sábado, junio 06, 2009

Una nueva estratégia


Ayer mi niña cumplió 22 meses. A dos meses de los terribles 2. Y desde hace un tiempo se le nota más independiente y deseosa de demostrar que ella es grande y sabe hacer las cosas. Así por ejemplo está empezando a querer vestirse o calzarse sola.
El otro día estuvo al menos unos 20 minutos sentada en el piso estudiando el fascinante caso de como ponerse un pantalón. Lo veía por todos los costados, le daba vueltas, lo analizaba con un grado de concentración extrema. Finalmente logro enfilar las dos piernas en uno de los huecos del pantalón y hacerlo montar hasta sus muslo. Así mismo se paro dió unos 5 pasos de pinguino con las piernitas pegadas y con cuidado de no soltar la cintura del pantalón y volteó a verme orgullosa como diciéndo... mamá, lo logré! a si estuviera mal puesto.
Yo observé todo aquello desde una silla y solo cuando ella me pidió ayuda fui a socorrerla.
Pero llegar a ese punto de quedarse observando no fue fácil. Llevo 20 meses al menos ocupándome de mi nena para todo. Y confieso que me costó ver las primeras señales de independencia.
Así pues pasamos unas semanitas imposibles, peleando como perros y gatos todo el día. La casa hecha un infierno y el papá haciendo un papel de mediador que no le quedaba nada bien porque siempre metía la pata con una o con la otra... sea desautorizando, sea consintiendo. No lo culpo, la situación no era fácil y el que llevó la carga más dura fue él ya que Luna no se dejaba para nada conmigo... guerra de mujeres y de poderes.
Como la más grande aquí soy yo, me tocó tomar las cosas de la mano. Definitivamente algo debía cambiar. Pero, qué?
Pedí consejo en la guardería. Me hablaron de ir a un psicólogo. Me pareció exagerado y sobretodo que ya van varias de estas situaciones que creemos a punto de explotar pero luego el río vuelve a tomar su cauce sin que ninguna de las partes ceda terreno, es decir, ni aceptando los caprichos, pero tampoco imponiendo irracionalmente cosas sin sentido.
Luego activé al clan internacional de madres. Es decir, pedí consejo, oí las experiencias de mis amigas y sus "soluciones ad hoc". Decidí una vez más diseñar mi propia solución ad hoc, y me dediqué a observar a mi hija. A prestar atención a sus demandas.
En general los niños actúan con agresividad cuando se sienten frustrados o cuando itenta desesperadamente de llamar la atención porque necesitan ayuda.
Me dí cuenta que por la razón que fuera, Luna había perdido un poco la confianza en mi.
Ocurre que lamentablemente cuando nos sentimos inseguros, siendo gente sin hijos, es muy posible que logremos ocultar esta sensación a nuestros colegas, amigos o incluso a nuestra pareja. Pero el día que tenemos hijos se nos cabó ese confort. Los niños poseen un sexto sentido para saber cuando no estamos bien. Y esto se traduce en que "nos pierden el respeto", es decir, nos vean tan humanos como somos y no tan super héroes como ellos nos imaginan, por decirlo de alguna forma.
Este mismo fenómenos es, en mi opinión, la causa de los mayores problemas de la adolescencia. El momento en que los padres se caen del pedestal de perfección y se vuelven tontos humanos, creando una posible decepción que origina una violencia que no es más que dolor, desilusión.
Ya he dicho varias veces que mi mes de mayo fue un mes extraño... aún no sé si ya salí de él... pero creo que estoy un poco más en mi misma.
Por las razones que sea, estuve sintiéndome extraña todo el mes. Luego me tocó viajar por motivos laborales, un par de veces en ese mes, cosa que aunque la disfrace de "ah pero es solo un día, y voy en carro; o de, que rico Ludo y Luna vienen y los 2 días de trabajo los compenso con 4 de fotos, Porto y familia" ocurre como a la mona... aunque esté vestida de seda... mona se queda.
Todas esas cosas me hicieron estar irritable y fuera de control. Y con esto no quiero decir que estuviese gritando todo el día...simplemente que al yo sentirme insegura no le trasmitia esa tranquilidad a mi niña y ella que no sabe expresarse de otra forma lo tradujo en rechazo en malcriadez.
Así que me dediqué a ser su mamá de nuevo. Reglas claras. Dejarla ser. Confiar en ella y descubrí algo interesante. Luna quería demostrarme que entiende y que solo quiere que le de la oportunidad de pararse ella misma en la esquina a esperarme y darme la mano para cruzar.
Quiere que la deje comer sola. Que la deje mostrarme que ya no necesita tapa en los vasos porque ella sabe tomar sin echarse arriba el contenido. Y que si lo hace es porque ella escogió hacerlo, porque está jugando a ello. Quería mostrarme que ella cree que se puede poner un pantalón.
Por otra parte, está el tema de la edad y de la regla del NO. Es decir, en este instante, todo es NO. Hasta ofrecerle una galleta tiene una respuesta inicial negativa. Cuado me dí cuenta de ello me bastó cambiar de filosofía. Así que me armo de paciencia y le digo... Luna hora de ponerse el sweter. Se pone brava y dice NO. Contesto, ok, me pongo a buscar algo en mi bolso y por el rabito del ojo veo su reacción... ella me mira con el seño fruncido, espera y vuelve. En ese momento solo me basta ofrecerle una manga del sweter y ella acepta tranquila. Llevamos dos días juntas y no ha habido ni una sola crisis de llanto y les prometo... se ha hecho exactamente lo que YO he querido, pero siempre haciéndole creer que es ella la que lo quiere.
Veremos cuando falta para la próxima movida de mata. Si algo he aprendido en estos 22 meses, es que con los niños ningún problema es eterno y cosas que me quitaron el sueño hace 3 meses hoy ni las recuerdo, porque simplemente se corrigieron solas (o con reglas claras) y otra ocupa su lugar...
Así que a la brillante personita (no madre) que se le ocurió opinarme (a mis espaldas pero muy cerca de mis oídos) que ya a estas alturas Luna era caso perdido solo le deseo que tenga la fortuna de un día tener un hijo... y el día en que me demuestre que su hijo es perfecto, tal vez aceptaré que mi hija era un caso perdido de 22 meses, y le daré por válida su tesis de que Luna se porta mal porque sabe que yo la amo... Dios y si no la amo yo que soy su mamá... quién???

