miércoles, mayo 21, 2008

1000

Y voila... para mi post número mil (1000) se me ocurrió (hoy al mediodía), así como se me ocurre todo, en un ataque de improvisación, lanzarrme en un proyecto que comenzó en un madrugonazo de mi recién estrenado status de madre por allá en agosto pasado.
El nacimiento de un bebé es una experiencia, nueva, fascinante, que causa tanta alegría como miedo. Los sentimientos cambian, evolucionan, suben, bajan, se dan vueltas y giran en espiral cada hora, cada minuto o hasta cada segundo.
La mezcla emocional y la hormonal es capaz de producir reacciones totalmente antagónicas y hasta dífíciles de explicar con palabras. Creo que nunca había estado tan al filo de la emoción como en esos días... Me sentía como con el traje alrevés... los tejidos hacia del corazón hacia el exterior y la piel dura y acostumbrada al sol y el viento hacia adentro...
Se puede pasar de las ideas más bellas, positivas a imaginar las tragedias más crueles y dramáticas.
En mi caso yo me lancé a la experiencia en un aura de total y absoluta improvisación(que raro). Es decir, y no me mal interpreten, durante mi embarazo, a diferencia de otras mujeres embarazadas, solo me ocupé de prepararme en lo lógico y necesario para ese evento, es decir, estar en buen estado de salud, tener la lista del hospital lista, la maleta mia y de la niña preparadas para salir, las cosas básicas porque a diferencia de otras primerizas solo me dediqué a comprar lo realmente necesario aterrada de llenarme de peroles inútiles o de mil cosas a jamas usar, sin excesos.
Estuve segura de tener ni el dinero del ingreso al hospital disponible, los niveles de mi tensión arterial controlados, mis visitas normales al médico (más las obligadas por el tema del posible parto prematuro) y leer solo lo mínimo necesario para obtener información general. No me ocupé de leerme 10 libros distintos, ni de comparar teorías, ni de planificar como sería mi parto ni que pasaría en el hospital. Mucho menos de pensar en que quería para mi bebé en el futuro. Confiada como estoy de que es la vida quien decide y no nosotros.
Mi filosofía fue más bien la de vivir el momento...disfrutar cada patada y descubrir todo en la medida en que fuera ocurriendo. Lo importante para mi era que mi bebé se quedara en la barriga el tiempo necesario, que naciera, y que con el favor de Dios fuera (a)/niña sano(a).
Confieso que una vez en el proceso, desee haber sabido más cosas y hasta me molesté con mis otras amigas madres por no haberme prevenido de algunas otras, especiálmente lo concerniente al dolor físico y a algunas consecuencias post-natales desagradables. Lo sentí hasta como una traición al gremio eso de dejarlo a uno en la total obscuridad sobre ciertos males. Es cierto que cada embarazo, parto, etc es diferente y que el dolor es un término muy relativo pero me sentí ignorante y al buscar hacia atrás en los libros, tampoco te hablan de ello.
Llegué a la conclusión en mis días en el hospital... que esto de la maternidad era una especie de Club Exclusivo o secta al cual solo los que entran saben que ocurre al interior... se habla mucho, se especula y se crean mil teorias desde el exterior...pero el verdadero secreto se descrubre estando adentro y como buena secta una vez adentro no hay vuelta atrás...
Pasamos 5 días en el hospital... cada día demostró ser una nueva y diferente aventura. Una montaña rusa de emociones... y ahora qué?
Hasta mi doctora se cambió la careta para ponerse la de miembro del club... recuerdo sus palabras de aliento...crudas y ciertas... pero que me mostraron el verdadero respeto a mis sensaciones...
Ese día, entre la 1 y las 4 de la mañana, en un arranque de esos de o escribo o se me queda atarugado en el cuello decidí documentar mis emociones en el hospital, si es que aquello era posible... una hoja por delante y por detrás...un simple bosquejo que hoy no me da sino ideas de que ocurría... pienso partir de allí...
Mi post número 1000 será el 1ero "to be" porque antes se me coleo otro de Las mil caras de mi Luna.. si quieren leerlo tendrán que pasar por aquí

....piuff una vez lanzado este post...podré dedicarme a seguir la rutina con el próximo milenio...miren que tengo cuentos y videitos... todos parados por el gran 1000 jejejeje....

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Primero, como debe ser: felicitaciones por el milenio!!

Segundo: me puedes explicar por qué yo no sabía que tenías ese blog de Lunita??

Maie dijo...

Pues porque no has entrado a mi perfil...igual no habia nada que leer hasta hoy...pero pienso meterle carino... solo me faltaba arrancar...hecho!
Alli escribire las cosas mas tipo historia y pienso meter muchas fotos pero de las bonitas de Luna...

Michele dijo...

FELICITACONES!!!!!!!!
GRAN POST... escribes lindo lindo!!!! me encantó... felicitaciones...

Anónimo dijo...

Más fino!!!
Ya voy a estar por allá viendo a la enana!

PD: Pequeño detalle lo del perfil :-P

Anónimo dijo...

Uff Maie, eso del traje al reves te quedo buenisimo y es totalmente cierto. Definitivamente ser madre lo vuelve a una mas vulnerable, pero de una manera tan bonita que no cambiaria por nada. Quiza es la manera o una de las maneras como las mujeres podemos reconectarnos con el mundo alrededor de nosotras cuando a nuestra edad damos muchas cosas por sentado, un bebe viene para ver todo con ojos nuevos, renovados. Tremenda experiencia. Y como dices tu, es una secta de la que uno no sabe hasta que esta adentro, y tambien me senti un poco traicionada por mis amigas por no decirme ciertas cosas, pero honestamente esta experiencia ha sido exponencialmente buena y satisfactoria, yo realmente no sabia que tanto me iba a llenar el ser madre. Felicidades por tus 1000 posts! no solo por la cantidad sino sobre todo por la calidad!

Cho dijo...

Chama 1000!!!?!!! Te fajaste!!! Yo aun no llego a los 100 y por el camino que voy.... jajajajaja
Ya voy a ver el otro blog!
besos,

Adijirja dijo...

Como diantres puedes haber escrito mil post en dos años???? Bueno, desde estas latitudes brindare por esos mil y por todos los que han de venir... :))
Por cierto, el otro blog ya lo conocia. A ver si es verdad lo del empujoncito...