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martes, abril 05, 2011

Momentos indescriptibles



Nada más indescriptible que la emoción de sentir a esa criaturita profundamente dormida entre tus brazos. Ese cuerpecito pequeñito, regordete, suave y calentito...que huele a quesito podrido y a champú de bebé...haciendo ruiditos de animalito mientras se despierta poquito a poco de ese sueño pacífico de los bebés... y cuando uno siente esa felicidad que solo pesa 6 kilos y medio pero que nos llena tan profundamente y nos da tanta paz simplemente se pregunta...es normal amar tanto?

jueves, febrero 10, 2011

Estos dos...


Leo todavía no se sienta solo y ya están "éstos dos" comenzando la rochelita.
No se pueden ver porque inmediátamente se les desorbitan los ojitos...
Leo, que ya sabe agarrar cosas, lanza sus manitas hacia Luna y le hace cariños en el cabello o en las mejillas. A veces son tirones de cabello, manotazos o hasta pellizcos, pero lo que sea con tal de aproximarse a ella.
Luna se lo come a besos y si uno se descuida trata de arrancarlo de nuestros brazos porque ella lo quiere cargar.
En las canciones de Luna, esas que ella inventa y canta a cada rato, siempre hay una nueva estrofa que incluye a Leo y a pesar de sus actuales celos (estamos viviendo intensamente esa etapa) el amor hacia su hermano es evidente.
Ayer en la tardesita, luego de ver por milésima vez la Bella Durmiente, subimos a jugar en el cuarto de Luna. Leo tuvo ataques nerviosos de risas desde el instante mismo en que entramos al cuarto. Pero lo mejor comenzó cuando lo puse en el piso boca abajo, Luna al verlo en su territorio se tiro al piso imitando la posición de Leo, y en un movimiento zuassss Leo se volteó y quedó acostado en el piso viendo hacia arriba. Luna fascinada por la gracia pedía repetición y Leo emocionado veía a la hermana grande con cara de satisfacción...ves hermana ya pronto podremos jugar, ya hago cosas chéveres... luego Luna comenzó a bailar y vino a tomar de las dos manitas a Leo para que fuera su Principe, la mamá, doblada en dos y con la espalda en compota, aceptó la invitación y colocó a Leo cargado en el aire pero a la altura de las manos de Luna y así dieron vueltas y vueltas al son de: I know you.... I walked with you once upon a dreeeeeam....
Ambos reían a carcajadas viéndose a los ojos y como madre...no puedo describir el instante de pura y absoluta felicidad.
Creo que es cuestión de semanas, cuando Leo agarre estabilidad y se siente solo, podrán por fin jugar y reir juntos éstos dos.

martes, junio 15, 2010

Mi nenita si me quiere

Hoy regresé, del que podría ser mi último viaje de trabajo, por el momento. Ya pronto no podré viajar en avión por razones barrigonas y tampoco creo que lo haré hasta al menos el segundo trimestre del próximo año.

La verdad cada viaje de trabajo del último año ha sido un tanto complicado con Luna. La ausencia le pega y creo que al no saber expresarlo se reflejaba en su actitud rebelde y hasta un tanto violenta a mi regreso.

Ahora tenemos una niña que habla y para quien expresarse se convierte día a día en una tarea más y más sencilla.

Simbólico y todo el asunto, el recibimiento que me dio de Luna fue bastante especial. Llegué cerca de las 9 de la noche a la casa y al pasar por su cuarto me pareció oírla despierta. Tenía ganas de verla y abrí la puerta para chequear.

Al oír la puerta, Luna se volteó, y una sonrisa enorme llenó su cara… entré a darle un beso de buenas noches y abrazarla y me dijo: mamá, Luna está despierta (como tratando de expresar que en efecto, me estaba esperando).

La tomé en brazos y me la comí a besos. Ella me abrazó fuerte fuerte y también me dio muchos besos.

Le pregunté, estás contenta de ver a mamá y me dijo: ouiiiiii Luna contenta!

Acto seguido me buscó la barriga y me dijo, Bebé!…Luna aime bien bébé (Luna quiere a bebé)… y le dio un beso a la panza mientras le hacía cariñitos.

La volví a apretujar diciéndole cuanto la había extrañado (tu m´a manquais)… y me repitió manquer (extrañar).

