jueves, octubre 15, 2015

Familia que se enferma unida...

El domingo fue un día maravilloso. Soleado, brillante. Ludo y Luna tenían una salida a escalar al aire libre. Los chicos y yo nos quedamos en casa y aprovechamos de hacer una larga balada por el parque en pleno atardecer. Tomamos fotos, y un poco de lo vitamina D.
Pero en la noche, sin ningún motivo aparente Adrian devolvió toda la comida del día completita como se la había comido. 
Inicialmente pensamos que algo le habría caído mal, pero en la madrugada, comenzó la fiesta. A eso de las dos, en una de las despertada a meter el chupón de Adrian tengo la extraña sensación, de que Adrian a dicho sus primera palabras... a lo lejos oía : Papá-mamá... Papá-mamá... al principio en mi somnolencia de esas horas de la madrugada me parecía un tanto ridículo pensar que mi bebé de 6 meses me estaba llamando de esa manera... cuando se me fueron aclarando las ideas comprendí que el lejano llamado provenía del baño y que era Luna.

Salté de la cama. Al llegar al baño las luces estaban apagadas, con tono inquisitivo dije: Luna?
Mamáaaaaaa.... y al prender la luz vi el espectáculo propio de las gastritis en el suelo del baño. Oh oh... ya eran dos.
Al mismo tiempo pero sin que yo lo supiera, la abuela, quien ya acumulaba una tos terrorífica desde el jueves,  estaba en el otro baño, en las mismas circunstancias.
Luego de limpiar todo nos volvimos a dormir. A eso de las 6 de la mañana, tocó mi turno y un poco mas tarde el de Ludo.
Leonardo y Adrian se despertaron en plena forma. Decidimos llevarlos a la escuela y guardería porque los otros 4 estábamos en muy mal estado y no lograríamos ocuparnos de ellos.
A las 10 de la mañana nos llamaron de la escuela, cayó el que faltaba. El único sobreviviente del dia: Adrian
Así comenzó nuestra semana de reposo en familia. La verdad había algo de tragicómico en el asunto y por alguna loca razón yo no paré de reír durante todo el día lunes. Diagnóstico: 5 gastroenteritis y una gastro-bronquitis.
La abuela ha estado tumbadísima por los antibióticos y no la hemos visto mucho.
Al bebé, que normalmente fue quien nos trajo el regalillo  de la guardería, lo tenemos en observación porque sus síntomas han sido erráticos... un día si, el otro no y él, en plena forma... 
Los otros 4 hemos disfrutado del momento y nos lo tomamos como unas vacaciones en familia, aunque encerrados en casa. 
Tiempo ideal para ver películas, leer más y de compartir. La toma de medicamentos, la convertimos en una fila de cucharas y degustación de pociones. Rara vez nos había tocado tomar exactamente lo mismo a todos solo que en dosis diferentes.

Entre los grandes momentos de esta gastroenteritis familiar quedara el descubrimiento de Harry Potter por parte de los niños. 
Y el que hicimos nosotros mismos: Ya tenemos dos niños grandes... y es muy rico y diferente compartir con ellos ahora. 

Habíamos estado hace unos meses en una exposición de objetos de la saga en Paris. Pero los niños no conocían nada, fuimos mas por mi que por ellos. Desde ese tiempo andaban con la preguntadera y las ganas de ver las películas y sin planearlo, estos tres días dieron la oportunidad de sentarnos en pleno día (para evitar los miedos nocturnos) a ver los cuatro juntos el primer film de la saga.

Resultado: dos niños completamente apasionados por las aventuras de Harry y compañía.



Leo no para de ver el libro de fotos de la exposición y Luna tuvo que darse una salida a la biblioteca a tomar prestado el segundo tomo de la saga del cual ya lleva 72 páginas leídas en su primera sentada y además el PRIMER real libro que se lee en su vida. Me resulta divertido pensar que mientras estaba recuperándome de la cesárea de Luna leía desenfrenadamente el séptimo y último libro de la saga, con miedo a no tener tiempo de leer finalizar la lectura por causa mis nuevas obligaciones de madre. Heme acá 8 anos más tarde, madre de tres y disfrutando de la súbita pasión que Harry Potter ha despertado en mis dos hijos mayores.

Mañana retomamos nuestras vidas normales, ellos a la escuela. Nosotros a nuestras obligaciones de grandes pero con la emoción de haber pasado estos momentos de cotidianidad juntos...

1 comentario:

Genín dijo...

Pues yo ya he pasado por ello, pero me ha durado 10 dias porque no se dieron cuenta que era una gastritis infecciosa y hasta que no me recetaron una asociación de antibiótico y sulfamida, no se ha parado la cosa, hoy llevo dos dias libre de la peste y sin ir wc... ;(
Besos y salud