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domingo, septiembre 25, 2011
jueves, septiembre 09, 2010
Jamel Improvisa y otras locuras Lunáticas
Yo amo a mi hija. Creo que a nadie que haya pasado por acá le cabe la menor duda sobre ésta afirmación. Pero pasar un día entero, sobretodo en mis condiciones de inutilidad actual, con ella y encerradas en la casa puede ser una experiencia absolutamente agotadora, tanto física como mentalmente (el post de ayer es solo una muestrita de las discusiones constantes que ocurren un día cualquiera).
Sin embargo, el dìa de reposo de ayer le hizo bien. Pudo dormir hasta tarde y no tosió en todo el día y tampoco en la noche así que fue buena decisión dejarla en casa aprovechando que por una vez, yo también estaba en casa. Por otra parte creo que ella tenía ganas de pasar un día con mamá.
Sin embargo, debo decir que cerca de las 3 de la tarde y ante la imposibilidad de Luna de hacer una siesta, muy a pesar que se caía del sueño y estaba agotada aún por la mala noche, yo ya me estaba volviendo loca. Tanto que aprovechando que ayer era su primera clase de ballet, que finalmente la tos y la moqueadera estaban bajo control y que en la tarde el clima levanto y salió tremendo solazo pues decidí llevarla a su clase de danza y así comprarme una hora y un pelín de descanso. Sin olvidar el efecto agotador y calmante que tienen las actividades en niños como Luna. Y es que es eso. Mi Luna es un León (signo Leo) y se comporta como león enjaulado cuando no tiene actividad o debe quedarse en casa. Tanto el padre (que es igualito que ella) como yo hemos constatado que lo peor que podemos hacer es dejarla en casa un día completo. Necesita aire, correr, liberar energías y cansarse... porque si no, los que terminamos como trapito somos estos dos. Ella tiene baterias energizer ultra...inagotable, aún cuando lo está.
Total que la dejé en la academia y me fui a una heladería convenientemente situada a pocos pasos de la academia de danza. Unas partiditas de tetris en el celu y dos bolas de helado artesanal me sirvieron de relax durante una horita. Pero la fatiga me estaba matando. Mi única fuerza era pensar en el espectáculo cómico de la noche al cual finalmente logramos ir gracias a la ayuda de mi cuñado y su novia que aceptaron venir a cenar y ver una peli en casa mientras nosotros nos fuimos a reír un poco con las improvisaciones de Jamel Debbouze.
Es la segunda vez que lo vemos en vivo y justamente nos dimos cuenta ayer que la primera vez, también estaba embarazada. Así que mis dos nenes han tenido deleite en la barriguita sintiendo ambos a su mami totalmente relajada y muerta de risa durante una hora y media que dura el espectáculo. El tipo es genial, sobretodo en un espectáculo que como lo dice su nombre es simplemente improvisación. Definitivamente para ser comediante hay que ser inteligente y jamel es para mi una suerte de Emilio o Laureano (que como extraño).
El teatro de Vaudeville además es un cuadro fantástico porque es una belleza de esos teatros antiguos pequeñitos que le dan un toque de intimidad al espectáculo. Así que de alguna forma uno se siente como que está en una fiesta con el pana Jamel echando chistes.
La buena risotada y el día hicieron que durmiera como un bebé. Por una vez no tuve problemas en buscar acomodo. Caí como piedra, pero ésta mañana amanecí molida.
Luna se despertó de excelente humor pero al ratito se le volaron las tapas. Qu desesperante me resulta saber que tengo una nena que es súper inteligente pero que cuando se le cruzan los cables es como si perdiera la capacidad de razonar.
Se había despertado risueña, bromista y cariñosa. Se fue al baño con el papá a vestirse y el a ducharse y entonces vino el cruce de cables cuando decidió que ella no quería ponerse el pantalón que Ludo había escogido.
Uno de esos ataques de absoluta malcriadez y capricho que caen del cielo y que terminan en una explosión. Ludo luego de tratar de razonarla salió y le buscó otro pantalón y le dijo que se cambiara ella misma porque el ya la había vestido y debía entrar a su ducha.
Luna que cuando le da la gana es la mata de la autosuficiencia se quedó pegada en que ella no quería el pantalón que tenía puesto y con el otro en la mano lloraba como si alguien le estuviera dando latigazos.
En una de esas dice que tiene ganas de hacer pipi y Ludo desde la ducha le responde, bueno haz pipi en tu vasito como todos los días (situado a tres pasos de donde estaba parada armando su crisis de malcriadez).
