Mi niño está cada día más grande. A una semana de su cumple se le nota la cercanía al primer año. Este fin de semana fue bastante tranquilo y rutinario, supermercado, lavadoras y secadoras, siestitas. La interacción es cada día más notable. Tanto con su hermana, como con nosotras. Con Luna juega a esconderse y perseguirse, o ella lo ayuda con las cosas que él no sabe hacer y él muy fresco espera que la hermana le lance el juego sin hacer mayor esfuerzo por descubrir como hacerlo solo. Conmigo éste fin hubo dos situaciones que me hicieron notar el cambio de mi bebé hacía un niño más grande, que comprende e interactúa Me lo llevé a cambiar la ropa de la lavadora a la secadora. Al primer momento él se puso a explorar y jugar por el cuarto donde están las máquinas sin fijarse mucho, como lo hacía siempre, pero en un momento cuando la tarea se me puso más dura porque las cosas estaban hacia el fondo de la lavadora, así que él decidió ayudarme y muy circunspecto se metía casi de cuerpo entero, levantando una patita y me iba pasando una a una las cosas que estaban atrás para que yo las lanzara a la secadora... Cuando me dió la última pieza de ropa se volteó contento como a decirme, listo mamá terminamos. El problema vino después cuando quize rellenar otra vez la lavadora... no captó el cambio de seña así que yo metía la ropa y él me la sacaba... yo le explicaba que no, que ahora la metíamos pero le tomó un ratito entender hasta que muy vivo como es agarró la vaina de guachafita y nos echamos una buenas carcajadas con el Leo saboteador, pero al final logré terminar de llenarla.
La segunda vino después de su siesta. Yo había lanzado unas cotufas de microondas y fui a buscarlo a su cama. Cuando lo senté en su silla de comer, inmediatamente notó el ruido extraño que comenzaron a hacer las cotufas mientras iban explotando en el microondas. No perdía detalle, lo intrigaba aquel ruido desconocido. Cuando las cotufas estuvieron listas, no perdió detalle de cada paso que dí. Buscar el bol, sacar la bolsa inflada, abrirla con cuidado, el humo que siempre sale, luego casi se tira de la silla para ver lo que salía de aquella bolsa. Mientras tanto yo le daba sus merienda, pero ésta dejó de interesarle cuando las cotufas estuvieron listas. Cuando me puse a comer, me veía con cara de mamá no seas mal educada, ofrece... así que tal como lo hice con Luna (pero ella estaba más grande) decidí darle solo lo blanco (para evitar las conchitas de maíz que raspan la garganta)... fue feliz, así muy en complicidad y hablando con abuela por teléfono nos bajamos un bol de cotufas. Ese va a ser mi pana come-cotufas cuando vayamos al cine juntos... que rico!
Estaba yo al teléfono por una llamada profesional corta (5 minutos) y los niños jugaban en su cuarto muy calladitos. Al colgar voy a echarles un ojo... Luna pintaba en su pizarra magnética y Leonardo apoyado con un codo en la bandejita del pizarrón cual si estuviera en un Bar... masticaba de manera bastante pronuciada algo aparentemente duro de roer...como una vaca, pues...
Luna, tu le diste galleta a Leo? Nooo mamá Y entonces que está masticando La tiza mamá Quéeeee?
En tres pedazos había mordido una tiza y seguía dándole y dándole hasta conventirla en pedazos más pequeños... la furia que agarró cuando logré sacarle los tres pedacitos de tiza de la boca solo pudo ser calmada por la promesa y ejecución inmediata de ésta, de cambiársela por una verdadera galletita...
Hoy fue el gran día de comenzar los sólidos con Leo, y tal como ha demostrado desde bebé... es un tragón. La emoción a lo que vió que algo se gestaba por los lados de las comidas fue indescriptible. De bebé exigía ser amamantado mientras yo comía. Ultimamente se había calmado recibiendo su biberon al mismo tiempo que nuestra comida pero durante meses Leo nos ha visto a todos sentados a la mesa y armaba su escándalo para ser parte de la reunión. Al estar instalado confortablemente en mis piernas o en las del papá, no perdía vista de todo lo que ocurría y un par de veces abrió su boca grande ante la proximidad de una cuchara o un tenedor. La semana pasada nos provocó un ataque de risa colectivo cuando luego de observar sigilosamente la situación dió un manotazo certero que fue a parar en el medio de mis vainitas a la provinciana. Acto seguido puso su cara de triunfo y los otros tres tuvimos que parar de comer para reirnos de la gracia del chiquitín. Pero hoy, el protagonista era él y Dios no hay más palabras, estos 4 videos lo dicen todo. Un verdadero hijo de su papá. Se comió la porción entera y un teterito para completar.
