Quienes han tenido el honor... o la desventura de venir y hospedarse en mi apartamento, han tenido también el honor o la desventura de llevarse un souvenir inolvidable del hermoso parquet que recubre el salón y el cuarto principal.... LOS CLAAAAAAAVOS.
En mi casa no se puede caminar en medias, ni descalzo.... tampoco es buena idea hacerlo con pantuflitas... para muestra un botón. Tenía la esperanza de que estas aguantaran hasta la mudanza a finales de junio pero ya hoy la cosa no da para más... y no crean, aunque por la pinta pareciera... no son tan viejas. Creo que no llegan al año, es más si no me equivoco las compré en Toulouse el pasado 11 de noviembre (alégorica la fecha ya que así se llama mi avenida... o sea que estaban destinadas a morir aquí), o sea hace hoy exactamente 6 meses. Viendo el estado de las pantuflitas, entenderán por que significa un grave peligro caminar descalzo y hasta en medias. Au revoir mis pantuflitas...gracias por el calorsito brindado durante el frío invierno....
*Nótese entre ambas pantuflas uno de los más apreciados clavos que han logrado llevarlas a este estado en solo 6 mesesitos


3 comentarios:
... a simple vista pense que habia dejado prestada a Tanya en tu casa ;)
jejeje nosotros tnemos nuestra Tanya de acero...
Maie, yo tengo mi recuerdo del parquet.... las cholitas de Anto, te recuerdas? jajaja
Publicar un comentario