Cuando Luna se enteró que era el cumple de su papá, muy lógicamente me dijo: mamá, hay que hacerle una piñata con caramelos que caigan de la piñata...La ilusión de la nena era tal con la piñata que me tocó exprimir mi imaginación al máximo para crear una piñata en poco tiempo y sin que Ludo lo notara.
Pero como la nena siempre sabe exactamente lo que quiere, la solo idea de la piñata y los caramelos no era suficiente, ella me dió consignas muy específicas:
- tiene que ser una piñata monstruo porque papá es un varón
- un monstruo color naranja
A mi ya saturada imaginación hubo que agregarle limitaciones... y además como hacer un monstruo naranja que no pareciera una "fuera de época" calabaza de halloween?

Así pues en una semana que por demás fue terrorífica a nivel de horarios y de carga de trabajo, me tocó la improvisación de una piñata:
El miércoles además de llevar a Luna a la peluquería y a Leo al pediatra pasé por la papelería y compré los materiales...
Por practicidad y a sabiendas que no le íbamos a caer a palos, al balón inflado y cubierto de papel maché (que toma horas prepararlo y días secarlo- sin contar lo poco discreto que resulta), se me ocurrió cambiarlo por una baratísima lámpara de papel japonesa y el hueco de abajo lo tapé con una bolsa de cartón decorado que luego me sirvió de compuerta para dejar caer los caramelos.
Para quitarle un poco el aire de calabaza compre decoración color verde para ver que se me ocurría hacerle (terminó con una melema medio rasta color verde el bicho).
Reutilizando el material que había comprado para los bigotes de la piñata de Hello Kitty le armé brazos y piernas al monstrito y como aún me sobraba le hice un super "kitsch" número 30 que el monstrito llevaba colgando en las manos.
La piñata la armé en el tiempo que duró Luna viendo Bambi (lugar donde la había dejado Ludo al salir a juego de fútbol) y con música de fondo de un Leonardo que se peleaba contra el sueño y que no entendía que esa era la única hora libre para poder armarle el monstrito a papá.
Entre cargadas y amapuches a Leo, y a Lunita que apareció más temprano de lo previsto porque o Bambi duró menos o ella se aburrió más rápido...logré darle su personalidad a la "piñata de monstruo de papá lleeeeeena de caramelos"
Y hasta me dió tiempo de personalizar la tarjeta de cumpleaños con las manos de Luna y el pié de Leo...
Cuando Ludo llegó del fútbol Leo que parecía intuír que algo bueno se cocinaba estaba super alborotado, Luna salió corriendo a recibirlo y en voz bajita le dijo: ssssshhhh ven! hay una piñata sorpresa para papá *
Menos mal que Ludo no podía imaginarse los malabarísmos que hice para realmente hacerle una piñata y realmente fue sorprendido!Dato curioso: la pimata tuvo un costo total de unos 8 EUR y fue realizada en una hora, o menos.