Lo más fascinante de los hijos es ese aprendizaje constante y como nos tumban todos nuestros paradigmas. Cada ser humano es único y con los hijos tenemos la oportunidad de experimentar esa unicidad. Leo y Luna se parecen muchísimo físicamente pero desde la barriga han sido bebés completamente distintos. Ni siquiera podría decir, opuestos sino, simplemente diferentes y únicos.
Hasta aquí lo escribí ayer, pero por una serie de motivos no logré culminarlo. --------------------------------------------------------------------------------------------
El post iba por los lados del paso al tetero (botella-biberon) así que vamos a darle contexto. Comienza el contéo regresivo. En menos de un mes me reintegro a la vida normal de trabajo y familia y en apenas 11 días Leo comienza la guardería. Es decir, que ya es tiempo de que Leo comience a independizarse de mamá y que mamá recobre un poco su vida. Cuando uno se lanza por los caminos de la lactancia materna exclusiva hay ciertas recomendaciones muy repetidas como las de no darle biberon al niño para que no se mal acostumbre y luego no quiera comer teta, por ejemplo. Algunas personas usaran su sentido común y diran, pero bueno es que eso es un instinto como lo va a perder (también lo es el apretar los deditos de los pies y si no se usa, se pierde). Otras con más conocimiento del tema diran que es posible. Mi experiencia con Luna fue que pude usar ambos métodos sin que hubiese complicaciones cuando los teteros eran poco frecuentes. Pero con la entrada a la guardería cambió y casi automáticamente ella dejó la teta. Con Leo, al quinto día de nacido me tocó dejarle un tete mientras nos fuimos al concierto de U2 y no hubo rollo, se lo tomó feliz. Luego por ahí entre el mes y medio dos meses agarró unas lloraderas nocturnas y durante un par de días le dimos un tete por si acaso era hambre... es cierto que nunca se lo comió entero y también es cierto que no lo digería ya que los pocos buches que ha hecho fueron casi siempre cuando agarró el tetero. Estas experiencias me hicieron pensar que el pase al tete sería algo natural, simplemente dependería del día en que yo decidiera hacerlo. Es más, me inquietaba mucho más el hecho de que por cansancio o stress yo me quedara sin leche. No el paso al tetero. Cuando decidí viajar a Venezuela me propuse continuar aún más con la teta. Era mucho más práctico para un viaje tan largo. Mi mamá me insistió en que me llevara un tete y la leche para ayudarme a iniciar la transición y permitirme descansar. Nada de esto ocurrió y en el viaje a Venezuela, quizas por el cambio de ambiente, seguramente por el violento cambio de clima, Leo se afianzó más a la teta. Pedía practicamente cada media hora o una hora. El rechazo por el biberon se hizo evidente. Es cierto que hubo dos eventos acá en Bruselas que pudieron lanzar la alarma, el primero ocurrió el día que los dejamos a ambos con una babysitter. Leo no comió nada y pasó 3 horas llorando sin parar. Le atribuímos el asunto a la inexperiencia de la chica, ya que a Luna la encontramos durmiendo con lentes, digo no tiene nada que ver pero... El segundo fue más reciente. El 13 de enero fue mi cena de año nuevo en la compañía. Me fui a las 6 dejando a Leo recién comido y volví a las 11:30. Ludo debía darle un tete a las 9. Encontré a Ludo desesperado porque Leo había rechazado el tetero y solo lloraba. Así pues ésta semana ya dejaba de ser un juego el tema y el objetivo de la semana era el paso progresivo al biberon. Para ello volví a pedir información en la oficina de la infancia y me recordaron que primero se reemplazaba una hora de teta por un biberon, la siguiente vez dos horas de teta y luego el resto, dejándo a mi conveniencia la posibilidad de mantenerme en régimen combinado (teta+tetero). Ayer miércoles, luego de los fallidos intentos de mi mamá en Caracas, luego de cambiar a varios tipos de tetero y de varios intentos por el método progresivo hechos desde el lunes, decidí hacer uno más forzado. Dejarlo pasar hambre al menos medio día (ojo de 9am a 12 del medodía). Me armé de paciencia porque lo que venía no era fácil. A pesar de que muchos puedan pensar que estaba en desesperación y estresada, no era así, lo llevé muy bien. Leo lloraba sin parar, pero