Hace un ratito Luna nos armó la primera clásica crisis de malcriadez de los niños que quieren que les compren algo. Menos mal no duró mucho.Habíamos pasado primero por H&M donde los abuelos la consintieron a más no poder comprándole un montón de coqueterías, jeans negros escogidos por el abuelo con las caras de Hello Kitty en los bolsillos de atrás, un chalequito de invierno HelloKitty, una falda de tul estilo tutu que la nena quiso porque "Luna va a bailar" y que por supuesto hubo que ponerle apenas la pagamos y así fue a pasear y a bailar por el centro comercial...

Total que entramos en otra tienda a buscarle unas franelillas para debajo de la pijama, porque ya Luna es grande y no usa más bodies y la nena se antoja de un cinturon rosado con estrellas y por supuesto brillantes escarchado... pero al mismo tiempo ve unas pantuflas con la Princesa Aurora y las agarra así con toda naturalidad como quien tiene la costumbre de andar de shopping y simplemente escoge, mete en la cesta y paga.
Le decimos, Luna no, ya agarraste un cinturon para tus pantalones y ya los abuelos te compraron un montón de cosas.
Además- dice el papá- esas pantuflas son muy grandes, no son de la talla de Luna.
Luna se voltea y nos dice- con todas sus letras y absoluta convicción- ...pero... Luna va a crecer, ah! (mais Luna va grandir, ah!)
La verdad que eso fue literalmente lo que salió de su boca en perfecto francés y sin ningún error gramatical, lo intrigante es saber si fue una coincidencia o un argumento pensado (nuestra tesis). La verdad cada día nos sorprenden más sus razonamientos ultra lógicos.

Ludo y yo cruzamos miradas, hubo un corto silencio (de ponchaos). Cambiamos de argumento y comenzó el llantén. No compramos las pantuflas, sino el cinturon.
Menos mal que no duró mucho la malcriadez y al menos ganamos la primera de una laaaarga lista de batallas porque ahora es que empiezan los caprichos de mamá comprame esto a aquello. Que dificil!

