viernes, septiembre 10, 2010

Este mundo

A veces no sé si es simplemente miedo o real incomprensión de mi parte, pero nunca jamás en la vida he sentido respeto ni por la guerra ni por el militarismo.
Las guerras me parecen actos absurdos en los que unos estrategas están arriba con intereses que les son bien particulares, bien lejos del campo de batalla manipulando vidas como si fueran marionetas y en la que mueren simples seres comunes y corrientes, algunos padres de familia, otros muy jóvenes...sin saber por que éstan allí y por que les toca morir.
En general los motivos son absurdos y parten de lo peor del ser humanos. Sea una necesidad de creerse mejor mientra más se tiene, o por factores económicos. En fin, para mi no hay justificación alguna a la necesidad de que existan ni las milicias, ni los ejercitos ni las armas ni nada de eso.
Muchos podrían justificar la existencia de estas como un por si acaso, es decir, aquello de que yo no le pego a la gente pero si me pegan estoy preparado para "defenderme". Pero es que si no existiera nada de esto nadie tendría que defenderse de nada.
Es por ello que todo lo militar me parece despreciable porque no le veo ningún sentido (y que me disculpen mis lectores o mis propios familiares, que como todo el mundo tengo familia que perteneció a las Fuerzas Armadas) y me parece que la guerra no soluciona nada. Más bien lo que hace es complicarlo todo y sacar de la gente lo peor que llevan por dentro.
Ahora casos como el que voy a describir me generan una rabia suplementaria.
La señora que me hace la limpieza desde princpios de este año es Israelí. Su hijo que hoy tiene 19 años nació acá en Bruselas durante la guerra del Golfo. Ellos huyeron de Israel en aquella época, porque su marido tampoco comulgaba con las guerras y no quería tener que participar en ella, sin contar los riesgos de estar en aquella zona. Pero regresaron una vez los peligros habían pasado.
No comulgar con la milicia y la guerra en un país como Israel en la cual el servicio militar es obligatorio y la guerra es parte de su historia y orgullo nacional porque han sido persegidos desde siempre es un grave problema.
Yo no soy una experta en temas judíos, pero según lo que ella me cuenta es absolutamente imposible pensar diferente con respecto al tema militar en Israel. Yo misma conocí algunos judíos en Venezuela que aunque no les era obligatorio en este caso, si les producia un cierto sentido de orgullo el irse a Israel a prestar el servicio militar. Nunca entendí esta posición auque trataron de explicármenta.
Es el caso de la señora era lo contrario. Su hijo, como su esposo es, no solo un pacifista, sino un anti-militarista.
Resulta que su esposo murio cuando su hijo era aún pequeño. Quedó ella con una casa en Israel y una pensión de sobreviviente y educando a su hijo sola. Cuando la inminencia del servicio militar obligatorio llegó, trató por todos los medios posibles de que exoneraran a su hijo de prestarlo. Ya había enviudado, su salud (alergias y asma) no le permitían estar sola y además su hijo no quería ser parte de esto. Trataron usando todos los canales posibles y a su hijo le fue negada la exoneración. Básicamente le dijeron, si el puede no hacerlo, pero lo consideraremos un traidor a la patria.
Y así, no le permitieron graduarse de bachiller porque justamente cumplia los 18 a 2 meses de la graduación y debía salir del país antes de esa fecha y no volver nunca más.
Así decidieron venirse para Bélgica. Aquí como en todos lados es cuesta arriba encontrar empleo si no se tienen calificaciones académicas. Es más, ya para los jóvenes belga saliendo de la Universidad es difícil colocarse en el mercado de trabajo, mucho peor para un inmigrante sin siquiera título de bachiller. Devolverse no es una opción. Así que ella tuvo que salir a trabajar como servicio y el busca y busca sin descanso. Recientemente comenzó a trabajar captando donantes de fondos para una ONG y ésta mañana lo botaron porque no había cumplido la cuota de donantes reclutados en las últimas semanas. Así de simple y capitalista, no vendes tu cuota, olvidate del trabajo.
Yo que de vez en cuando doy donaciones a esta institución me sentí un poco desilusionada... no sabía que funcionaban de esa forma tan...capitalista o neo-liberal??? recordé la chica que me llamó un día convenciéndome de inscribirme para una domiciliación mensual y que yo prometí tomar pero que por razones de tiempo no concreticé y después simplemente decidí que dado que ya aportaba a otra institución de manera regular pues a ésta solo le daría aportes puntuales para casos puntuales. Será que por mi culpa un día también botaron a esa chica???
En todo caso, la señora se fue de aquí con lágrimas en los ojos, perder la mitad de los ingresos familiares de un día para otro es complicado... que cosas con éste mundo injusto donde a unos por patear bien una pelota le pagan absurdos salarios y otros deben correr tras las más absurdas porposiciones de trabajo para pagarse el pan diario...

2 comentarios:

Nostalgia dijo...

que tristeza :(
espero q el joven y su mamá encuentren pronto la paz y la tranquilidad que da una estabilidad economica....al menos esa que te permite pagar tus cuentas sin angustias...
y...
Maie...ya falta poquito, no?
prontito Lunita dira: habemus hermanitus! jajaja

Genín dijo...

Y eso que >Belgica debe de ser uno de los poquitos paises del mundo, en realidad creo que es el unico que tiene el pago de desempleo indefinido, pero claro, para cobrarlo se debe trabajar primero y estar de alta regularmente ¿No?
En cuanto al teme de la guerra, comparto contigo esos sentimientos, pero imagínate no se a USA mesmamente sin ejercito, o a Israel, o en fin a tantos países que están continuamente en peo.
La vida es así.
Mi post no es una historia de guerra, es de sentimientos a raíz de que un terrorista mató a dos Guardia Civiles que daban clase a soldados afganos, y que en realidad no se que coño pintaban allá, sus 5 compañeros quisieron honrarlos poniendo la bandera española a media hasta en una base internacional y...
Besitos y salud