rechazaba sistemáticamente el tetero. Lo acurruqué, le di muchos besos, lo mantuve en brazos y mientras lo hacía buscaba más y más información y llamaba a mis amigas para que me contaran sus experiencias. Llamé también a una de las puericultoras de la guardería con quien tengo confianza y finalmente llamé al pediatra. Lo que me dijo el pediatra me sacó un poco de mis cabales debo confesar. Por una parte me dió la solución pero por la otra me dió un pedazo de información con la cual no me esperaba. La buena noticia fue, haga una papilla de leche con cereal de arroz y désela con cuchara, ya verá que es "más fácil" y "mejor" porque seguro es de esos niños que "no agarran tetero". Pedí aclaración, es decir, que momentáneamente no agarran tetero o "nunca" agarran tetero? El pediatra me dijo, si señora hay niños que no soportan las tetinas (el agarró chupón? no le gusta verdad?) y nunca toman tetero, lo cual desde un punto de vista médico no es nada malo, concluyó. PLOP... caí sentada. Todos mis paradigmas al suelo... debo confesar que para mi las palabras bebé y tetero son (eran) indivisibles. Jamás había oído hablar de un niño al que no le guste el tetero. Incluso puede que no les guste la leche pero no el tetero como instrumento. Si con todo el stress de la lactancia materna el enemigo número uno a combatir era precisamente ese terrible señor tetero que les hacía la vida tan sencilla que simplemente los robaba de la teta de las madres... cómo es eso? Ya sé, no es nada grave por Dios es simplemente menos práctico y me complica un poco con respecto a mis planes de parar la teta completamente. Salí rauda y veloz a comprar lo necesario y a las 2:30 PM Leo degustó su primera papilla de leche con arroz "la cual aceptó" con absoluta felicidad. Bueno 10 tristes cucharaditas pero al menos con emoción y sonrisas y no con asco y horror como le hace al tete... eso sí, pidió su teta al terminar. Aunque respeto mucho la opinión de mi nuevo pediatra, quien por ahora las ha pegado todas, no pienso dar por sentado que esto será for ever and ever... al mismo tiempo la puericutora de la guardería me había ofrecido venir a tratar de darle un tete y me calmó diciéndome que en la guarde igual le darán su papilla de leche si es necesario. Acepté su oferta y vino hoy en la mañana. Resultado: se comió un poco más de 30cc y sin lloriquear... distraído... Pero no le veo un fin cercano a este asunto y desde un punto de vista físico me será muy agotador continuar la lactancia materna cuando comience a trabajar, además, tampoco tengo deseos de hacerlo, por diversas razones que si me provoca escribiré en otro post. Pensar que Luna dejó la teta casi de inmediato cuando pasó al tetero en la guardería y que aún hoy toma tetero mañana y noche y la negociación para eliminarlos no está ni siquiera servida. Tengo dos hijos maravillosos y ciertamente únicos... pero a veces podrían ser un poquitín más...standard, digo, pa´ simplificar, no?
12:35 de la madrugada... heme aquí tomando leche, y comiendo biscochos con queso crema y jamón. Ya es la segunda vez en esta semana que unas imperiosas ganas de tomarme un vaso de leche (ya llevo medio litro) me hacen bajar a la cocina pasada la medianoche. Lo peor es que la satisfacción que siento al tomarla me recuerda mis tiempos de niña en que adoraba mi vaso de leche. Desde que comencé a ser intolerante a la lactosa pues solo uso la leche, y de soya, para acompañar mi impelable cereal del desayuno pero de vez en cuando me gusta servirme mi vaso de leche y disfrutarlo. Claro ahora en su versión deslactosada. Aquí en Europa sostienen la teoría que luego de pasada la infancia y hasta la vejez lo adultos no deberían tomar leche y es precisamente por ello que se producen esas intolerancias a la lactosa, o los cálculos renales de calcio, porque como el cuerpo no la necesita pues no se gasta produciendo sustancias que no le son útiles para procesarla o la desecha vía cálculos. Para mi ha sido dura esa teoría ya que crecí con la creencia que una manzana al día y un vaso de leche mínimo eran fuentes de vida y salud... en fin... divagaciones nocturnas sobre la leche... todo por matar el tiempo y que con suerte me de tanto sueño que caiga dormida sin dar mil vueltas....
