Mostrando las entradas con la etiqueta qué hago?. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta qué hago?. Mostrar todas las entradas

miércoles, mayo 06, 2009

Será que me estoy pasando de maraca?

Cuando nuestras pesadillas acarician los velos que las separan de la realidad…


Varias veces me cuestioné sobre los pros y los contras de tener un blog público.


El “pro” favorito del blog público lo constituyen ustedes, mis “nuevos” amigos bloggeros. Gente que si bien hace 3 años caminaba por lugares geográficos distintos, hoy en día constituyen parte de mí día a día y han llegado a ser mis verdaderos amigos a pesar del poco o inexistente contacto físico entre nosotros. La multiculturalidad. Las experiencias compartidas en situaciones comunes o atípicas. Las risas compartidas, y hasta las soluciones a problemas cotidianos.


El “contra” por excelencia, el riesgo. El riesgo a que entre esas 10 o 15 nuevas personas adorables, se cuelen 10 o hasta 1 inescrupulos@. Fals@ y quien sabe si hasta peligros@. Difícil saberlo. O no tanto?


Desde el día 1 y más aún desde el día que nació Luna, siempre he estado conciente de ese riesgo. Y lo he asumido. Aunque ustedes puedan pensar que conocen todo sobre mi, hay cosas que guardo celosamente. Algo de lo que nunca presumo pero de lo cual me sirvo todos los días de mí vida es de mi formación como auditora (piensa mal y acertarás es el lema) y mi sexto sentido me hacen desconfiar mucho a pesar de que parezco ser alguien muy abierto y que comparte todo. Es cierto, me he abierto a contarles mi vida y mis sentimientos. Lo que pienso y como lo siento también. Soy así en la vida real y también en ella se deben tomar precauciones para no ser heridos. Cierto?


Algunas veces en la vida real me he equivocado también al abrir mi vida a otros, pero nunca por mucho tiempo.

Tengo un repelente “anti-falsos” que me funciona de maravilla ante las primeras señales jajaja.


No sé si llamarlo mi ángel de la guarda, a quien siempre llevo colgado el hombro; paranoia; o simplemente suerte, pero lo cierto es que me ha ayudado a darme cuenta a tiempo de cuando las personas de carne y hueso, o virtuales no son lo que parecen ser. A pesar de mostrarme amical y abierta, no soy de las que da todo por nada. Tampoco crean que esto quiera decir que soy interesada. En general me protejo mucho. No me meto en situaciones de peligro sin antes evaluar donde están los “Exit sign” más cercanos.


De esta manera… aún en mis enamoramientos más alocados de la juventud, porque uno en la vida se enamora de tipos que no son transparentes, siempre he sabido ver a través de la gente y he corrido hacia la “Exit” más cercana justo antes de cometer un error.


Yo misma me protegí de caer en situaciones de riesgo cuando era adolescente. No sé, olía las cosas torcidas y simplemente me alejaba de ellas.


Esto no quiere decir que nunca tomé riesgos o cometí errores. Lo hice pero en general, riesgos muy medidos. Tampoco que nunca me equivoqué. Claro que si… una y mil veces y algunos los pagué con lágrimas. Y me sigo equivocando. Creo que nadie esta libre de ello.


Pero cuando nuestras pesadillas acarician los velos que las separan de la realidad…uno se replantea todo.


Tengo días viendo hacia atrás. Analizando mis pasos, mis convicciones. Con los años uno se vuelve cínico, desconfiado y por consecuencia triste. Reza una famosa frase “mientras más conozco a los hombres, más amo a mi perro”


Lo que pasa es que yo misma he decidido que vivir a prueba de balas es además de triste, muy aburrido. Además, no tengo perro jajaja.


Parto del principio que si alguien quiere hacer daño no hay nada que se lo impida. Parto de la base de que la mayor parte de los casos de abuso infantil ocurren en el seno de la familia o de los amigos más cercanos. Parto de que todos los días salimos a la calle y estamos a la vista de miles de desconocidos, que cualquiera puede tomarle una foto a mi o a mi hija y hacer cochinadas viéndola y que por una o mil fotos de mi hija que publique, eso no cambia nada.


Sin embargo, es cierto que ocurren cosas. Pero no creo que ocurran más o menos que antes. Simplemente Internet es otro medio más de relacionarse. Más nuevo, más eficaz o rápido, de mayor alcance quizás, pero como en la vida real hay que ser precavidos. En la vida real no encerramos a nuestros hijos en su cuarto al abrigo de la vista de todos. Por que hacerlo en la vida virtual?


Ahora asumo ciertos errores. Mis fotos debieron salir con marcas de agua por ejemplo. Que no impide robarlas pero al menos me dan un sentido de pertenencia. Porque me daría rabia encontrarme a Luna en el blog de alguien más haciéndola pasar por su hijita. Eso, me daría mucha rabia. Pero hasta allí. Eso si, en mis fotos no hay contenidos que puedan ser mal interpretados a menos que alguien quiera divertirse con photoshop pero ya eso es otro tema.