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Quien te dijo eso de Lunita, seguro es un caso perdido!


Sobre los resultados de tu nueva estrategia, creo que es bastante evidente que hiciste lo correcto y lo manejaste muy bien.

Que esto te sirva para no desesperarte con los muchos retos que vendrán...

Pablo J dijo...

Ay caramba... ya tiemblo yo pensando en cuando la mía esté en esa etapa. Si no la quieres tú... quién? pues seguro que tu otro yo. Eso es algo imposible, al menos en tu caso. Luna es como todos los niños, normal, todos pasan por sus etapas. Al menos le buscas la vuelta y logras concenso.

Sigue con tu estrategia, y cuando toque, modifícala. Así seguramente lograrán llevarse bien. A la que te dijo eso, pues bien loca que está, ni siquiera tiene hijos, y además, entre Lunita, y los que me ha tocado ver (y soportar) MIL VECES LUNA!!! jeje

Que tengas un feliz día ;)
Kisses...

Rossy dijo...

Creo que en todas las etapas valen los consejos y también las propias corazonadas. Así como podemos errar, también de pronto acertamos, y es como un juego constante, un dificil juego el de criar un hijo.

Ya les iré contando la evolución de Santi, pero todo lo que cuentas sobre Luna lo veo reflejado en mi propia sobrinita que cumple los dos añitos también en Agosto.

Besos! Y no le hagas caso a la que comentó a tus espaldas :S

●KiwiHandmade● dijo...

caso omiso a aquellos que no tiene experiencia, ni la buena fortuna de experimentar. :)

Linda Luna! no le pares a nadie que el mundo es tuyo.

Por cierto: que me quedara a mi que H ya quiere hacer tooooodo sola con solo 16meses.

Respeto y confianza (venceremos jejeje)

La Madrina

Maie dijo...

Pero Comae es que es facilísimo ser mamá cuando uno no tiene chamos. Yo también tenía mis críticas y mis opiniones de lo que debían hacer las madres con los hijo. Solo que al menos era lo suficientemente humilde como para quedarme con ellas y no andar mortificando a las madres con mis súper ideas de inexperta jajajaja...
Lo peor es que tuvo el coraje de decir... cuando yo tenga el mío ya verán todos... jajajaja.... tengo unas ganas de ver eso...

*Maru dijo...

Yo siempre con mis comentarios fuera de tiempo mas no de contexto.. pero es que manana Emily presenta el examen que le dara licencia para manejar sola por todo U.S.... digo, por el tema de libertad e independencia... ahora me toca negociar a otro nivel...

Creo que lo que mas cuesta es asumir que nuestros hijos algun dia seran completamente independientes de nosotros... donde se quedaron mis panales y el desitin???

Besos, feliz domigno...

Yo tambien tengo ganas de ver eso... asi sea a traves de tus letras. No le pares.

Michele dijo...

qué soberbia esa mujer!!!
nada más difícil que ser madre... y justamente por lo que dices... porque pareciera que no podemos derrumbarnos sin alterar a nuestros hijos en el proceso...
coincido con tu análisis y tu reflexión... ha sido un año difícil!
te mando un besote enorme

.Gs. dijo...

Hola!!

No creo para nada que sean cosas de psicólogos, ni mucho menos.

Las batallas entre mujeres pues son eso, batallas entre mujeres. ¡Pobre de tu marido ahí en medio! jajaja.

Un beso Maie!

y salud y paciencia para ambas!

Tiempos de Cambio dijo...

Maie, aqui va mi comment, muy adecuado, digo yo por ser educadora de niños peques y además ser madre de una "señorita (tú que has compartido con ella sabes que es así). A los niños hay que entrarles con relax! es decir hacerles saber quién manda sin someter, sin humillar, ni vejar... A la larga, como bien dices, todo se soluciona y brilla con luz propia... Quién hizo semejante comentario? es evidente que quien lo hizo ni sabe de chamos, mucho menos los tiene...
Besitos! A los tres!

NuBadi dijo...

Sos mi heroina!!!
Y anoto todas las ideas para cuando terremotito esté en esas.

A la pxdxjx que dijo eso, bueno: "gracias y mucha suerte y que la vida le devuelva lo que da."

Adijirja dijo...

Creo que has hecho lo correcto: observar, esperar y actuar. Luna no es ningún caso perdido. Quizás lo sería si tuviera esas actitudes con 10 años... pero tiene 22 meses!!!! Además, lo importante es la forma de actuar de los padres. Los niños a esa edad no necesitan un psicólogo; son los padres los que necesitan la orientación adecuada y esa tú tienes recursos para buscarla.
No se puede negar que tiene carácter. Pero sin conocerlas a ninguna de las dos, me parece que tú también lo tienes. De ahí que tengáis continuas "batallas de poder". Es normal.
No te desanimes. Quiérela mucho. Y sobre todo, intenta comprenderla.
Y... bueno, yo soy de esas que orienta sin tener hijos. Pero qué le vamos a hacer... es mi trabajo! ;)
Eso sí, siempre he pensado que los míos serán los peores de todos!!!