
... y mientras a una trato de convencerla de que deje la titi (chupón-pacifier)... al otro dudo si convencerlo de que la agarre...
Llevo 2 noches súper agotadoras... Leo se agita muchísimo cerca de las 2:30 a 3 de la mañana y pide teta... pero el problema es que no la suelta en las siguientes 4 a 5 horas...
Logro despegarlo por períodos de 5 minutos pero inmediatamente se despierta y busca desesperado como si no hubiese comido. Cada vez que trato de despegarlo me muerde y come con más desesperación. El resto del tiempo igual está comiendo. A veces creo que se durmió y lo saco y se arma la sanpablera porque el muchacho se pone bravíiiiisimo... como se te ocurre mamá...estaba haciendo una pausa o tu crees que el esfuerzo que hago para comer no me cansa?...
Si no lo hubieramos pesado el martes creería que es que está muerto de hambre, pero en esto de la lactancia materna, los médicos son muy estrictos y solo consideran esa posibilidad en el caso en que los nenes no ganen peso. Pero su caso es lo contrario. En 10 días ganó diariamente el doble de lo mínimo requerido al día (minímo 20 gr.). O sea que básicamente el nene es un glotón. Ya se le han inflado los cachetitos y le comienzan a salir rosquitas en las piernotas flacuuuuchas con las que nació.
Lo peor es que cuando tiene hambre no hay distracción que valga. Lo que quiere es teta y ni que lo cargue el papá y lo merecumbee o la Lunita le haga cariños... nada de nada... dónde está mi mamá que lo que quiero es teta!!!
Y así debo robarme unas cuantos minutos para ir al baño o bañarme, a veces oyendo el llanto desgarrador de Leo en brazos de su papá...
A diferencia de Luna, Leo es menos ansioso. Con Luna tuve que pedir un chupón de urgencia aún sin haber salido del hospital... porque no solo quería estar pegada todo el día sino que lo hacía con tal desesperación que me dolia horrores... así que a pesar de las advertencias médicas le di su chupón y santo remedio... dominaba la ansiedad.
Leonardo es mucho más gentil que su hermana en ese sentido, y como no me ha dolido tanto como con Luna, por ahora no había sentido esa necesidad imperiosa de que se calmara con un chupón. Más bien estaba tratando de evitarlo... sobretodo por la dificultad que tenemos en convencer a Luna que ya está bueno de chupón... verdadero vicio y motivo de muchas disputas y negociaciones en la casa. Porque si la dejaramos viviría día y noche con el chupón en la boca. Al punto que hace dos noches tuve que quitarle obligada el chupón de la casa porque tenía dos huecos en la base del chupón y aún así la chama se negaba a dejarlo... yo ante la angustia de tener que salir corriendo a urgencias para sacarle un silicon trabado en la garganta decidí actuar por la fuerza al respecto.
Pero estos últimos dos días el cansancio me están haciendo dudar... es agotador pasar 4 horas de la noche mal sentada, cabeceando y aguantando a Leo en los brazos mientras come... A veces me recuesto o le doy acostada pero no me gusta mucho hacerlo... por otro lado la demanda constante hace que sienta que no tengo suficiente... y la falta de reposo es conocida causa del agotamiento de la leche materna...
Igual Ludo ha intentado con un chuponcito y el nene no lo quiere por nada del mundo...
Aún estoy renuente a la idea... pero veremos si es una etapa o que.. y en todo caso lo consultaré con la pediatra el lunes cuando la vea...
Cuando tiene hambre comienza a comerse las manitos así:
Leo come manito
envoyé par maiellaa. - Les grands événements de la vie de famille en vidéo.





