Foto: Ludo, Abuelito, Arno, Luna (octubre 2007)
"Hoy sé que la vida es bella, porque la he visto partir muchas veces"
(autor desconocido)
Hoy recibí una presentación de esas .pps de cuyo contenido extraje la frase
que copio acá arriba. Aunque la presentación nada tenia que ver con esto
tal vez por el momento familiar que estamos viviendo fue esta frase la que
me tocó.
Al mismo tiempo que celebramos la vida floreciente de Luna, dos personas,
una de la familia de Ludo y otra de la mía (porque aunque no hay vínculos
de sangre hay otros de amistad que son tan o más fuertes), se nos estan
extinguiendo poco a poco. Dos personas que amamos y que se nos alejan en la
distancia....
A uno lo conocí apenas el año pasado... a sus 86 años y luego de 20 años
haciéndose cargo de su esposa enferma, un hombre aún admirable... entero,
elegante, con un porte de gente de antes, un caballero, decente, con su
cabeza en el sitio preciso y una fuerza inspiradora a pesar de un destello
de amargura totalmente comprensible en su situación... un hombre capaz de
saberse víctima de esa amargura pero a la vez capaz de tomar el telefono
para llamarme el día de mi cumpleaños 34. Llamarme a mi, una apenas
conocida, esposa del nieto mayor a quien no había visto en 8 años pero
madre de su primera bisnieta. Tuvo además la entereza y humildad de
disculparse por no ser quien era, por no ser capaz de reir, porque la vida
lo había amargado... un hombre en cuyos ojos vi el origen del hombre que yo
amo...
Al otro le debo muchas enseñanzas... suelo llamarlo mi segundo papá y me
siento su hija más pequeñita... de mis días de infancia recuerdo que
gracias a el comprendí el concepto de la sombra y aprendí a perderle el
miedo, me ayudó a descubrir a Mafalda cuando me la regaló la colección
entera para mi cumpleaños, me dió
mi primer ramo de rosas rojas y el único
poema que alguien me ha escrito en la vida, me explicó la importancia de
saber beber y disfrutar del alcohol sin perder la razón. A él le debo mis
dientes derechitos y sin mucho sufrimiento, le debo una serie de navidades
llenas de aventuras por descubrir que figurita nueva abría tallado con yeso
y sus instrumentos de odontología y que historia nueva se había inventado
en la cabeza sobre ese Jerusalén cambiante que adornaba cada diciembre la
parte baja de las escaleras... de él aprendí el amor a la música española,
la guitarra, los toros, el vino tinto...también le debo su apoyo y
comprensión en momentos muy difíciles...
Cuando pienso en él veo morrocoyes, peces, patos comiendo restos de pizza, veo a un perrito Cocker que casi llegó a ser mi mascota si mi mamá hubiese permitido. Veo a un torero, un
maratonista, un casi navegante de veleros y a un hombre-niño de un caracter
a veces muy difícil y maniático pero lleno de amor, de ideas, de vida...
una vida de ilusiones de planes nuevos vividos a fondo y con pasión...
hasta las últimas consecuencias... una vida que vale cada segundo
bailao...
Cuando pienso en él... veo una familia hermosa, que ha pasado por
altos, bajos y problemas a veces incomprensibles o hasta telenovelescos,
pero que se mantiene unida y se perpetua en esos 16 maravillosos nietos
cada uno con una personalidad bien definida y única...
No suelo hablar de este tema porque desde que fui conciente de el siempre me
ha provocado negación, miedo, tristeza... la tristeza del vacio de la
lejanía del nunca más...
La muerte, su cercanía, es algo que no es fácil de digerir es lo único que
sabemos certero y sin embargo es más fácil ignorarla hasta que comienza
darnos sus señales...
Leía una frase en el
blog de Sir. Nick que decía algo así como:
" La muerte esta tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventaja"
Y aún con esa ventaja...nunca estamos preparados para ella...
Son momentos duros para todos...especialmente para sus hijos, nietos, sus
esposas, y hasta a una madre que le toca ver a otro hijo partir... solo Dios
sabe lo que hace, cuando lo hace y por que... todo esta en sus manos... a
nosotros solo nos toca aceptar y recordar lo vivido...
En estos momentos...la paradoja me invade...si no hay esperanzas...mejor
que sea lo menos doloroso posible...pero esto es una mentira, no hay forma
de escapar a esa tristeza a ese vacío... lo único que nos queda son los
recuerdos de lo vivido y ojalá que lo vivido este cargado de sonrisas y de
llantos, de pasiones y de desilusiones, ojalá este cargado de errores y de aciertos...ojalá esté cargado de vida... ojalá cada día antes de cerrar los ojos podamos contar
con al menos una sonrisa...
Lo único queda de este malestar es la sensación de que cada día que estamos
sanos es una bendición, no importa si es un día horrible, con frío, con
tráfico, o un trabajón horroroso, no importa si no estamos en el lugar que
queremos o con la persona que queremos...cada día debe ser valioso porque
no puede ser simplemente un día más...
es en realidad...un día menos...Ayer (el jueves pasado) le regalamos un rayito de alegría al abuelito de Ludo...Luna fue a
visitarlo...y con la pureza que solo los bebés tienen...le tocó la mano al bisabuelo
mientras le regalaba una sonrisa. Así, entre tubos y sondas, su bisabuelo le devolvió el gesto...
Hoy, 10 de marzo de 2008, falleció el abuelito de Ludo... Dios decidió...
A ti..., a ti te tengo lejos...pero así como te dijé por teléfono...te quiero
mucho... te quiero muchíiiisimo....