Mi gordito el flacucho nos tiene locos, pero no somos los únicos. En la guardería lo llaman Speedy... saben donde lo dejaron pero no donde lo van a encontrar. Se pasea por la sección de bebés con sus ojotes avispaos y sus manitas curiosas, echándole mano a todo y descubriendo nuevos juguetes.
Adora pasarse a la sección de los medianos, es decir, la de los pequeñines que ya caminan y cuando lo logra las emociones son indescriptibles.
Cada día al buscarlo la cuidadora de turno nos cuentan de un ataque de risa nuevo durante el día... porque el loquito tiene una risa sabrosa y super contagiosa.
Es de super buen comer. Pero el chico tiene muy claros sus gustos. Lo que le gusta lo debora a velocidades bastante impresionantes. El tiempo que tarda la cuchara en volver a buscar comida y venir a la boca no es lo suficientemente rápido para su hambre... Pero si algo no le gusta, su cara entera expresa su disgusto y esa boca no la abre ni mandraque el mago... pero sin drama.
Es un niño de fácil lectura, o sea, es un libro abierto. Llora muy bravo de hambre. Pero si ve que su tetero está en preparación se calma. Si tiene sueño se frota los ojitos y bosteza con una ternura tan perfecta que parece un personaje de dibujos animados en 3D...
Si quiere entablar una conversa con Luna, pega un grito agudíiiisimo al cual la otra responde en los mismos decibeles y ahí se lanzan e su conversa de grititos, Luna muerta de risa y el loco de emoción porque captó la atención de su ídolo, Luna.
Cuando le hablo tengo la absoluta sensación de que comprende a la perfección cada una de mis palabras. Me responde con miradas o sonrisas. Y cuando lo regaño me hace caso.
Si quiere que lo carguen bate los brazos en el aire y si quiere un beso hace ruidos con la boca... Mi preferido: cuando sabe que es la hora del baño, uno de sus momentos favoritos, mientras espera en sillita que Luna salga, se jala con desesperación la ropa con las manos para que lo desnuden...igual gesto hace con el babero cuando termina su comida o un tetero... Confieso que me mata cuando hace eso... muero de amor... es un talentuoso de la mímica... pero a veces decimos que tardará en hablar porque no le hace falta para comunicarse le entendemos todo...
En las noches tose para pedir tetero, se vuelve como eléctrico cuando oye el sonido del tetero mientras lo batimos... lo disfruta con ojos cerrados pero acariciandonos con sus manitas y termina con los cachetitos inflado y el pico parado... entonces se voltea y pega la carita a nuestras cabezas y se pone a roncar...
Ahhh cuantas cositas que no quiero olvidar atesoro estos momentos con mis hijos... de estos instantes está hecha la vida... lo demás...sobra.
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7 comentarios:
Iba a dejar un comentario, pero los muertos no comentan y yo me acabo de morir de una sobredosis de ternura!
LEo es un divino!!!!!
Es tan lindo ver de pronto, porque aunque una no los ve o conoce en persona siento a tus hijos viejos amigos... leo está delicioso!!!
Me llama la atención porque Analís llama al hermano del mismo modo, y el otro le responde exactamente igual!!!!
Besos a todos
Que delicia de post, Maie!!
Bendiciones a tus dos ternuras!!
Besos :)
jajajaja Madre dando y recibiendo amor...
¿Que mas se puede pedir?
Salud y besitos
Que bonito Maie, esos son los momentos que se quedarán contigo siempre.
Un abrazo
El es sencillamente único, además es tuyo Maie y creo definitivamente que, aunque sean hijos de la vida es lo único que podemos decir que nos pertenece por completo!
Un beso enorme a los cuatro!
me ha emocionado tu entrada. Besos.
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