miércoles, febrero 16, 2011

Mr. Intuición

Desde muy pequeñín, Leo a dado signos de ser un niño muy intuitivo y perceptivo. Huele los cambios en el aire y lo perturban de manera muy notable.
Cuando tuvimos que ir a la osteópata por el tema del baño ella también lo notó. No sabría como explicarlo pero por muy serena que yo pretenda actuar, el me lee y se inquieta y se estresa muchísimo. Tampoco se siente bien con los cambios. Lo afectan muy fuerte.
Sin embargo, el tema de la guardería para mi no es un problema. Conozco el lugar, la comida, el trato que les dan. Luna adoraba a todas las puericultoras y de verdad salimos de allí con lágrimas en los ojos y esperando tener el segundo para volver.
Es tanta mi confianza que luego de la salida de Luna en dos oportunidades he recurrido a la guardería para solucionar situaciones de crisis. Una cuando nos equivocamos con la escogencia inicial de la escuela y otra muy reciente con el tetero de Leo. En ambas situaciones han salido a mi auxilio con buenos consejos y me han dado la respuesta que necesitaba. El personal no solo es bien preparado sino de buen corazón. Así que el día que me confirmaron el ingreso de Leo a la guardería fui totalmente feliz.
Si bien el lugar y la gente no son para mi motivo de inquietud, si lo es la actitud de Leo hacia este cambio. Esta inquietud me la han incrementado las experiencias acumuladas.
Leo es tan dependiente de mi, que incluso le tomó un rato acostumbrarse a su papá (que vivía con el y estuvo desde el mismo parto a su lado).
Al principio Ludo se frustraba mucho porque habiendo experientado una relación tan cercana con Luna desde el mismo nacimiento, con Leo no era igual. Leo lloraba en sus brazos y ni él mismo sabia calmarlo. No fue sino hasta la operación de Ludo a mediados de diciembre, que de verlo en casa día y noche, Leo se acostumbró a papá y pasa ratos con él, tranquilo. Luego fue ocurriendo lo mismo con la babysitter, su mamá, con la mía.
Todo va bien, el sociabiliza y sonríe y conversa con todo el mundo mientras yo me encuentre en el perímetro, pero en el instante que desaparezco los llantos son inconsolables y un verdadero estado de desesperación reina en él.
Yo le hablo mucho y le explico los próximos pasos pero no puedo evitar que se angustie. Ocurrió con el tete. Mientras yo más necesitaba que el lo agarrara, menos lo quería. Fue cuando tiré la toalla y me resigné y decidí intentar con la cuchara y seguir con la teta un poco más, que finalmente él dió su brazo a torcer.
Desde el lunes hemos ido a la guardería para que se vaya acostumbrando. El primer día me senté con el en el piso y me puse a conversar con las cuidadoras. Todo bien.
Bueno, la tarde del lunes fue un poco atípica y Leo pidió brazos todo el tiempo como cuando era más pequeño, no logré meterlo en su cuna a hacer sieta. La noche comenzó temprano, pero terminó temprano también. Durmió inquieto y a las 5 se despertó y no durmió más, pedía teta todo el tiempo.
Ayer volvímos, esta vez me ausenté una media hora mientras recuperaba y firmaba papeles de inscripción. Tal como esperaba lo encontré en brazos, desesperado e inconsolable. Me tomó un rato calmarlo. Me senté de nuevo en el piso con él, lo acurruqué y luego lo senté de frente a Laurance y Anne-Sophie y viendo hacia los otros bebés y contándole lo bien que Luna la pasó con ellos allí.Una vez que se calmó y sonrió otra vez, nos fuimos.
Ayer el día estuvo aún más dificil. Está visiblemente inquieto, desconcentrado, lloró todo el día, imposible de ponerlo a hacer siesta y la noche fue difícil. Durmió inquieto, se volvió a despertar a las 5 muy nervioso, reniflando todo, rasguños van rasguños vienen (parece un gatito inquieto rasguña las almohadas y se contorsiona) y me tuvo despierta hasta la hora de levantarse.
Mañana será la prueba de fuego. Lo dejaré medio día.
Tengo mucha suerte de haber podido comenzar con calma y aún en permiso de maternidad, de haber sido al mismo tiempo que mi regreso a la oficina hubiese sido muy difícil para él y durísimo para mi pasar noches en vela al mismo tiempo de recomenzar a trabajar full time.
El próximo paso será parar por completo la lactancia...no la veo fácil, pero cada cosa a su tiempo.

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