En ese instante, mis alarmas de madre se prenden y superando la pesadez y el dolor de caderas con que amanecí me paro de la cama y me digo... conociéndola es capaz de... pero al abrir la puerta del baño ya era demasiado tarde... la imagen que esperaba estaba allí. Una Luna irracional inmovilizada en el mismo punto desde el cual gritaba y lloraba desde hacer rato mientras corría hacia mi un liquido amarillo en el cual no solo se impregnó el fulano pantalón que no quería sino el otro limpio que tenía en la mano.
La sensación de dèjá vu que me invadió (por eso me salí de la cama corriendo porque conociendo a mi hija como la conozco supe que haría exactamente eso, así mataba 2 pajaros de un solo tiro hacía pipí y jodia el pantalón que tenía puesto) hizo que me montara la furia en un segundo. Por que tiene que actuar así??? porque ustedes me perdonan no fue un accidente. Ella es una niña que sabe perfectamente como quitarse y ponerse un pantalón y además desde hace meses va sola al baño y hasta escoge cuando quiere hacerlo en su vasito o en el WC (ambos situados enfrente a solo 3 pasos).
Bueno lo que vino no fue nada divertido de contar. Yo furiosa, el papá furioso, dos pantalones y una franela limpias llenos de pipi, la promesa de que estaran limpios para mañana y que mañana y toda la semana que viene usará el mismo pantalón para que no se malcriada (porque además es un pantalón que ella misma escogió comprar).
Pero para que vean lo consciente que es de sus tonterías, me cuenta Ludo que al llegar a la escuela una amiguita armaba peo en la puerta y la mamá la estaba regañando y diciéndo... no vamos a comenzar de nuevo la misma historia... y Luna mira a Ludo y le dice: papa elle "aussi" fait de betisse (papá ella "también" esta haciendo tonterías).
Sin embargo, el dìa de reposo de ayer le hizo bien. Pudo dormir hasta tarde y no tosió en todo el día y tampoco en la noche así que fue buena decisión dejarla en casa aprovechando que por una vez, yo también estaba en casa. Por otra parte creo que ella tenía ganas de pasar un día con mamá.
Sin embargo, debo decir que cerca de las 3 de la tarde y ante la imposibilidad de Luna de hacer una siesta, muy a pesar que se caía del sueño y estaba agotada aún por la mala noche, yo ya me estaba volviendo loca. Tanto que aprovechando que ayer era su primera clase de ballet, que finalmente la tos y la moqueadera estaban bajo control y que en la tarde el clima levanto y salió tremendo solazo pues decidí llevarla a su clase de danza y así comprarme una hora y un pelín de descanso. Sin olvidar el efecto agotador y calmante que tienen las actividades en niños como Luna. Y es que es eso. Mi Luna es un León (signo Leo) y se comporta como león enjaulado cuando no tiene actividad o debe quedarse en casa. Tanto el padre (que es igualito que ella) como yo hemos constatado que lo peor que podemos hacer es dejarla en casa un día completo. Necesita aire, correr, liberar energías y cansarse... porque si no, los que terminamos como trapito somos estos dos. Ella tiene baterias energizer ultra...inagotable, aún cuando lo está.
Total que la dejé en la academia y me fui a una heladería convenientemente situada a pocos pasos de la academia de danza. Unas partiditas de tetris en el celu y dos bolas de helado artesanal me sirvieron de relax durante una horita. Pero la fatiga me estaba matando. Mi única fuerza era pensar en el espectáculo cómico de la noche al cual finalmente logramos ir gracias a la ayuda de mi cuñado y su novia que aceptaron venir a cenar y ver una peli en casa mientras nosotros nos fuimos a reír un poco con las improvisaciones de Jamel Debbouze.
Es la segunda vez que lo vemos en vivo y justamente nos dimos cuenta ayer que la primera vez, también estaba embarazada. Así que mis dos nenes han tenido deleite en la barriguita sintiendo ambos a su mami totalmente relajada y muerta de risa durante una hora y media que dura el espectáculo. El tipo es genial, sobretodo en un espectáculo que como lo dice su nombre es simplemente improvisación. Definitivamente para ser comediante hay que ser inteligente y jamel es para mi una suerte de Emilio o Laureano (que como extraño).
El teatro de Vaudeville además es un cuadro fantástico porque es una belleza de esos teatros antiguos pequeñitos que le dan un toque de intimidad al espectáculo. Así que de alguna forma uno se siente como que está en una fiesta con el pana Jamel echando chistes.
