jueves, mayo 14, 2009

Africa bajo las estrellas...

… y la noche era tan oscura que se veían millones de estrellas titilantes y al fondo la explosión de dos estrellas fugaces…


Anoche tuve otro de esos sueños locos, loquísimos, en los que se mezclan personajes de todos lados en sitios a los que ni siquiera se ha ido. Lo cierto es que me encontraba en el corazón ardiente del Africa negra. En un pueblito sin nombre, con calles de tierra y casitas blancas por fuera pero coloridas por dentro.

La primera persona a la que reconocí en el sueño fue a Moniqueen, una bloggera que durante un par de años me hizo descubrir Africa a través de sus historias de vida en Douala. Allí estaba encaramada en una camioneta pick-up. Pero resulta que ella estaba allí con la familia de su novio, que en vez de ser escocés, como contaba en su blog, era, en mi sueño, nativo de esas tierras.

El hecho era que por alguna misteriosa razón estábamos de visita en la casa de la familia del novio. La madre, una negrota africana grandota y vestida con las típicas túnicas de estampados multicolor y con un tocado en la cabeza muy al estilo Piedad Córdova. Muy simpática, amapuchona y súper mamá de esas que te tratan con cariños y regaños al mismo tiempo y como si fueras su hijo nada más que por el hecho de entrar a su casa.

La casa muy sencilla, en forma de L y con un patio interior. Adentro de la casa había muchos libros y de los estantes de libros pendían cientos de collares con decoraciones enormes y todos en colores vivos o incluso de grandes bolas recubiertas de la misma tela de los vestidos. Como si fueran hechos para combinar con una tunica especifica de la misma tela. Jamás había visto collares como los que soñé pero la verdad, eran muy lindos y vistosos. Si fuera buena con las manualidades hasta me haría uno.

En la mesa, en una especie de fuente transparente con frutas, se observaban diferentes bolsitos (como monederos de esos rectangulares de tela) hechos con tela de colores como en forma de túnicas pequeñitas. Uno de estos bolsitos era hecho a partir de una bolsa de Harina P.A.N (será porque ayer luego de algunos meses de escasez Ludo consiguió de nuevo y del tiro cenamos arepas?). Lo saqué y al tenerlo en la mano me di cuenta que no era de plástico sino de tela y con un forro blanco…

En medio de aquella exploración de la casita y de las costumbres de aquella famila africana que me trataba como si fuera uno de ellos, reconozco en el patio de la casa a un amigo de los tiempos del colegio. Lo difícil era saber exactamente quien era luego de tanto tiempo, ya que él y su hermano gemelo estudiaron conmigo desde kinder hasta la graduación de bachiller. En aquellos tiempos compartíamos el día a día y era evidente saber cual era uno o cual era el otro pero luego de tanto tiempo como saber si era Daniel A o Daniel E???

Lo cierto fue, (y aquí es donde se pone picante el sueño), que tampoco me importó mucho saberlo sino que salí al patio, me instalé en una silla de extensión que estaba dispuesta justo a su lado pero frente a frente de la silla en donde el estaba sentado y sin pensar en nada más comencé a seducirlo descarádamente. Es decir, no le dije ni hola sino que semi-acostada en la silla de extensión comencé con mi pie a acariciar sus piernas. Vaya por Dios, que calor hacen en Africa!!!!

Lo más cómico es que ni él, ni su hermano, puedo contarlos entre mi lista de amores platónicos de aquellas épocas jajaja, es decir, eran bien lindos, sobretodo durante la adolescencia pero jamás despertaron en mi en aquellos tiempos nada más allá de amistad. Tal vez porque habíamos crecido juntos jajajaja…

Fue allí que volteó a mirarme de una forma muy pícara pero en lugar de corresponder a mi atrevida seducción o tratar de besarme se limitó a acariciar mi pié que estaba más o menos a la altura de su rodilla y a mostrarme en el cielo un espectáculo grandioso que definió como su razón para vivir en ese lugar… millones de estrellas brillaban en un cielo tan negro que parecía de mentira… al fondo dos estrellas fugaces hacían explosión…

En eso la mamá Africana aparece en la puerta formando peo porque tenemos que vestirnos para ir a “la boda” (sabrá pepe de quien pero en el sueño sonaba de lo más lógico, tan lógico como ponerse a acariciarle la pierna a alguien que no has visto en más de 19 años con un pié) y mi calorón seductor se transformó en emoción porque me iban a disfrazar de africanita para ir a una boda… ahí me desperté…

Pensando en ese cielo magnífico, sin saber a cual de los morochos me dio por seducir y a cuenta de que me dio por hacerlo, sin entender porque uno de ellos se cuela en mis sueños así sin motivo, porque la harina Pan (comí arepas anoche) y Moniqueen (fue la primera persona que con sus cuentos despertó en mí un interés por conocer mejor ese continente) tienen más sentido, pero ellos? De ellos no he sabido mucho desde que uno de ellos apareció en Facebook hará como un año y al muy gracioso le dio por inscribirse solo como Daniel así que nunca supe cual de los dos era porque me dio como pena preguntar jajajaja y por último, pensando en por qué demonios tuvo que sonar el despertador antes de verme vestidita de africana jajajaja….

5 comentarios:

Alleta dijo...

'tas loca Maie!
Yo anoche soñe con Gabriela. =)

Anónimo dijo...

jajajajjajajaja tremenda loquera!!

NuBadi dijo...

Simplemente me maté de la risa... el sueño está bueno, pero tu forma de contarlo me divirtió mucho.
Una duda los dos hermanos se llamaban Daniel??? pucha!!!

Por lo demás el sueño lindo!!! Yo hace años no tengo sueños de esos

Maie dijo...

Loca de remate jajajaja

Si Nuri, Daniel Andrés y Daniel Eduardo y eran gemelos idénticos.... jajaja

Adijirja dijo...

Definitivamente... necesitas unas vacaciones!!!! :)))