
... why do all good things come to an end?... reza una canción de Nelly Furtado
...y pues si, se acabaron las vacaciones y mañana a meterse en la rutina de nuevo. Papá y mamá a la oficina y Luna comienza su primer stage de verano.
Al menos el Sol y el buen tiempo parecen garantizados por los próximos 8 días.
Mañana además el paso del Tour de Francia por la avenida de enfrente de mi oficina le dará un tinte de continuidad vacacional al día. Pero lo cierto es que se acerca una etapa fuertecita en la oficina con la revisión de mitad de año... nunca tan dura como el cierre pero si demanda tiempo y atención.
Al final la lechina de Luna fue bastante ligera. Ya el lunes andaba de lo más bien así que reservamos un hotel en la costa belga y arrancamos el martes.
Nos tocó disfrutar de la mejor semana de éste año en la costa y además escapar del horrible calor de la ciudad que realmente alcanzó su pico más fuerte ésta semana.
Nunca había ido en verano y experimentar el verano allá fue una nueva experiencia. Si bien es el mar del norte y no se pueden comparar sus aguas con las del mar Caribe, las playas son francamente muy ricas, con sus arenas finas y super agradables que no se quedan pegadas y el agua que se calienta con el constante Sol. Además como están en ciudades, los servicios son de primera categoría.
Luna disfrutó montones de la pequeña rutina piscina en la mañana y playita en la tarde. Nos regresamos con ganas de quedarnos pero así es... todo lo bueno se acaba en algún momento.
Al llegar acá el clima estaba insoportable y la verdad la primera noche la pasamos muy mal... pero las temperaturas han regresado a lo normal y prometen mantenerse agradables y mientras haya mundial de fútbol... pues uno se siente de vacaciones.

