miércoles, abril 20, 2011

Curiosidades interplanetarias

Ayer esperando en el Banco, escuchaba a la persona que estaba en la taquilla haciendo preguntas un tanto tontas sobre su tarjeta de débito.
Pero no solo era el contenido de estas preguntas, sino la forma. La señora tenía un tono de voz así como de esa gente que se pasea por tierra pero cuyo cerebro anda en otro planeta y un aura así estilo Luna Lovegood (Harry Potter). de esos que miran pero no observan. Y que pareciera que flotaran en vez de caminar.
Había dos personas esperando sentadas desde antes que yo llegara y ambas intercambiaban miradas y risas entrecortadas a cada nueva frase que salía de la boca de la interplanetaria en cuestión.
El problema que la inqueitaba era que en su antigua tarjeta había un saldo (especie de pre-pago) retenido y ella quería saber si con la nueva tendría acceso a ese saldo.
La empleada del banco le decía que no, que ese tipo de saldo era propio a la tarjeta y que se había perdido cuando esta se perdió (es un sistema complicado Belga que no viene al caso explicar pero funciona asì, uno carga la tarjeta y si se pierde la tarjeta la plata se perdiò como cuando te roba la plata un carterista, es decir, no està en una cuenta sino que equivale a tener físicamente el efectivo en mano). A ésto la señora responde con una frase aún màs interplanetaria que el resto de su discusiòn y que nos hizo casi reír a carcajadas a las tres que esperábamos:

"...pero es que ahora yo tengo de nuevo la tarjeta vieja en mi poder...(y como quien relata un evento sobrenatural)... es que *ella* apareció de una manera sorpresiva e inexplicable..." (pònganle tono de àngel celestial relatando una aparición divina-en serio!)... y así siguió añadiendo tonterías que a claras luces no le interesaban ni un cuerno a la cajera.

Al llegar a casa abro la compuerta del buzón de correos y al agarrar la correspondencia (o sea las facturas y publicidad), me cae en la mano una billetera imitación Louis Vuitton toda rota.
Me dió susto. Pensé inmediatamente que alguien se había equivocado colocando eso allí. La agarré, y para mi gran sorpresa, cayeron en mis manos los documentos de Ludo, las tarjetas bancarias, la tarjeta del club de video y hasta dos fotitos tamaño carnet de la Lunita.

Reconocí de inmediato que correspondían al contenido de la billetera perdida de Ludo hace casi un año.

Confieso que me pasó un fríito por la espalda... por una parte agradeciendo el gesto (aunque todos los documentos están obsoletos y fueron reemplazados por nuevos). Pero por otra parte, pensando: cómo supo ést@ que la cosa era aquí? ningún documento contaba con la dirección; qué recorrido se daría el contenido? dónde estaría y en manos de quién durante todos estos meses?

Será que hay alguien por ahí divirtiéndose devolviendo tarjetas de manera... inexplicable??

6 comentarios:

Antonieta H. dijo...

jajajaja mierda de película, viste? por reírte de la señora del banco jajajaja

Genín dijo...

...O que sabe como manejar nombre y apellidos para encontrar el domicilio...
De todas formas, inquietante...
Salud y besitos

Auxxis dijo...

Qué tal? Después de tantos meses... Me inclino por lo que dice Genín, quizás alguien diestro en encontrar direcciones apartir del nombre y el apellido. Acá en Suiza hay una web en la que sólo con introducir el nombre y apellido, encuentras la dirección hasta su número telefónico.
Too much para mí....
Saludos!!!

Anónimo dijo...

Es como para pensarlo...

Maie dijo...

Lo de la direccion lo averigue facil y me dio otro escalofrio... Googlee a mi esposo y PUM hasta mapita con fechita diciendo AQUI es... que stress!
Pero sigo pensando en las vueltas que dar[ian los documentos...

Adijirja dijo...

Jop... que mal rollo...
Cuando nosotros nos vinimos a vivir a esta casa, yo trabajba en un lugar pelín complicado y cuando contratamos la línea de teléfono solicitamos expresamente que el numero no saliera en la guía de teléfonos. Supongo que por ahí es por donde te han pillado...