domingo, mayo 29, 2011

Canas verdes

Justo iba yo a echar un cuento al salir del baño y no me dió tiempo de escribirlo porque ya tenía que echar otro. Es que éste Leíto promete.
Ahora se mueve solito por todos lados y con una soltura impresionante. Se sienta solo, cuando se aburre parte en gateo para el otro lado, al llegar a su nuevo destino se instala como mejor le parece y tiene un ojo maravillosos para agarrar el perolito exacto que no debe agarrar, además de querer usar su dedito como llave y descubrir huequitos...
Ahora juega en el cuarto de Luna todo el tiempo que está en casa. A veces juegan a dos, otras cada uno por su lado. Eso sí, hay que estar atentos porque a las primeras de cambio uno o el otro hacen una tontería. O Luna se pone muy intensa y el otro chilla por un poco de espacio.
También están los perolitos chiquitos de los cuales Luna es coleccionista... menos mal ya la tengo entrenada y apenas lo ve acercándose a algo chiquito me llama.
Pero igual no les tengo confianza así que hoy para bañarme agarré a mi Leo y me lo traje conmigo, pero como le gusta tanto moverse me dió cosita dejarlo amarrado en la silla como hacía antes, así que despojé el baño de objetos peligrosos y monté en alto el producto limpiador de pocetas y el cepillo, por si acaso...
Pues el muy picarón estaba sentadito tranquilito mirándome y mordisqueando su tortuguita pero no había pasado un segundo que cerré la puerta de la ducha que veo una mancha azul moverse en la única dirección prohibida del baño!!! Susto el Swiffer y las toallitas húmedas respectivas... emparamada me salí y lo jalé por las patitas porque el nene ya se había metido entre la poceta y la ducha (lugar de donde dos minutos antes yo había sacado el cepillo de limpiar la poceta y el producto). Pero apenas lo saqué y lo reacomodé en otro lado para continuar con mi ducha... el nene arrancó en la misma dirección prohibida. Me tocó bloquearle el acceso con el taburete de Luna... y acelerar mi ducha...
Al salir de ducharme me lo encontré sentadito con carita de ángel en el mismo lugar donde lo había dejado antes de entrar en ella... me recordó tanto al bebé Jack de los Increibles... suuuusto!!!!
Luego bajo y estoy haciendo la comida y en eso me llama Luna mamá, mamá VEEEEEN... y cuando voy en ruta oigo Leo está parado solito!!! se paró solito!!!
PLOP... se acabó lo que se daba porque es de los que si uno se descuida, los encuentra trepadito en una lámpara... y calladíiiito.... además sabe lo que hace porque créanme o no... se hace el yo no fui y sonríe cuando lo descubrimos infraganti!

3 comentarios:

Genín dijo...

JAJAJAJA Que grande el Leo...jajaja
Besitos y salud

Ricardo Miñana dijo...

Jajaja simpático post, he has
echo reir, un placer pasar por tu casa.
feliz semana.
un abrazo.

Anónimo dijo...

A mí casi me dio un ataque cuando vi la foto en Facebook!
Leito caminará pronto! :-)