Hoy amanecí. A secas, si, iba a poner un pelín mejor pero la verdad lo dejo en hoy amanecí que es el mejor regalo, estar vivos, no? No que creyera que iba a morir ni mucho menos pero hay días en que amanecer es lo mejor que puede ocurrir.
Ayer pasé de paracetamol a anti-inflamatorios (cataflan) sin que unos o los otros hicieran el más mínimo efecto de diferencia.
Mi cita con la osteopata fue a las 10 de la mañana y el título de este post explica más o menos el estado en el que encontró mi columna vertebral.
La sesión de hoy fue dura y dolorosa. Como dice ella misma, la osteopatía no hace milagros pero al menos, logró meter en su sitio todo lo que estaba desplazado y eso si lo pude sentir de inmediato. El dolor sigue allí pero al menos ya logro apoyar mis dos pies al mismo tiempo en el piso y recuperé la postura erguida que me caracteriza como Homo sapiens y me separa de nuestros antepasados. Parece que lo que no leí en las letritas chiquitas del Bongo era que la experiencia incluía un viaje sensorial a la prehistória, o un envejecimiento prematuro experimental jajajajaja.
Normalmente en 24 horas todo debe colocarse en su lugar y las tensiones desapareceran.
Desde el primer chequeo, parada de espalda, la osteópata encontró mi pelvis totalmente dislocada. Tuvo que retrabajar de manera intensa al menos tres vértebras a lo largo de la espalda media y toda el área de la nuca. Especial atención requirió mi coxis. El hombro izquierdo presentó una tensión bastante difícil de trabajar y muy dolorosa que no quiso ceder en ésta sesión. To be continued...
Me explicó que pudieron ser varios factores. O el masaje fue mal dado, o fue inconcluso, es decir, desalojó tensiones de varios lugares pero las localizo todas en la zona del coxis y la nuca.
También pudo haber sido un cambio de temperatura brusco al salir del masaje y ciertamente el fin de semana adolorida no contribuyó a la posición del cuerpo así que durante todo el fin lo que hice fue emperorar la situación. Pero en todo caso me recomendó buscar un masajista terapeutico, o mejor dicho alguien que adapte el masaje a la circunstancia particular de la persona. Generalmente en estos institutos de "Salud" que ahora aparecen como champignones por todos lados dan masajes standarizados que consisten en repeticiones de movimientos en coreografía y sin importar las necesidades del sujeto masajeado (yo).
Yo la verdad tengo master en dolores de espalda. Vivo y he aprendido a vivir con ellos pero lo de éste fin de semana fue realmente atroz. Sentía los nervios pisados y los corrientazos me hicieron sentir como si tuviera un cable pasándome corriente de rato en rato directo en la columna. Sin contar las conexiones absurdas, movía la cabeza para un lado y la pierna me daba un salto como si fuese una prueba de reflejos. Un horror!
Me recomendó un baño de inmersión en agua bien caliente para relajar los músculos que tomaré ésta tarde cuando Ludo me pueda sacar de él porque yo creo que podré sentarme pero no estoy muy segura de poder salir por mis propios medios.