
Hoy por fin llegó la celebre caja con mis Barbie. Algunas con más de 30 años porque debo haber tenido mi primera Barbie a los 6 años o por ahí. Luna esperaba con impaciencia y vino rapido con su papá hasta el carro para buscar la caja de las Barbie que había enviado abuela.
Hace algunos días hablando por skype mi mamá le había mostrado la caja y el caballo y Luna al verla dijo caja de las Barbie de mamá...
Al abrirla salió ese olor a viejo y a guardado y ese poco de muñecas desnudas, sucias, con los cabellos enredados de tener probablemente unos 15 años guardadas y comenzaron a salir también zapatitos y accesorios de lo más curiosos...y con ellos años y años de recuerdos.

A Luna lo primero que la atrajeron fueron los Ken... 4 en total... que se unen a los 2 que ella ya tiene, eso hace 6 parejas de baile... luego el caballo y decía... las muñecas de mamá!...
Cosa muy divertida uno de mis Ken más nuevos es el mismo de la Toy Story 3. Fue Ludo el que lo reconoció y nos dió demasiada risa.
Me dió un sentimiento mezclado de emoción y tristeza. Las pobres vivieron. No se puede decir que no jugué hasta el cansancio con ellas, Reconocer a mis favoritas. Recordarlas en sus buenos tiempos cuando eran nuevas y hermosas y verlas llenas de manchas con los cabellos recortados no importa como y los cuellos rotos me dió hasta sentimiento. Sin embargo, encontré que las cosas estaba en mejor estado que lo que pensaba.

Alguna simplemente están demasiado viejas y destruidas, pero incluso entre esas Luna escogió dos que serán las brujas...
Las manchas salieron con un buen baño y los cabellos con un shampo y hasta acondicionador comenzaron a recuperar el brillo y suavidad de la época.
Fue muy divertido ponernos a bañarlas juntas, Luna les echaba shampoo y las observaba. Curiosamente tomado como favoritas algunas de mis favoritas y fascinada por la única con cabellos oscuros, la Barbie Española, que dijo se parecía a mamá e incluso al bañarla me pidió que tuviera cuidado porque tenía un bebé en la barriga.

Me impresionó la cantidad de zapatos y accesorios que poseía y el buen estado en el que estaban. Esta noche me dediqué a buscar los pares, para mi asombro habían muchísimos completos y a recuperar lo servible. Me reí mucho reconociendo un par de botas favoritas, unas marrones y pensar que sin recordarlas especialmente, me he visto en mi vida adulta a buscarlas y utilizar el mismo tipo de botas en el invierno. No las recordaba concientemente pero en mi inconciente quedaron esas botas y cada vez que he comprado botas marrones es ese modelo el que tenía en mente.

Las ropas están en la lavadora en un lavado intensivo con pre-wash y todo... algunas tendré que cocerles un poquito aquí o allá. Otras simplemente fueron derechito a la basura.
Ludo no sale de su asombro de ver que hasta los zarcillos, collares, una pinturita de labios, ganchitos de cabello, potecitos de shampoo miniatura, el jaboncito y el posa jabón, las chapaletas, máscaras de submarinismo, patineta, tabla de surf... todos sobrevivieron a años de juegos y de encierro en cajas para llegar hasta Bélgica a las manos de mi hija.
Yo no salgo de mi asombro de pensar que habiendo sido tan Barbie- fan, y los zapatos y accesorios y tonterías, sin embargo, en mi vida adulta, salvo por las botas marrones, soy lo más antítesis de una Barbie que se pueda ser jejeje... me da risa ver la cantidad de zapatitos y lo poco surtido que es mi propio repertorio de zapatos. Cualquiera hubiese creído que me convertiría en una Carrie Bradshaw cualquiera.