En general siempre he comido bastante balanceado, pero no soy una purísta de la alimentación, es decir, tampoco le hago asco a la comida rápida. Muchos ya conocen mi debilidad por un "buen" McDonalazo cuando tengo ganas de eso. Entre los placeres de mi vida está bien un buen restaurant francés de alta cocina o un thai, Indu o vietnamita, como lo está comerme una buena hamburguesa en Burger King el día que me provoca. Ojo sin decir que sea lo mismo. Sin dudarlo la comida casera es mi favorita y si bien estoy totalmente de acuerdo que nada es comparable con un buen plato hecho con recetas de la abuela o un restaurant con un chef reconocido o una pizza en horno de madera en Italia soy capaz de disfrutar también una pizza congelada (no cualquier congeladas hay cosas que son incomibles). Todo depende de la ocasión y de la ganas. Pero de un tiempo para acá, mis experiencias con Pizza Hut no han sido las más placenteras. Las pizzas son muy grasientas y me parece que les ponen kilos de sal porque luego de morder un simple pedazo me da una sed que es imposible de satisfacer ni con todo el refresco o agua del mundo. La sensación es demasiado desagradable bebo y bebo agua y nada parece calmar esa sequedad absoluta combinada de una especie de sabor a grasa que se me viene a la boca por horas y horas después de haber terminado. Incluso el olor de los restaurantes me resulta desagradable y esto no tiene nada que ver con mi embarazo. La experiencia data de los últimos 2 años al menos. Así pues en general cuando comemos pizza ordenamos en el italiano de la esquina donde preparan unas pizzas que, si bien no son las mejores del mundo, al menos no me dejan ese extraño sabor a grasa en la boca. Ya me había contado un colega que su esposa en la época de estudiante había trabajado un tiempo en Pizza Hut y que luego de esos meses jamás pudo comer un solo pedazo de pizza proveniente del sitio, y no por razones de higiene sino de la sola impresión que le dejaron los litros e aceite utilizados en la preparación de cada unidad. Pero ciertamente nada supera mi más reciente experiencia. El lunes tenía cita con la suplente de mi doctora. La cita era a las 7:30 pero se hizo tarde y al llegar a casa estábamos hambrientos y sin mucho que comer. La carne estaba congelada y un intento de comprar sushi nos había salido mal porque el restaurant de sushi de siempre estaba cerrado por vacaciones. La pizzeria de la esquina también de vacaciones así que no nos quedó más que llamar a Pizza Hut. Desde el primer mordísco supe que iba a arrepentirme de haber pedido esas pizzas, pero el hambre era insoportable y ya estaban allí. Pasé una noche terrible. Una sed insoportable. La boca seca. Durante la noche me tome al menos 6 vasos de agua enteros y 3 vasos de leche helada y nada podia con la sensación de sequedad y el sabor a grasa y cebolla. Sentía como si el liquido se escapara por algún otro conducto y no llegaba a pasar por mi garganta reseca. Me hinché como balón. Tal como si la pizza estuviera llena de aire y aún hoy 3 días más tarde no se ha pasado esa sensación de hinchazón que tiene a mi pobre gordo un poco loco. Llevo tres días llena de aire y gases y aunque ya la sensación de sed pasó pienso en las pizzas y me provoca devolver el tiempo hasta segundos antes de cometer el error de morder esa asquerosidad. Creo que esa fue la última vez que Pizza Hut me tuvo como cliente. Ya esta experiencia confirmó que es probablemente la peor opción de comida rápida del mercado.
Cuando me llamaron el lunes de la guardería a decirme que Luna no había probado bocado en todo el día, y que además seguía tosiendo y tenía fiebre me inquieté... porque tiene que sentirse demasiado mal para no comer... Lo cierto es que en cierta forma, es cierto Luna está inapetente desde hace unas tres semanas que se enfermó por la primera vez de esta temporada. Lo que pasa es que es una inapetencia selectiva... Es decir, si no le gusta, no come, pero cuando le gusta.... devora como León... Casi todos los niños a esta edad comienzan con esa maña de no me gusta, o no quiero y entonces pasan a un menu de pasta, galletitas y yogurt como dice la pediatra... Pero como mi Luna es bastante original, lo de ella es PESCADO con ESPINACAS.... hellooooo??? sin hablar de su amor por la SOPA. También pasta y salchichas, pero en todo caso al menos su monotemáticas comidas son bastante balanceadas. La mayoría de los niños ODIAN el pescado y hay que vendérselos en forma de pollo disfrazado... ah no... ella pide epinard et poison mamá poisoooon....eso si, con su punto de mayonesa, porque la carajita es belga! Y las espinacas son un show las tiene pilladisimas, como vienen congeladas, cuando le provoca simplemente abre el congelador y pide EPINARD... luego no aguanta el tiempo de cocción y hay que tener cuidado deque no se queme porque la ansiedad es tan grande que aún humeantes se las quiere meter a la boca...las ama con pasión y locura... da gusto verla comiendo...