La buena risotada y el día hicieron que durmiera como un bebé. Por una vez no tuve problemas en buscar acomodo. Caí como piedra, pero ésta mañana amanecí molida.
Luna se despertó de excelente humor pero al ratito se le volaron las tapas. Qu desesperante me resulta saber que tengo una nena que es súper inteligente pero que cuando se le cruzan los cables es como si perdiera la capacidad de razonar.
Se había despertado risueña, bromista y cariñosa. Se fue al baño con el papá a vestirse y el a ducharse y entonces vino el cruce de cables cuando decidió que ella no quería ponerse el pantalón que Ludo había escogido.
Uno de esos ataques de absoluta malcriadez y capricho que caen del cielo y que terminan en una explosión. Ludo luego de tratar de razonarla salió y le buscó otro pantalón y le dijo que se cambiara ella misma porque el ya la había vestido y debía entrar a su ducha.
Luna que cuando le da la gana es la mata de la autosuficiencia se quedó pegada en que ella no quería el pantalón que tenía puesto y con el otro en la mano lloraba como si alguien le estuviera dando latigazos.
En una de esas dice que tiene ganas de hacer pipi y Ludo desde la ducha le responde, bueno haz pipi en tu vasito como todos los días (situado a tres pasos de donde estaba parada armando su crisis de malcriadez).
En ese instante, mis alarmas de madre se prenden y superando la pesadez y el dolor de caderas con que amanecí me paro de la cama y me digo... conociéndola es capaz de... pero al abrir la puerta del baño ya era demasiado tarde... la imagen que esperaba estaba allí. Una Luna irracional inmovilizada en el mismo punto desde el cual gritaba y lloraba desde hacer rato mientras corría hacia mi un liquido amarillo en el cual no solo se impregnó el fulano pantalón que no quería sino el otro limpio que tenía en la mano.
La sensación de dèjá vu que me invadió (por eso me salí de la cama corriendo porque conociendo a mi hija como la conozco supe que haría exactamente eso, así mataba 2 pajaros de un solo tiro hacía pipí y jodia el pantalón que tenía puesto) hizo que me montara la furia en un segundo. Por que tiene que actuar así??? porque ustedes me perdonan no fue un accidente. Ella es una niña que sabe perfectamente como quitarse y ponerse un pantalón y además desde hace meses va sola al baño y hasta escoge cuando quiere hacerlo en su vasito o en el WC (ambos situados enfrente a solo 3 pasos).
Bueno lo que vino no fue nada divertido de contar. Yo furiosa, el papá furioso, dos pantalones y una franela limpias llenos de pipi, la promesa de que estaran limpios para mañana y que mañana y toda la semana que viene usará el mismo pantalón para que no se malcriada (porque además es un pantalón que ella misma escogió comprar).
Pero para que vean lo consciente que es de sus tonterías, me cuenta Ludo que al llegar a la escuela una amiguita armaba peo en la puerta y la mamá la estaba regañando y diciéndo... no vamos a comenzar de nuevo la misma historia... y Luna mira a Ludo y le dice: papa elle "aussi" fait de betisse (papá ella "también" esta haciendo tonterías).
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domingo, diciembre 14, 2008
Primera reconciliación

Tengo todo un post escrito sobre una dura etapa que estamos pasando con Luna desde hace un par de semanas pero que no he terminado de afinar... sin embargo, esta noche ocurrió algo por primera vez que me conmovió y no quiero dejar pasarlo esperándo al otro que está en borrador.
Ya hace varias semanas que Luna está bastante desobediente y hasta diríamos agresiva. No hace caso a nadie, toca todo, grita, reta e incluso hace las cosas con malicía.
Hoy ocurrió uno de esos casos. Llegábamos del cumple de Hannah, en el cual se había comportado excelentemente bien, como también lo había hecho durante todo el día. Entrando a la casa sale corriendo hacía el árbolito.
Ya habíamos superado la etapa inicial de querer agarrarlo todo. De hecho hoy estuvimos toda la mañana, yo leyendo mi libro (del cual hablaré en otro post) y ella jugando y corriendo alrededor de la mesa y del árbol y los regalos sin que mostrara ningún interés en tocarlo. Etapa superada creía yo.
Sin embargo, llegando en la noche se fue directo. Mientras yo retiraba mi chaqueta de invierno y mi bufanda le advertí que no lo tocara, volteó a verme mientras movía su mano cada vez más cerca del árbol... cuando llegué a su lado y viéndome a los ojos directamente lo agarró con rabia y lo jamaqueó hasta que quedó tendido en el suelo.
