Luna había llegado cansadísima de la guardería y a eso de las 7 ya estaba en su cama. Se durmió como a las 7:30. Mientras tanto yo me ocupaba de armar el álbum de fotos familiares del viaje a Venezuela de enero en la computadora.
Eran alrededor de las 8 de la noche cuando en un segundo el cielo se puso negro y se oyó el primer tronazo seguido de un fuerte aguacero intercalado con pedacitos de granizo… casi simultáneamente se oye el grito despavorido de Luna.
Corrí a calmarla. No estaba llorando pero se aferraba a Mi Osito y a Boo mientras indicaba con su dedo índice en dirección a la ventana con cara de miedo.
Le puse su muñeca musical para que la melodía disimulara el fuerte estruendo que hacía el granizo y los truenos. Le agarré fuerte su manito y comencé a explicarle que estaba ocurriendo. Le expliqué lo que era la lluvia, los rayos y los truenos
Cada vez que me interrumpía un nuevo trueno, repetía yo misma y en forma caricaturesca el sonido BRUUUUUUUUUMMMMMMM!!!! Y le preguntaba, Luna, cómo hace el trueno??? BRUUUUUUUMMMMM le repetía.
Eso funcionó con el ruido de los truenos pero aún la angustiaban los fuertes golpes del agua y el hielo en las ventanas.
Para calmarla, la tomé en brazos y nos fuimos a la ventana a ver llover. Con mucha atención Luna observaba la fuerza del agua contra las ventanas. Observaba los charcos, los carros, el árbol de enfrente. Le adorné un poco más la teórica explicación científica de la tormenta con un poco de imaginación haciéndole la analogía con papá o mamá tomaban una ducha en la mañana… que los carros y los árboles estaban tomando su ducha. Me miraba fijamente y veía el agua caer. Ya más tranquila preguntó por la abuela. Le dije, ok vamos a llamar a la abuela a contarle de la tormenta.
Se emocionó mucho de ver a la abuela y al abuelo en la pantalla. Mientras le contaba a la abuela lo que había ocurrido nos interrumpió el resplandor de un rayo y anticipé el sonido del trueno…BRUUUUUUUUMMMMM…. Cuando sonó el trueno unos segundos más tarde Luna sonrió y me miró como diciendo… mamá cómo sabías que iba a sonar? Luego comenzó ella a hacer el sonido del trueno para explicarle a la abuela lo que había aprendido. Y de allí en adelante cada sonido venía seguido de una sonrisa. Sin embargo, prefirió pasar la tormenta sentada en mis piernas, acostada sobre mi pecho, oyendo los latidos de mi corazón mientras veía a los abuelos vía Skype, y repetía el sonido de cada trueno, riendo cuando los oía y recibiendo miles de caricias de su mami…que rico!
Una vez se calmó la tempestad la dejé en su cuna. Cuando regresé a la computadora a continuar con mi álbum, sonó otro fuerte trueno… me dije…que vaina se me va a asustar otra vez. Pero no, Luna se quedó tranquila y se durmió al ritmo de la segunda ráfaga de la tempestad. Qué niña tan valiente!
Me sentí bien. Misión cumplida. Mamá le ganó la primera batalla a los rayos y los truenos.
Está mañana llegó a la cama contándole a su papi, quien no estaba en casa durante el episodio de la tormenta, como hacen los truenos BRUUUUUUMMMM!!!

