Leo camina par maiellaa
...y mientras se cargaba el video...el terror hizo de las suyas...ahora comiendo pintura de labios de Luna...

Me asusté. No me quedaba más que pegarle un grito de alerta y así fue... Leo llegó al borde que separa piso del baño del piso del pasillo y allí se paró en seco, se sentó, se volteó y me lanzó una pícara sonrisa de: ahaaaa te asustaste mami??? tu crees que yo soy bobo?
Justo iba yo a echar un cuento al salir del baño y no me dió tiempo de escribirlo porque ya tenía que echar otro. Es que éste Leíto promete.El 16 de febrero exactamente que Luna comenzó en la sección de los grandes, siendo prácticamente la más chiquita de la camada transferida.
Pues resulta que la niña es la líder de las tremenduras que ocurren en la guardería. Ella abre el camino y los demás la siguen.
Es la única que no obedece ni al papa reencarnado. La semana pasada le pegó a una de sus cuidadoras cuando ésta trató de castigarla en la esquina por hacer charcos de agua y meter los pies en la poceta.
Mete los pies en las pocetitas y hace splash de agua por todo el baño atrayendo a los más grandes a jugar en su desastre. Un peligro además porque un día de estos uno de esos muchachitos se resbala y rueda por el piso. Así que las cuidadoras pasan el día arreándolos cual ovejas y sacando a la Luna del baño… tarea difícil porque a esa cuando se le mete algo entre ceja y ceja… no se le olvida.
Ni siquiera se puede decir que es de esas que “tiran la piedra y esconden la mano”… no, la niña es terrible y descarada. Aunque no deja de escapárseme una sonrisa, no puedo evitar preocuparme por mi pequeña delincuente.
Válgame Dios! La que nos espera. Yo que era la más galla de las gallas y que mi primera enviada a la Dirección la sufrí en Quinto Año de bachillerato a dos meses de la graduación por lanzar una borra contra una cartelera en plena clase de matemáticas. Lo peor no fue que me mandaran a la Dirección por ese delito confeso sino que el profesor no me creyó cuando lo admití y en realidad me mandó a la Dirección por encubrimiento del culpable. Llegué pálida y con las lágrimas en los ojos a la Dirección y el Profesor Félix se cagó de la risa al verme allí…
Creo que la Lunita aprenderá rápidamente donde queda la dirección. Lo peor es que si es como el papá, un día la encontraran en el techo del kinder buscando una pelota. Otro día lanzando ladrillos a un tanque de agua y pare de contar. Es terrible! Y lo peor es que no obedece!
Yo veo a esos nenes caminando al lado de los padres por la acera y sin agarrarlos de las manos y no imagino como hacen…Luna sale corriendo al menor descuido y no se para ante ningún grito de stop. Un fin de semana cualquiera es una prueba contra los nervios, se lanza por las escaleras y la agarramos prácticamente en el aire, corre apenas ve algún acceso libre. Y el papá y yo en un solo stress detrás de la niña. Pienso en el fin y entiendo por que vivimos cansados.