lunes, agosto 30, 2010

Falsa Alarma

Corría el 29 de agosto de 2010. Un domingo con clima bastante variable. La noche anterior una fallida fiesta de los primos terminó siendo una pequeña reunion de Ludo con dos de ellos.Yo, que solo había salido de la cama para cambiarle las sábanas y bañarme, solo bajé a cerar rápido para contiuar en mi cama. La verdad no me he sentido bien en todos estos días. Mucho cansancio y una fuerte presión en la pelvis.
Como cada noche un par de episodios de How I met your mother me ayudan a subir los ánimos de esstas hormonas cambiantes, pero anoche, los dos episodios transcurrieron entre incontables contracciones. Me había tomado como cada noche mi progesterona antes de ir a la cama. Pero anoche los efectos anti-contracciones no se hacían sentir. Al terminar el Segundo episodio y decidirmos a dormir porque Ludo trabajaba hoy, le comenté que era como demasiado y decidimos contar.
Contamos 4 en el lapso de 12 minutos, una contracción cada tres y con la perticularidad de que por la primera vez, éstas eran contracciones bien dolorosas.
A eso de las 11:30 decidimos con mucha calma que tal vez era hora de irse al hospital.
Hacían 12 grados, Luna salió dormida envuelta en una cobija, 5 minutos más tarde Ludo la dejaba en casa de una abuela somnolienta y su hermanito algo emocionado que había sido quien tomó el teléfono. Las contracciones no paraban. Llegamos a la media noche a la clínica, inmediatamente me pasaron a una sala de parto. Apenas medio centímetro de dilatación pero ninguna contracción aparente.
Explicamos la frecuencia y sobretodo el dolor que nos había hecho mover toda la logística que tanto temimos por meses. Que complicado es estar solito!
Me llegué hasta a sentir que habíamos movido toda la logística sin razón aparente pero cuando me pusieron el monitoring comenzó el show. La intermitencia era extraña algunas cada 4 minutos otras cada 12. Inmediatamente otra parstilla de progesterona. La segunda en un lapso de 2 horas.
Ninguna reacción, las contracciones seguían y la dilatación subió a 1 cencímetro pero no más.
Las 36 semanas de embarazo no convencían a las enfermera ni a mi doctora… había que parar el proceso a como diera lugar… “no nos gustan los bebés prematuros” esa frase dicha hace más de 3 años por una de las parteras de la clínica me retumbaba en la cabeza.. Una hora más tarde, otra progesterona y cerca de las 4 AM, decidieron pasar a tratamiento de urgencia. Una pastilla que también me tocó tomar con Luna pero con la cual hay que tomar fuertes precauciones porque puede producir una trombosis o problemas de circulación.
Cerca de las 5 de la mañana se había parado el trabajo de parto. Decidieron dejarme en observación todo el el día y hasta mañana. Mañana tenía la cita para el eco y control de peso del bebé. Me harán el eco acá en el hospital. Lo cual es hasta mejor porque los aparatos de ultra tecnología de acá permitiran una estimación aún más precisa.
Sentimientos encontrados… la verdad esta última semana fue bastante dura. Si bien la fecha estimada es el 22 de Septiembre nunca me vi llegando a esa fecha. Claro que tampoco me imagine un parto en agosto, pero en cierta forma sentía que una parte de la pesadilla final estaba por terminar. Por momentos me provocaba gritarles, déjenme parir…vamos es solo una semana o mejor aún, sáquenlo ya…dénme a mi bebé y ya. Algo terriblemente egoista porque con una semanita más, estaríamos seguros que los pulmones del bebé estaban en ruta y el peso es bastante más adecuado.
La doctora me dice que al menos debemos garantizarle una semanita más al bebé y aquí estoy, solita en mi habitación del hospital, luego de poquitas horas de sueño, oyendo mi música y esperando que sea mañana para ver a Luna y Ludo por ratitos otra vez y ver a mi bebé más gordito si Dios queiere luego de esta semana de reposo.
Pensar que estos eran mis dos días de vacaciones con mi hija. Desde que planificamos todas las vacaciones me había guardado el 30 y 31 de agosto para compartir con ella y prepararla para su primer día en Maternal 1 el miércoles. Una vez más mi niñita bella no puede contar con su mami…
Las veces que me no he podido cargarla cuando está cansada o cuando se dormía profundamente en el carro luego de recogerla de alguno de los planes vacacionales. Cada vez que me dice con esa ternura y después cuando bebé salga, mamá va a correr con Luna y mama va a hacer ejercicios con Luna y mama va a cargar a Luna y se va a sentar a jugar con Luna…
Hoy cuando vinieron a visitarme Luna quería quedarse a dormir conmigo para cuidarme y antes de dormir me llamó a desearme buenas noches y me canto la canción del barquito para que me drmiera… está tan grande, es tan noble de corazón y yo tan inútil...
En cierta forma quiero recuperar mis fuerzas lo antes possible para, a pesar de las ocupaciones que se me vendrán encima con el bebé, poder volver a ser la mamá que ella clama a gritos, la que se sentaba a jugar Barbies en el piso o se esconde del lobo bajo las sábanas con ella en su diminuta camita en donde ya casi no entro por la panza y me cuesta un mundo salir si lo hago.
Lo más duro del embarazo es este tiempo en que uno deja de sentirse uno mismo. La responsabilidad por el otro que uno lleva adentro es tan grande que uno se olvida de su propia vida. Y aunque son pocos meses, estoy de acuerdo, y ahora más que tengo la experiencia de que si hay un después y uno puede volver a ser mujer después de los hijos, los momentos son difíciles, sobretodo cuando afectan a otros como a Luna en èste caso. Sin contar que Ludo ha dado también su larga cuota de sacrificio ocupándose casi enteramente de Luna estos últimos 3 meses.
Es una linda etapa, ciertamente voy a extrañar esos movimientos dentro de mi barriga que atesoro enormemente en estos instantes porque sé que luego por más esfuerzo que uno haga es difícil recordar la sensación exacta de ese bebé respondiendo a una palmadita en la barriga o a una canción o una voz… Es una grandiosa etapa pero que implica muchísimos sacrificios y creo que estoy lista para pasar a la próxima…

4 comentarios:

Genín dijo...

Pobrecita, da cosa lo molesta que puedas estar, en realidad siempre que leo este tipo de relatos mi admiración por ustedes las mamas crece hasta la estratosfera, no se como son capaces de soportarlo todo, en fin ya se que la naturaleza las hace así pero no dejo de admirarme, nunca termino de acostumbrarme, ni siquiera ahora de anciano sensiblero...
Cuídense mucho.
Besitos y salud

Rossy dijo...

Que angustia sentí al leerte, y pensar que falta tan poquito... pero es tal como dices, muchos sentimientos encontrados.

Descansa por él que ya no falta nadita y él necesita ese último esfuerzo. Y Luna es una campeona, que dulzura!!

Besos y Bendiciones!

Cho dijo...

Se me arrugo el corazon leyendo este post Maie... animo! Se que pensaras que es facil decirlo desde kilometros de distancia pero se que tambien todo pasa y pronto tendras a tu bebe en brazos y podras compartir con Luna bailes y abrazos.

Fede dijo...

Primera vez por tu blog!! Realmente es muy bello.. Cargado de una ternura inigualable!!
Leer el relato, fue escuchar a una de mis mejores amigas que esta pasando por tu misma etapa...Esa, en la que pretenden partirse para y por todos, y creen que no lo logran!! El amor y el esfuerzo se notan a leguas de distancias, con uno, dos, diez o cien años de vida encima!!
Un saludo!
Fede