Ayer por fiiiin le fuimos a abrir las orejitas a Luna para ponerle los zarcillos. Tenía varias semanas esperando ansiosa desde que le regalaron otro par de zarcillos.
Luna y sus cambios de opinión son un caso... tres semanas esperando y cuando llega el día entonces comienza a decir cosas como: pero Luna no quiere huecos porque eso duele, seguido de yuuupi vamos a abrirle huecos a Luna para los zarcillos... en fin con esa nos fuimos. Llevábamos los zarcillos que habían regalado desde el nacimiento, venidos de Caracas y que solo esperaban que tuviera la edad mínima que exigen aquí (no la dejaban mientras estuviera en la guardería y aconseja que no antes de los 3 años). Pero resulta que la cosa es toda una sofisticación con una pistolita que trae incluído los zarcillos y más bien se extrañaron de verme llegar con zarcillos abridores fuera de la cajita de seguridad en que vienen guardados estériles... en fin. No encontrábamos donde abrírselos sin tener que pagar por un par de zarcillos así que hubo que hacerlo a la belga comprando zarcillos para la maquinita.
Como una niña grande se sentó en la sillita mientras la chica le hacía unas marquitas con marcador para el lugar de colocarlos. Le pusieron el primero y la maquinita se atascó un poco pero ya después de tener el zarcillo en posición y ahí empezó el show. No le dolió ni lloró pero se asustó y no quería que le pusieran el segundo. Se cubría con Kiki la oreja y decía que no. Y los tres (papá, mamá y la chica de la joyería) tratando de convencerla pero es que cuando Luna dice no hay que echarle a la negociación. Ya me veía yo saliendo con una niña con un solo zarcillo. Tratamos sentándola en las piernas del papá, quitándole a Kiki, a la fuerza pero nada. La chama es fuerte cuando de decir no se trata.
En eso se le ocurre a la chica ofrecerle una chupeta si se deja poner el segundo. Luna acepta la chupeta pero sigue tapándose la oreja y comienza medio a lloriquear...entonces Ludo le dice a no Luna entonces vas a tener que devolverle la chupeta a la chica porque ese no era el trato... y que hace la nena para sorpresa de todos los demás clientes, y la muchacha, pues le devuelve la chupeta sin mayor remordimiento (igual que cuando se va a dormir sin postre o sin tetero, esas técnicas de manipulación no funcionan con ella)... ahhh mi Lunita!!!...
La única forma de convencerla fue apelar a su coquetería... le mostramos en el espejo lo bello que se le veía el primer zarcillo y de puro coqueta que es, aceptó ir por el segundo... eso si pidió su chupeta de vuelta al terminar.
Si bien está super contenta aún hay episodios de Luna no quiere los zarcillos y 2 minutos más tarde Luna se ve linda con los zarcillos y así vamos... ya hoy le echa el cuento a todo el mundo de como se atascó la maquinita pero eso si no dolió, a Luna no le dolió...

