Leo y Luna que se impacientaba.
Hay que decir que Luna tiene sus motivos muy personales para querer a su muñeca. Desde muy pequeña yo le inventé una letra que habla de Lunita que va a dormir al ritmo de la nana. Así que hoy ella trataba de explicarle que la nana de la muñeca iba de Lunita y no de Leonardo (aunque no es cierto porque yo tengo una versión adaptada a Leonardo)...pero bueno...
Total que me tocó llegar "a compromisos" luego de tratar de negociar con Leo quien ponía una carita de profunda tristeza mientras decía Coyol Coyol lloriqueando y pensando en su muñeca de luces de la cual no se quería despegar...y del otro lado, Luna, que la verdad no le para mucho a Corolle hoy en día pero que cuando se quiere poner terca y además con algo que es suyo, puede declarar una tempestad. Asì que me tocó dejar al Leo quedarse dormido con Corolle y ante la cara de reproche de Luna, prometerle que apensa Leo se durmiera yo sacaba a Corolle de la cuna y se la traería a ella, así mañana al despertar Corolle estaría en sus brazos...piufff... y así fue... cuando Leo cayó, la mamá de los "compromisos" entró al cuarto sacó a Corolle que reposa en brazos de una Luna tambièn dormida...pero una promesa es una promesa...

Esperemos que mañana Leo no amanezca muy desilusionado viendo que su amor del momento se desvaneció en sus brazos...

* Expresión muy utilizada en el argot politico de éste complicado país cuando se trata de hacer concesiones entre las comunidades francofonas y nerlandofonas.

1 comentario:

Genín dijo...

Hasta ejercer la diplomacia les toca a las madres...jajaja
Besos y salud