lunes, noviembre 06, 2006

Au revoir a mis botitas


Cuando uno tiene que vivir en el invierno después de haber crecido en un país ecuatorial toda su vida aprende que para sobrevivir un invierno hace falta sobretodo...unas buenas botas y una buena bufanda. Los guantes y gorritos ayudan también con la sensación térmica pero en la medida en que uno mantiene los pies calientitos y el pecho protegido...las posibilidades de un resfriado disminuyen casi tan efectivamente como con la vacuna. Mis primeras botas las compré en Zara en Caracas por allá a finales de 2001 cuando iba a venir por la primera vez a pasar navidad en tierras europeas... y la pegué. Resultaron buenísimas. Al ser planas (sin tacón) resultaron ideales para las largas caminatas descubriendo por la primera vez Paris, Madrid, Los Jardines de Versailles, entre otros. Al ser altas y bien impermeables me ayudaron a mantener los pies bien calientitos... y tampoco eran tan feas... hace dos años les falló una costurita de la parte de atrás. En esa época estaba haciendo el MBA, y habiamos agotado los ahorros en un lindo año en Paris así que no tuve corazón, ni fuerza para botarlas y comprar una nuevas. Reparadas y todo cumplían su función. Hoy en día ya cuento con 4 pares de botas más...pero ningunas como estas. Sin embargo la semana pasada el cierre lateral de la bota izquierda decidió morir... las voy a extrañar pero hay que ver que cumplieron más que bien su misión. Au revoir mis botitas y ojalá las sustitutas que compre sean tan buenas como estas...

2 comentarios:

Tiempos de Cambio dijo...

Lo de las botas te lo podemos decir mi Anto y yo.
Yo, con las mías, muy elegantes compradas en un invierno de New York pero con suela, no goma.
Y mi Anto con sus zapaticos Ortopédicos, la pobre. Te recuerdas el frío que pasó cuando fuímos a Brujas? Pobrecita mi gorda, sin botas....

Ade dijo...

Las botas estaran cantando...hasta la vista Bruselas....adios...good bye.....
Hasta la vista Bruselas....me voy....me fuiiiiiiii
un beso Adela