Luego me pidió: mamá canción One day (la de Blanca Nieves), puse el disco y cantamos abrazadas Some day my Prince will come…

Luego la volví a acostar, le di su beso de buenas noches y al rato estaba durmiendo tranquilita.

Mi nena bella me estaba esperando y me extrañó, no me cabe la menor duda! Que felicidad!

sábado, agosto 22, 2009

Cuentos de amor

Susuru, me invitó ayer a participar en esta linda iniciativa de escribir cuentos de amor. En su blog pueden encontrar diversos cuentos como éste que publico ayer Gs. en su blog y que también pueden ver publicado en el blog de Susuru. Todos los que quieran pueden participar. La idea es escribirlos en tu propio blog y luego pasarlos a Susuru para que ella los publique en el suyo si les interesa...

Acá va el mío... espero que lo disfruten.


Un cuento de amor... y de ojos


Desde que era una niña su debilidad fueron los ojos claros. Aah los ojos, reflejo del alma!, solía escuchar y repetir con frecuencia. Siempre soñaba con esos ojos que un día la mirarían solo a ella. Esas mirada que serían capaces de mantener la hoguera encendida para arroparla en las noches de frío. Ese te amo que no necesitaría de palabras articuladas.

Así creció siendo una niña enamoradiza. Soñando como todas las niñas con un Príncipe azul… o de ojos azules?, no mejor grises?, o verdes?…lo cierto es que su Príncipe sería capaz de decirle cuanto la amaba con el destello de una fugaz mirada.

Y así fue por la vida topándose con muchas miradas… ojos oscuros la acompañaron por mucho tiempo, ojos verdes, ojos aguarapaos, ojos redondos y hasta achinados. Ojos sinceros, ojos maliciosos, ojos traicioneros, ojos inexpresivos.

Algunas veces rió mientras su risa se reflejaba en ojos almendrados… también lloró mucho ante la indiferencia de ojos deseados… pudo ver el amor, el miedo y la traición… también el riesgo de la posesión

Pero un día, cuando creía que ya había conquistado a los ojos de su vida… se topó con aquella mirada ingenua, dulce y esquiva, inocente pero pícara… profunda como el mar, transparente y dulce como la de un niño pequeño…pero que escondía un fuego permanente que podía explotar ante un ataque de ira de igual forma que tornarse frío o salvaje…

Ese día supo que sus ojos habían penetrado el alma de los ojos que la miraban desde lejos y casi sin quererlo, esos ojos con los que tanto había soñado estaban allí enfrente, en el momento y lugar menos esperado… la vida la había hecho recorrer tantos lugares con el único objetivo de cruzarse con aquella mirada…

Desde ese mismo momento supo que esos ojos cambiarían su vida para siempre…

Pasaron meses y meses de miradas furtivas… miradas que mostraban un amor que las palabras no se atrevían a expresar… esos ojos profundos e inteligentes reflejos de un alma transparente hablaban, reían, bailaban, amaban, seducían…

Día a día la mujer que era se convertía en la niña que fue y se perdía en esos ojos deseados… y presentía que no le eran indiferentes…

Pasaron meses, los ojos de la niña se llenaron de angustias y lágrimas… el precio de aquellos ojos amados era muy alto pero muy dentro de ella sabía que valía la pena… había encontrado por fin lo que ella siempre había soñado y presentía que aquellos ojos bien valían la pena unas cuantas lágrimas que dejarían los suyo tan limpios que el mundo brillaría con nuevos colores como brilla la vida luego del paso de las tempestades…

Un día cuando no pudo más con la fuerza de ese amor que la consumía cerró los ojos y decidió mirarlo desde adentro de su alma esta vez con sus labios… al sentir aquel cálido beso y encontrarse frente a frente con su mirada amorosa supo que sus ojos no se habían equivocado… era él, el portador de esos labios el hombre de su vida, el que la haría llegar al cielo con una mirada que diría una y mil veces TE AMO sin necesidad de una sola palabra… luego de ese beso no pudo jamás imaginarse lejos de su mirada…

Y es así como de ese amor de miradas nació la más hermosa criatura de ojos color aceituna, forma de mediaLuna y la fuerza imponente de esas miradas que día a día nos cuentan historias de amor sin necesidad de una sola palabra…


Por: Maiella Moncada