La Luna tragona llega de la guardería con un hambre como caballos... se come una galleta, su tetero y además llama para formar parte de la cena. Normalmente le damos de lo que nosotros estamos comiendo pero come tan rápido que casi no nos da chance de meternos bocado a la boca. Su plato favorito los espaguetti boloñesa, pero eso le echa diente a todo, las papas, los vegetales, champignones...casi no le hace fo a nada... El otro día fueron las espinacas... aquello era una de papá, una de mamá... se terminó mi porción y siguió con la de Ludo... y si no le damos rápido pide...o trata de agarrar el tenedor ella... da gusto verla.
Retiremos mi cara de recien levantada del asunto para concentrarnos en lo bien que Luna maneja ahora el asunto de autoalimentarse... le falta un pelín. Parece que es zurda como su papá.
Assiette Gourmandise.... así se llamaba el postre de esta noche. Suerte de solución perfecta cuando uno no puede decidirse por el postre...así que por que no comer un pedasito de cada uno verdad?... demasiado bueno... mañana pongo la foto 5 postres en uno.... uy Dios 4 semanas para el bikini...y con esta viajadera cero gym y mucho restaurant.... no me atrevo a pesarme porque a juzgar por la panza....creo que ni embarazada tenía tanta... En francia se come demasiado bien!
Desde hace un par de semanas Luna imita a mamá... Inconcientemente cada vez que le daba de comer partía con un diálogo diciéndo algo así como... rico Luna vamos a comer...primera cucharada... y hacía yo Mmmmm Luna rico comida... Hasta que me dí cuenta que ahora cada vez que Luna recibe algo para comer me mira cierra la boca y hace Mmmmmmm jejejeje
Ni 5 minutos duro el librito que mamá trajo de regalo al ratón come cartón de la casa... y eso que seguí recomendaciones de un libro de esos de psicología infantil que se lee Ludo (yo no jajaja) en donde decía que está en la edad justa para emocionarse con libritos de cartón duro y tela... A los de tela no le para mucho... los de cartón le han encantado desde siempre pero esta nenita es un pelíiiiigro... como la canción... ese barbarazo acabó con to´.... y el queso que había en la mesa también se lo llevó...
Houston, the situation "seems" to be under control.... Desde el martes comenzaron a intentar con los vegetales en la guarderia... el martes no hubo fuerza en este planeta que la hiciera abrir la boca, según le explicaron a Ludo. La "expertas" de la guarderia se reian ante el caracter que tiene esa loquita... Ayer, en un segundo intento...Martine logró convencer a Luna de al menos abrir la boca para probar yyyyy......sorpresa sorpresa....se comió TODO!!!!! Veremos como se porta el fin de semana con mamá y papá!
La guerra de Luna contra los sólidos continúa... Hoy, una semana más tarde, para dejarla olvidar la mala experiencia (si es que hubo alguna) otra vez me dispuse a darle su papilla de zanahorias y papas... luego de media hora e intentos de todas las formas, solo una cucharada entró en su boca y la crisis de llanto fue tal que si le hubiése dado un veneno activo... me tocó calmarla cargada porque llora a lágrimas y demás... Madres expertas...se aceptan consejos... Aquí les dejó el show de la semana pasada en videos... el problema es que cuando ella no quiere algo... no lo quiere... terquíiita... y no lo digo yo que soy la mamá... Yo solita...nada de mamá
Soy venezolana pero vivo actualmente en Bruselas, luego de haber pasado hermosas temporadas en US y Francia, razones por las cuales además de español hablo y a veces escribo en inglés y francés. Toda mi familia esta en Venezuela, menos mi tio Victor Manuel que vive en Estados Unidos. Mis amigos estan un poco regados por el mundo: US, España, Chile, Costa Rica, UK, Francia, Argentina, Colombia, entre otros. Desde este espacio intento compartir con mi familia y amigos mi día a día para estar más cerca. Disfrutenlo!