viernes, mayo 23, 2008

Escribir

Ayer experimenté algo muy extraño. Una necesidad imperiosa de escribir, escribir, escribir. Es cierto que durante mi vida, escribir me ha servido como drenaje pero lo de ayer llegó al punto de inquietarme. Fue como una necesidad, nada podía hacer ni coordinar…solo debía sentarme frente a una hoja de Word y dejar fluir.
La noche anterior tuve un sueño extraño. Algún personaje del pasado extraviado en el limbo del inconsciente desde hace ya una buena década surgió para crearme esa necesidad de plasmar en papel.
Entre las cosas que hice ayer, escribí un largo texto de emociones. Al mediodía en la pausa del almuerzo me lancé el comienzo de un “libro” que probablemente nunca escribiré y en la noche concluí con demasiada facilidad el post de blog de Luna.
En momentos de desesperación, siempre he sabido expresarme mejor por escrito. Sin embargo el fenómeno es raro. No es que me siento calmadamente a hacer un bosquejo de lo que quiero escribir con un sentido de inicio, desarrollo y conclusión…no, las ideas pasan de mi corazón a mis dedos sin ninguna intervención cerebral y con demasiada rapidez…y las oraciones surgen y evolucionan en el proceso. De repente una pausa y pum releo todo lo escrito. El cerebro interviene por primera vez y arregla errores, cambia el sentido de oraciones, agrega detalles u omisiones. Sigo escribiéndo y pum otra pausa, releo y sigo...
Ayer fui tan presa de mi necesidad imperiosa de escribir que tuve que hacer un STOP forzado. Un stop para cuestionarme. Qué ocurre? Por qué debo escribir? A quién escribo?
La respuesta que se me ocurre es a mi misma. La escritura es mi mejor amiga y mi psicóloga. No creerían el número de textos que llevo escritos que han surgido de la misma forma que el de ayer, debido a un sueño, una vivencia o algo que me abre lados escondidos y olvidados del corazón. Escritos sobre parajes de mi vida o sentimientos y que tal vez nunca vean la luz.
He deseado a veces crearme un blog totalmente nuevo y anónimo en donde pueda postearlos libremente sin cronología y sin herir a nadie en el camino…
Pero en mi razonamiento fui más lejos. Tal vez es la distancia, la soledad. Tengo un esposo con quien puedo y hablo todo el día y de todo. Pero por otro lado, tengo excelentes amigo…una familia muy unida y comprensiva… pero donde están? Lejos… muy lejos…
Pero sería diferente si estuvieran cerca? No lo sé. A esta edad la gente tiene su rumbo definido. Muchas obligaciones y poco tiempo para filosofar, Mariale sabrás de que hablo. Los problemas reales y la rutina ocupan más espacio de el que se dispone por día. Así que yo y mis filosofeaderas, decidimos escapar al camino de las letras y de la intimidad. Además me sale más barato que pagar un psicólogo.
Ayer tuve que hacer un stop porque me estaba volviendo loca con tantas ideas y sentimientos que ya mis manos no lograban descifrar…me dio miedo.
Hoy sigo inspirada…pero con más calma… sufriré acaso de alguna especie de esquizofrenia compulsiva? O es simplemente que hay días en que uno respira con más intensidad? Debo ver a un verdadero psicólogo?O será más bien una buena amiga con quien tomarme un café?...
Prefiero escribir!
Mientras que el sabio mira la luna el bobo mira el dedo...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Créeme que sé de qué hablas!!

No te asustes con lo de la necesidad perentoria de escribir, a mí también me ataca a veces.... (Ya va, considerando que estoy loca y media, tal vez sí te deberías asustar).

Hablando en serio, te voy a decir como dice un amigo: "al cuerpo lo que pida!". Y si te pide escribir, por qué no hacerlo?

Que en el blog no puedes publicar ciertas cosas? Bueno, sí, es verdad, pero escríbelas de todas formas aunque no las publiques. Yo tengo toneladas de textos acumulándose desde hace muchos años, textos que jamás publicaría pero que espero que sigan viniendo, que no me abandonen...


PD: pa' lo que quieras contar, ya sabes...

Adijirja dijo...

Quien ha dicho que escribir no sea una buena terapia??? Al fin y al cabo es casi lo mismo: de tumbarte en un diván y hablar a sentarte y escribir... La diferencia estriba en la cantidad de personas que reciben tus divagaciones y en el feed bak que se genera en el proceso.