Introducción:
Ok, he tratado de alejar de este blog todas las malas vibras porque a los lectores les gustan más los temas festivos y lunáticos.
Lo que pasa es que llevo varios días enferma, de mal carácter, y bastante estresada y si no descargo entonces los que reciben las malas vibras son mis dos amores queridos… como me ocurrió anoche. Entonces después me siento culpable y maluca. Porque la verdad lo más chévere de mi vida comienza generalmente después de las 5:30 de la tarde entonces arruinarlo con quejas y malas caras pues pa´que, no creen?
Dicho sea esto, procedo…Texto del post:Gabrielita dirás que son otra vez los fantasmitas de mi casa, pero OOOOTRA vez estoy enferma. Si, amanecí mal el domingo y desde entonces ando dando tumbos.
Coincidió esto con la muelita de Luna que por fin después de joder tanto decidió asomarse la condenada porque la bicha se escondía y nos dejaba perturbados… sería una muela o no? Pero esta vez se la vimos la pediatra y yo cuando lanzo su histérico grito sobre la mesa de la pediatra porque la andábamos jorungando mucho considerando que era el día de su cumpleaños…Por favor que falta de respeto!
El hecho fue que el sábado en la madrugada antes de irnos a dormir, como es costumbre le hicimos su visitita a la Lunita y nos damos cuenta que esta prendida en fiebre…cuando vemos tenia 39 y de bien hacia arriba. Yo entré en pánico.
Odio la fiebre. Los mocos, la tos, son soportables pero desde que el termómetro pasa de los 38 grados se me prenden las antenas de mamá gallina y se me alborota el sistema.
Pasó el domingo a punta de paracetamol…para arriba la fiebre … pum para abajo a punta de paracetamol y así todo el día. Por supuesto que la noche del domingo al lunes dormí muy poco entre inspeccionar que no subiera la fiebre y mi malestar.
Cuando sonó el despertador me sentía tan mal que decidí quedarme en casa y dejar a la Lunita conmigo en observación viviendo su segundo día de fiebre en casa. Porque la pediatra te dice de esperar 3 días antes de llevarla a consulta y yo soy una madre obediente, no me queda otra.
Además me dije, no más la loquilla me haga una siesta me meto yo en mi cama y hago lo mismo.
Pasamos el día en casa, la Lunita pegada como chicle a mamá y por supuesto sin hacer siesta, eso si lo pasamos rico mamá y Lunita jugando pero para hacer el cuento corto el martes cuando sonó el despertador, además de la nariz tapada y la gastroenteritis que me acompaña desde el 16 de julio (ver más abajo), tenía dolores generalizados en cada músculo del cuerpo especialmente la cadera y la espalda de cargar a Luna para arriba y para abajo en la casa todo el día (recuerden que mi casa tiene 4 plantas) y de ayudarla a caminar, caminar, caminar (su nueva fiebre) lo cual implica una posición poco confortable para el ayudante.
La buena noticia Luna no tenía más fiebre, sin embargo, cuando llegamos a la guardería las cuidadoras empezaron a presionar gentilmente para que lleváramos a Luna al pediatra, a pesar que ambos explicamos nuestra teoría de los dientes.
Tanto dio el agua al cántaro… que me salió cita relámpago con la pediatra. Pero la pediatra estaba de vacaciones así que me tocó perseguir a la suplente quien me dio dos opciones o ese mismo día a las 4:15PM o el miércoles a las 3:30 PM…genial todo esto a las 2:30 de la tarde, o sea para la primera opción, debía terminar mi trabajo (porque para colmo era día de reporte) en 1 hora, ir a buscar a la Luna a la guardería, ir a buscar plata e ir a la pediatra. La segunda, ni siquiera era una opción porque sin visita al pediatra no me recibían a la niña en la guardería al día siguiente, o sea.
Así que me tocó correr…
Llegué a casa a las 6 luego de correr y evitar desvíos y trabajo… por un lado solté a la Luna en su cama para ver si hacía siesta que la hiciera aguantar la rumbita familiar prevista para la noche y por el otro me desplomé yo en la mía totalmente aniquilada…con el dolor de la cadera y espalda a morir y una debilidad terrible…pensando que todavía faltaba lo mejor… la fiesta familiar.
Bendito sea el Paracetamol de 1 gramo que me hizo sobrevivir a la fiesta.
Menos mal la comadre pasó y me dio una mano con el baño de la Lunita porque con la misma comenzó a llegar todo el mundo y se complicó la cosa. O la casa es muy chiquita o somos muy escandalosos, o hacía mucho calor…lo cierto es que comenzamos bien pero a la hora de pedir la comida (porque yo había decidido hacerlo a lo cool, como era día de trabajo pediríamos chino o pizzas) se nos enredo el pastel… yo quería cantar cumple y meter a la Lunita en cama para comer tranquilos, pero los otros tenían hambre total que todo al mismo tiempo y mi estomaguito jugándome la mala pasada… En el desorden se me complicó todo, mi mamá no logró ver a Luna el día de su cumple y pasé la noche con un fiebrón de película y sintiéndome la peor hija de la historia que no encontró un minuto para conectarse al Skype para que los abuelos felicitaran a la nieta….y con diarrea.
