El domingo pasado fue el cumpleaños de dos amiguitos venezolanos de Luna, Mateo y Ariadna. Así que estuvimos de fiesta y la mamá de los niños me prestó unos libritos muy lindos que son perfectos para explicar a los hermanitos mayores como es el asunto del bebé que viene en camino.
Son pequeñitos, muy coloridos y no hay ningún tipo de escrito, solo imágenes de la mamá barrigona y ciertos lugares comunes de un embarazo. Un dibujito con el médico otro con la doctora haciendo un eco a la mamá.
La historia está dividida en dos librito, uno del embarazo y parto y otro de la salida del hospital y la llegada a la casa incluyendo las nuevas rutinas. Ciertamente muy completos y perfectos porque dejan a uno explica y contar lo que uno quiere con respecto a cada caso particular. Así como permiten hacer analogías entre el niñito, la mamá, el papá, los abuelos y el bebé.
El timing fue buenísimo. La verdad el domingo regresamos de la fiesta y dejamos los libritos en las escaleras sin prestarles mucha atención.
El lunes Luna amaneció prendida en fiebre y aprovechando que ambos estábamos en casa (la compañía de Ludo había hecho puente de 1ero de mayo que cayó sábado y yo me tomé la mañana para ir con calma a mi cita mensual para ver al bebé) decidimos dejarla con nosotros. Así que fuimos en gran combo a la consulta médico - prenatal.
Yo tenía en mente llevarla alguna vez así que improvisado pero perfecto porque sabíamos que ese día podríamos saber el sexo del bebé. Entramos, la doctora me hizo el eco de primero para que Luna pudiera ver y la verdad Luna fascinada viendo la pantallita blanco y negro donde una cosa medio deforme se movía e íbamos reconociendo las rodillas, las piernotas, la cabeza, la panzota del bebé. Luna me veía y veía la pantalla atentamente escuchando todo lo que explicaba la doctora. Llegó el gran momento de ver que era el bebé y un saquito entre las nalguitas nos indicó a todos que se trataba de un hermanito.
Ludo se emocionó, me vió a los ojos y dijo es un varón y me dio la mano…y Luna que estaba en sus brazos sin perder detalle de la pantalla hizo exactamente los mismo que el papá es un hermanito y una caricia en mi mano viéndome a los ojos y sonriendo.
Nos dieron la acostumbrada fotito del bebé y al llegar a la casa vi los libritos en la escalera y me senté con ella. Para mi sorpresa, la segunda imagen era un dibujo de la doctora haciendo un eco con una maquina idéntica a la de mi doctora y hasta el bebé en la foto está en la misma posición que en el eco de mi bebé. Luna veía el libro con un interés desbordante y me veía. Muda, con el mismo shock que experimentó el fin de semana al encontrarse en un salón, rodeada de Princesas. Oyó con atención todo el cuento que fui improvisando y al terminar los dos libros hubo que volver a empezar 2 veces más.
Cada vez que lo ve indica a la doctora y se acuerda de la doctora de mamá y hoy la chica que la cuida me contó fascinada como Luna le echó el cuento entero y le mostró el eco en el dibujito señalando al bebé, su cabeza, sus piernitas…


5 comentarios:
Me puedo derretir en este instante!!!
Estaré tonta hoy, pero se me aguaron los ojos con la anécdota!
Besos a Luna! :)
No se lo que será Lunita de grande, pero de algo estoy seguro, tonta no.
Besitos y salud
Será que somos dos las tontas, también se me arrugó el corazón.
Qué belleza!
qué bonito =)
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