Sin embargo, las malas experiencias tienen el poder de ponernos alertas y de sacar el cínico que guardamos dentro de nosotros a flor de piel. Y entonces me encuentro a mí misma dudando hasta de mi sombra y tomando ridículas acciones como las siguientes:


Por ahí en agosto pasado luego de un post en el cual planteaba mi posibilidad de privatizar el blog, una chica muy simpática me escribió un email. Se presentaba, me explicaba que había decidido salir del anonimato y que ella era una de esas tantas personas que leían diariamente el blog pero que jamás comentaban, porque no sabía como y le daba pena.


Entre otras cosas y para darme confianza me dijo la ciudad donde vivía, la empresa para la cual trabajaba y hasta me dio su número de cédula para que yo verificara que era de carne y hueso. Me pedía que por favor no lo privatizara o que de hacerlo no la dejara afuera porque la verdad ya era parte de su rutina semanal ver las aventuras de Luna.


En aquel momento, me dio una mezcla de susto, emoción y mucha pena que ella no solo me escribiera, sino que me suministrara toda esa información. Le di las gracias por haberme escrito y le dije que de cerrarlo la tomaría en cuenta.


Cuando le dí clic a la opción “por invitación” hace unos días les juro que pensé en ella, pero no la invité directamente. Ayer me escribió un email… respuesta a mi respuesta en agosto. Entendía mi posición pero lamentaba no poder saber cuando Luna diría zapatos en lugar de kakakos.


Le dije abiertamente que de verdad no me extrañaba su email y que en cierta forma hasta lo estaba esperando. Pero, le pregunté que si tenía cuenta Facebook o algún otro medio de hacerla contrastar un poco más con el mundo real. Porque vamos a estar claros que una cuenta Facebook si bien es también del mundo virtual le da a uno una cierta visión. Nadie se crea una cuenta en dos días y logra tener 200 amigos de la noche a la mañana. Sobretodo si estos amigos poseen cuentas privadas.


Luego de mandarle mi respuesta, me dí cuenta que en su email estaba toda la historia de agosto pasado. Esta vez, entré en la página del CNE, la información suministrada fue correcta. El centro de votación quedaba en la ciudad que mencionaba. Pero como si no fuera suficiente, luego entré al website de la compañía, una muy conocida, tomé el teléfono, llamé a la central y pedí me la pasaran. Cuando la recepcionista me dijo, un momento por favor ya le comunico…. Volví en mí y me morí de la vergüenza…colgué. Quién me da derecho a hacer algo así?


Esta mañana fue otra chica vía Facebook. A esta jamás la había visto. También, lectora asidua del blog que jamás ha comentado porque se muere de la pena pero que ha leído mi blog cada día desde que estando de reposo pre-natal lo descubrió. Hoy tiene un niño hermoso y 214 contactos en Facebook.


Qué hago??? Ustedes que harían? me estoy pasando de maraca?


Luego me digo… que pensarán cuando les de acceso o haga público de nuevo el blog y se encuentren con ese post?


Si es el caso, mis mayores excusas a ambas. Sepan que lo hago en absoluta conciencia de que no tengo el derecho a cuestionarles. Y muchas gracias por sus mensajes y su fidelidad a leer mis locuras.


Aún no se que haré lo mantengo privado hasta nuevo aviso. Lo bueno es que Blogger me permite recoger las semillas lanzadas al aire en contraposición con la parabola, si no todas, al menos hacer pausa a la recolección por parte de otros.


Mi esposo me dio una de esas grandes lecciones que me ha dado desde que comenzamos a salir juntos y por las cuales lo amo.


Es cierto que consagro mucho tiempo a mi vida virtual. No simplemente a Internet pero mi afición a la fotografía me hace pasar muchas horas simplemente retrabajando una foto o creando un álbum o un calendario de regalo para los abuelos. Es mi hobby. A veces tenemos la discusión ya que el consagra mucho tiempo a los deportes y yo a la compu. Sin embargo, ante todo este dilema de "privado vs. público" se mantuvo un poco ensimismado. Yo me mantuve bajo perfil porque temía un poco su reacción ( no que me pegue o me vaya a gritar nada de eso, simplemente el reproche de una mirada es suficiente).


Sin embargo, el lunes en la noche me dice…

-ya lo hiciste público de nuevo?

-No, le contesto, no sé que hacer…

-Dale vamos a ponerlo público, me dice

- No, quiero pensarlo bien, ver si tengo cosas que debo moderar… pero en 1500 y déle de post es un trabajón…

-Pero Maie, de que sirve un blog privado? vas a limitar tu vida a lo que ya está? vas a perder la oportunidad de descubrir más gente interesante que comparte tus aficiones? Para ti el blog y tus fotos y tu compu es como para mi los deportes… no podemos vivir sin ellos…nos hacen felices.


Eso, señores es lo más bello que he vivido en temas de relación esa cualidad que sale ante diferentes situaciones… no sé como se llama pero es el antónimo directo del egoísmo. Y el egoísmo es el causante de la mayor parte de los divorcios.