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sábado, enero 25, 2014

Desorientada

Ya ni sé cuando fué la última vez que escribí por acá. Mi blog que fue por años una prioridad. Ha quedado en el abandono, tal vez como han quedado mis ideales para concentrarse en cosas más "pies en la tierra", más cotidianas.
Ni siquiera puedo darle la excusa de no tener tiempo, simplemente dejó de ser importante para mi.
He terminado de leer ésta mañana Los desorientados de Amin Maalouf.
Llevo meses confrontada a ésta realidad de ser y no ser de llevar el día a día sin pensar sin buscar respuestas ni hacerme preguntas molestas o incomodas.
Llevo una carga pesada de indignacón en el pecho... otra más carga pesada de distancia...no solo la física representada en kilometros. Sino la emocional.
En uno de tantos pasajes del libro, con el cual que me sentí totalmente identificada, el protagonista principal definía la nostalgia del destierro, no como una obseción por vivir en el pasado y revivir los recuerdos, sino como una nostalgia de futuro, es decir, ese horrible sentir de haber perdido el futuro que uno alguna vez imaginó... soñó... trató de construir.
Uno se concentra en su presente. Se consagra a lo urgente a lo necesario. Sin embargo, hacen falta otras cosas.
Hay una parte de mi vida que se quedó en stand-by... dormida dentro de mi...
Hay una familia que ha crecido, evolucionado se ha multiplicado. Primos que eran hermanos y ahora son desconocidos.
Internet da una sensación de proximidad pero que resta en la superficie... no sé que piensan, que hacen como sobreviven, en algunos casos las personas que en un pasado eran parte de la vida cotidiana y ahora son viejos conocidos.
Desorientada... es una buena definición.

viernes, agosto 26, 2011

Otra vez Laureano la batea de home run... emigrante soy

A continuación el Editorial de hoy de Tal Cual. Me llegó al alma y tuve que buscar la foto de la que se hacía mención... una maleta pesada, atada a tu tierra y un hueco en el pecho...
Cuando nuestros hijos por más que nos negemos a verlo son realmente extranjeros, para quien Venezuela es un concepto abstracto...o una canción, o algo rico de comer.
Cuando los abuelos solo los conocen gracias a los cuentos que oyen o lo que les permite ver una camarita de mala calidad, pero que es 1000 veces mejor que las fotos desactualizadas que llegaban en cartas (si llegaban)...
Cuando te das cuenta que una vez que sale hay algo inexplicable de ti que muere o se bloquea, la necesidad de arraigo... y te das cuenta que a partir de la primera vez igual podrás vivir a 40 bajo cero que a 40 de calor...y que aún cuando regreses siempre seguirás siendo un extranjero, ahora en tu tierra...
Ciertamente, esecenso sería mucho más interesante y habla por si mismo... pero la ceguera de la soberbia es tan fuerte que los hace también sordos e insensibles...
Decía yo a Ludo... bueno si realmente cambiara algo y se tomaran las medidas adecuadas..tal vez en 10 años más...10 años más... pero ya llevamos casi 13 de esta tragedia de desgobierno...es que 10 años serán suficientes??? mis hijos adolescentes podrán realmente amar ese pedazo de tierra? podrán comprender lo que su mamá ha sentido? No lo creo... ellos son de aquí... allá debe ser algo tan vacío como el pecho de la estatua...

Des censo poblacional- Laureano Márquez- Editorial Tal Cual del 26-08-2011

"C
omo está la cosa en Venezuela, más que contar a los que aquí vivimos, se impone averiguar por qué, por primera vez en la historia, tantos compatriotas abandonan un país que, según la Encuestadora Gallup (y ratificado por el gobierno nacional), es el quinto más feliz del planeta. Este descenso poblacional es el que realmente hay que medir para determinar por qué los profesionales más formados y mejor preparados, la gente joven, quiere abandonar este clima templado de eterna primavera para vivir a 40º bajo cero, estas playas tan espectaculares de aguas calientes, esta tierra del Sol amada, estos llanos de ensueño donde los amaneceres regocijan el alma, estas montañas andinas de gente buena y amable, este oriente, esta Margarita de ensueño, esta Guayana de ríos caudalosos e infinitos con saltos y selvas inmensas y grandes sabanas, y pare usted de contar.

Creo que indagar sobre eso ayudaría mucho más a establecer políticas públicas y quizá hasta salga más barato, porque puede hacerse en los consulados nuestros en los diferentes países a los que nos estamos yendo.

En la ciudad que Canadá construyó como homenaje a la Savoy venezolana (Toronto), hay dos areperas ya. El incremento de areperas fuera del país, por ejemplo, es un buen índice que este descenso podría medir. Lo otro es preguntarle a los que se fueron por qué lo hicieron, qué razón motivó una decisión tan definitiva de separarse de padres y hermanos, de vender casa y carro, de considerar que no hay futuro en su tierra. Esto es lo que yo mediría para diseñar políticas, porque de aquí nadie se había ido nunca de esa forma, porque irse y estar lejos es muy duro y costoso para un venezolano, porque hay algo que se pierde en esa ida. Una vez, en Garachico, en Tenerife, vi una estatua dedicada al emigrante. Recuerdo que era un hombre con una maleta pesadísima que le ataba al suelo del que partía y en el lugar del corazón, un hueco, simplemente un vacío.

Eso es emigrar y quien lo probó lo sabe.

Si quieren medir algo, midan eso. No crean tanto en los fríos números como en esa desazón imprecisa que mueve a un alma a separarse de lo que le es más caro y valioso, porque dentro de poco, si la cosa sigue así, vamos a tener poco que medir y casi nada que contar en el reino del Sadim Yer, amén de que la credibilidad de las respuestas al censo, seguramente, será directamente proporcional a la confianza que la gente tiene en quien lo promueve.

Así que, más que censo, necesitamos consenso, para parar este incesante descenso.

PS: Ojalá no me censuren."