Desde el 16 de julio, mi primer viaje de trabajo del mes amanecí con diarrea… pasé el día en la frontera entre Francia-Luxemburgo con toda la incomodidad que esto implica.
Ahora no sé si es psicológico o que pero cada viaje de trabajo que he hecho este año, por cielo o por tierra va acompañado de una diarrea. Me parece que estoy somatizando mi disgusto por tener que viajar.
Pero ese fue solo el primero. Partí a Madrid al día siguiente , 3 días más de diarrea y unas comilonas a la española bien poco digestivas. Me recuperé en el fin de semana largo pero al volver a Francia el 23, otra vez comenzó, me mejoré otra vez el fin y el domingo 27 para el aniversario de bodas amanecí otra vez mal, no mejoro la cosa en los dos días en Irlanda y no ha parado hasta la fecha.
Como era intermitente y estaba viajando se lo atribuí a eso pero hoy que llevo más de una semana en casa ya la cosa es inquietante. Más aún luego de mi bacteria de hace algunos meses que me puso en cama y cuyo tratamiento fue casi peor que la enfermedad.
Ayer fui al médico… otro corre-corre. Llegué a las 5:55 pero me atendió a las 6:40. Me da un potecito para que vaya a recoger una muestra de heces en casa y se la traiga de vuelta antes de las 7 cosa que a el le de tiempo de llevarlo al laboratorio (así es aquí uno debe llevarle su potecito de mierda al doctor y pasar delante de todos los pacientes de la consulta con tu potecito transparente en la mano- cuestiones culturales-yo lo empaquetaría en una bolsita no transparente pero mejor ni les cuento el número y la forma y color de las mierditas ajenas que me ha tocado observar simplemente en sala de espera) y que al laboratorio le de tiempo de analizarlo antes de sus vacaciones para poderme recetar un tratamiento. Porque el Doctor se va de vacaciones el martes.
En condiciones normales hubiese sido hasta posible porque vivo a 3 minutos del doctor en carro, pero como en esta ciudad verano = trabajos y desviaciones para un trayecto de 2 minutos me tocó darle la vuelta al mundo vía la desviación. Cuando pasé delante de la farmacia ya la iban a cerrar y como no estaba ya segura de si me iba a ser posible producir la muestrita me tocó tomar una decisión entre tomar la muestra o comprar el tratamiento. Opté por la segunda. Si me cierran la farmacia ya les he contado en otros post como es aquí. Nada de Farmatodo. Aquí abren a las 9, cierran a las 7, los sábados abren medio día los domingos nanai- nanai y hay una de turno en el quinto coño y que te cobra extra por comprar fuera de horario.
Y no me iba arriesgar que ninguna de las dos cosas funcionara al menos los remedios los tengo. En fin llegue a la casa y corrí al baño…
Había ido 350 veces al baño ese día y como siempre la ley de Murphy se aplica a la prefección… no hubo la 351 ava.
Por andar de apurada abrí el potecito estéril y lo desesterilicé, de la rabieta que agarré pues lo boté a la basura… total ya no era estéril…
Luego de este stress Ludo me pide que le cuente mi día y por supuesto lo que tenía que contar no era muy feliz así que se quejó de amargarle su noche, tenía razón pero caramba han sido muchas cosas una tras otra y les juro que tener diarrea desde el 16 de julio hasta la fecha no es precisamente la cosa más agradable del mundo y con cada día mi humor empeora un poco…
Lo cierto es que el mes de julio y sus viajes me dejaron totalmente descoordinada. Perdí control, ya no escribo en mi blog, no me da tiempo de organizar mis fotos, todos los días me levanto tarde, cansada y estresada, llego tarde a la oficina, no rindo, me siento que estoy retrasada todo el tiempo, tengo hasta las cuentas hechas un desastre, me querían cobrar doble todas las facturas de la limpieza de la casa entre enero y mayo, llegó la factura de los impuestos de la casa…las vacunas….ahhh hay que vacunar a Luna antes del viaje y me tocó recurrir a la pediatra reemplazante otra vez y me tocará correr otra vez porque los horarios no ayudan y los trabajos de mier… en las calles me tienen LOOOOCA de atar, cada día me bloquean una nueva calle…ahora hasta el parking del supermercado que estaba usando como vía alternativa para poder ir de la guardería al trabajo me lo bloquearon también con tres tractores y dos grúas que están haciendo yo no sé que… un día de estos voy a tener pesadillas con flechas de desviación que me atacan y me persiguen ….
Además está haciendo un calor húmedo de porquería amanecí en una piscina esta mañana, por tercer día consecutivo me he lavado el cabello en la mañana, llegué a la guardería tan sudada que cualquiera hubiese dicho que venía de correr un maratón y no que venía en mi carro con el aire puesto, tanto así que me ofrecieron un guantecito de lavar a los bebés con agua para que me refrescara.
y mejor ni hablar de las noticias que vienen de Caracas y las leyes de última hora… y las de por estos lados...ser[a que privatizo el blog? otra cosa que me ronda la cabeza...
…además pronto me debe venir la regla… ah mujeres!
Necesitaba escribir todo esto… ya me siento un poquito mejor. Necesito vacaciones... piuff 9 días to go!