Me molesté y le hablé fuerte, ante lo cual se inmutó y cojió para el otro lado como si nada. La cargué y le dije en tono serio: Viste lo que hiciste LUNA?, mamá está brava! eso no se hace... ella aún viéndome a los ojos y sin mostrar ningún gesto de alarma ante mi molestia solo trató de pegarme en la boca para que me callara. Le agarré la mano y le dijé a mamá no se le pega. Subí y la metí en su cama.
La crisis no tardó en comenzar... gritos histéricos, llanto incontrolable... a veces es tal la arrechera de la niña que se hace pupú. Se paró en la cama y lanzó el chupón a algún lugar del cuarto donde no pudimos encontrarlo...y así durante los próximos 10 minutos, solo con las pausas necesarias para respirar.
Cuando ya íbamos cerca de los 15 minutos, su papá entró a la habitación con ánimos de calmarla pero sin sacarla de su cama. Comenzó a hablarle pausadamente explicándole que lo que había hecho estaba mal y que mamá tenía razón de estar molesta... ella, ya en estado incontrolable, lo veía gritando...
Luego de un rato, logró calmarla un poco pero sin sacarla de su cuna... en ese instante yo me asomé al umbral de la puerta para decirle buenas noches y al verme se le transformó el rostro y comenzó a gritar como al principio. Evidentemente el problema era conmigo.
Estas crisis, a las cuales ya estamos bastante acostumbrados, lamentáblemente, porque ocurren al menos una vez al día en los días que son buenos... nos dejan sin fuerzas y llenos de dudas. Que hacer?
Ya la hemos sacado en brazos lo cual es una solución inmediata porque el llanto para instantáneamente pero cuando la volvemos a acostar recomienza con renovadas fuerzas, comprobando nuestra tesis inicial de que era puro capricho
Ya la hemos ignorado, llegando a contabilizar 45 minutos de llantos histéricos en los cuales hasta nos inquieta si le va a estallar la cabeza o el corazón de tanta rabia.
Ya hemos tratado de razonar con ella, le hemos soplado la cara para sacarla del estado de shock en que se pone, tal y como nos aconsejó la pediatra.
Pero nada parece funcionar efectivamente. Aún cuando no damos nuestro brazo a torcer (firmeza y amor es la clave según los pediatras) ella sigue insistiendo.
Ludo volvió una segunda vez y luego de hablarle por unos 5 minutos más logró calmarla.
Yo me abstuve pero me quedó como siempre ese gusanito.
Luego de que se calmara. Ludo salió a correr, yo me pusé a consutar con Mr. Google sobre problemas de bebés coléricos y así pasaron unos 20 minutos. Sintiéndome mal, porque a pesar de no haberla gritado feo, simplemente le hablé con carácter para que se diera cuenta que estaba mal lo que hizo, aún sabiéndo que mi regaño era merecido ya que no podía dejar pasar bajo la mesa un tal acto de malcriadez, igual me siento mal. Es mi bebita y lo hago por su bien. Soy una convencida que a los niños hay que ponerle límites claros y enseñarles el respeto desde chiquititos. Sé que aún es muy pequeña pero cada día es una enseñanza y hay que ser constantes.
Convencida de que ya dormía fui a verla.
La encontré aún sollozando, abrazada a su oso y con los ojos muy abiertos. Al verme se incorporó pero esta vez con mucha calma buscándome simplemente. Le advertí que no la iba a sacar poque era hora de dormir pero me acerqué y le bese las mejillas diciéndole dulcemente... mami te ama, anda duermete tranquila, mami te ama aunque se ponga brava contigo. Tu eres una beba muy inteligente y no debes hacer esas cosas tienes que hacer caso y yo sé que tu entiendes... en su carita de ladito y sus ojitos bajos esta vez pude leer una disculpa...
Desde que la metí en su cama y que comenzó la crisis tuve la extraña sensación de que ella quería disculparse y sus gritos eran de una especie de comunicarse mezclada de impotencia. Por eso vine a decirle buenas noches cuando su papá la había calmado por la primera vez, porque en mi vida de pareja tengo por política jamás acostarme sin haber resuelto una disputa. Cómo no voy a aplicar la misma regla con mi beba???
Así pues, se acostó ella solita tomando mi manita... le acaricié un poco la cabeza, le di su muñeca musical y se quedó tranquilita esta vez... una dulce reconciliación. La primera.
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sábado, noviembre 15, 2008
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