Mostrando las entradas con la etiqueta Babysitting. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Babysitting. Mostrar todas las entradas

jueves, noviembre 25, 2010

...y Dios hizo a las abuelas y abuelos

En ésta casa, la conciertera soy yo. Ludo me acompaña y los disfruta pero dicho por él mismo, él no es de los que está pendiente y busca, se sienta en la compu a reservar o pagaría lo que fuera por ver a un grupo que le guste. Y eso que musicalmente hablando el es mucho más conocedor y variado que lo que soy yo. Además conoce y siempre anda buscando nuevos grupos de variadas tendencias.
Hace meeeeses, creo que aún ni sabiamos de mi embarzo, o nos parecía lejísimo, pero por casualidad se encontró con un concierto de Goldfrapp y él, que no es conciertero, decidió comprar sus tickets porque quería verlos en vivo.
Se aproximaba la fecha y el tema de los niños continuaba siendo un problema, ahora con 2 y en día de semana es más complicado conseguir quien los cuiden. Sobretodo cuando los abuelitos locales también trabajan.
Estuve a punto de claudicar varias veces y decirle que yo me quedaba con lo niños y el iba (su primo también iba al concierto)...pero presentía que a Ludo no le interesaba esa opción. Tal como él me acompañó 2 veces a ver a U2, con todas las implicaciones de ambos conciertos... el quería que yo fuera con él a Goldfrapp... así de simple.
Decidimos pues recurrir a un servicio de babysitting, soportado por la Oficina Nacional de la Infancia y que aparentemente es muy utilizado acá.
Ellos dan entrenamiento a los babysitter y ofrecen seguridad a los padres de no meter a cualquiera en casa. Las tarifas son bastante accesibles, a veces, la mitad de lo que cobra alguien en privado... pero...
Creo que para la edad de Luna está bien, pero no para la de Leo.
Por otra parte creo que no se la piensan mucho cuando ofrecen la opción de babysitter. Inicialmente me enviaron los datos de una chica de 16 años para quien ésta sería su primera experiencia. Me puse en los zapatos de la niña (quien medía como 1,80 jejeje) y me dije ni de vaina, si yo que soy la mamá me vuelvo loca con los dos...y tengo 2o años más que ella...no me imagino eso...
La llamé, le pregunté directamente si ella se sentía capaz de manejar la situación y la chica muy honesta, me dijo que no y me puso en contacto con su hermana, de 23, quien también pertenecía al servicio y llevaba 6 años en esto.
Llegaron las dos (la de 16 vino a aprender pero se fue temprano)... Luna, como siempre con quien la cuida así temporalmente se portó demasiado bien...Leo... no durmió ni un segundo ni tampoco paró de llorar en las 3 horas y media que estuvimos fuera.
Aunque no conocía los detalles de sus anteriores trabajos estoy casi segura que fue la peor o una de las peores experiecias de la chica... Salió con cara de cu... y como alma que lleva el diablo con los míseros 20 EUR (eran 18 pero me daba tanta pena verle la cara que le dije se quedara con el cambio) que le produjo esa tortura auditiva de 3 horas y media...
Y es que por mucho curso y hasta vocación, nada paga esos llantos que solo se los calan los padres y en su defecto los abuelos.
Inmediatamente me vino a la cabeza el recuerdo de nuestra primera salida luego del nacimiento de Luna, más precisamente el recuerdo de abrir la puerta y ver a mi papá caminando cual acompañante de hospital entre la puerta de la casa y su cuarto con cara de tragedia y la cara de poema de mi mamá... "Luna no ha parado de llorar desde que salieron"me dijo... y de la misma manera mis dos hijos se calmaron al segundo de verme...
Está bien contar con la opción y ciertamente la explotaremos más con Luna y más tarde con ambos pero por ahora es muy pronto.
Claro hay sus cositas...ejem... Luna se fue a la cama, con lentes!!! y a Leo la chica no logró hacerle probar el tetero...PLOP!