
Una batalla más, perdida en el intento de poner a Leo en su cuna...
Desde que Leo nació, la diferencia más significativa con respecto a Luna son sus hábitos para dormir.
Creíamos nosotros ingenuamente o tal vez muy vanidosamente "haber acostumbrado bien a Luna", a dormir en cualquier codición, con o sin ruido y sobretodo: en su cama.
Ayer leía (buscaba desesperadamente consejos) yo en
éste website y se me quedó grabado ésto:
"
Lección 4 de “ser padres por la noche”: un hecho importante a recordar es que los hábitos de sueño de su bebé son más un reflejo de su temperamento (del bebé) que del estilo de crianza que halla elegido. Mantenga en su mente que otro padres habitualmente exageran lo que duermen sus hijos, como si eso fuera una marca de buena paternidad, que no lo es. No es su culpa que el bebé se despierte."
Y no puedo hacer más nada que estar de acuerdo.
Desde el mismo momento del nacimiento, Leo nació asustado y necesitó mucho calor y mimos y abrazos en mi lecho para calmarse, mientras que Luna, una vez pasado el susto inicial de la salida, se quedó relajada viéndome desde los brazos de su papá mientras me suturaban y luego durmió plácidamente en su cunita de hospital por horas. Claro muchos podrían decir que son diferencias propias de un nacimiento por cesárea y otro por parto natural?
Pero no termina allí.
Mis recuerdo de Luna en el hospital, son casi todos en su cunita. Leo estuvo muy poco rato en ella. No soportaba estar allí. Lloraba tanto que tanto mi doctora como las enfermeras me sugirieron dormirlo conmigo.
Luna ha siempre sido más arísca. Le gustan los cariñitos, pero de a ratitos. Esos amapuches continuos no van con ella. Un ratito y después cada quien por su lado. De hecho Luna es insoportable para dormir con ella... pega patadas, golpes, empuja busca su espacio y por sobretodo ama su cama. Tanto que cuando estuve en el hospital por el nacimiento de Leo, ella se fue a dormir a casa de su abuela. Allí siempre duerme con su abuela en la cama. En una de las visitas, venía en el carro con Ludo y le dijo... papá, cuando puedo volver a la casa para dormir en MI cama???
Leo por el contrario es la definición misma del propio "chupa calcio" como dice mi comae´.
Lo de él es estar encaramao, fusionado si es posible, y mejor aún si lo regresaran para adentro de la barriga...
Desde que regresamos del hospital ha sido una constante el tratar de ponerlo en su cuna, o en una sillita o en la cunita a ruedas (el moisés) que tanto usó Luna durante el día. Lo hemos puesto de lado, inclinado, boca abajo, con la cabeza para un lado o para el otro. Con Sol, con las cortinas cerradas. Uno a uno los lugares han ido siendo dejados de lado como opciones. El nene no soporta pasar ni 5 minutos en su cuna o moisés. En las sillitas aguanta un rato más. Pero llora tanto y con tal desesperación que ni Ludo ni yo tenemos corazón (ni oídos, ni paciencia) para dejarlo.
Así que asumimos que era muy chiquito y que por alguna razón tenía miedo. Tampoco ayuda el hecho de que tenemos otra niña que debe dormir para ir a la escuela, un niño más grande que trabaja mucho por el momento y que siempre ha necesitado más que cualquier cosa dormiiiiiir... y que no tenemos un cuarto para él en donde dejarlo un rato llorando (tortura a la belga) para que se acostumbre.
Luego es cierto que si estaba conmigo en la cama el nene ni lloraba ni se sentía. Pero ya vamos para tres meses en ésto y lamentablemente no duermo lo suficiente y mucho menos cómodamente. Bueno hay días mejores. Otros en que me despierto más cansada que cuando me acosté.
Lo cierto es que cada semana me invento una nueva estrategia para acostumbrarlo a su cama y cada semana pierdo. Bueno desde que nació hemos logrado que duerma dos veces, si solo 2 veces, las primeras 3 horas de la noche en su cama.
El domingo en la noche estábamos en una de esas noches en que se que voy a amanecer más muerta de lo que me acosté. Finalmente como a las 4AM logré separarlo un poco de mi (lo acosté en la almohada alta entre Ludo y yo. Pero igual no pude dormirme hasta las 6 AM. Esas dos horas las pasé pensando y recordando como era Luna... sí, la acostábamos más temprano. La dejabamos en su cuna. Debe ser que no estamos haciendo algo bien, no hemos creado una rutina???, lo acostamos muy tarde?? Luna se dormía sola, la metiamos a dormir mucho antes que nosotros...en fin... 2 horas de divagaciones y me propuse a buscar en internet al día siguiente.
Comencé a la 1 de la tarde tratando de ponerlo a hacer siesta. Decidí armarme de paciencia y lo logré, digo, logré soportar el trajín con paciencia, porque de siesta en su cama nada...
Más de una hora estuve en ese macán. Primero los conejitos del mobil. Luego el juguetito especial para dormir con 18 melodías, sonidos de animalitos y agua y unas lucesitas que insitan al sueño (Parents 1st choice!!! como dice el marketing del juguetito).
Luego un poquito de teta... finalmente teta + el disco de arrorrós español que es una bellezura y que Luna adoraba más grandesita...todo esto enmarcado en el contexto de la comprensión del sueño infantil y las fases no- REM y REM que leí en el
website ....ahí se quedó dormidito profundo en mis brazos... y logré soltarlo suavecito en su cuna... la carita sonriente de puro placer de estar dormidito...logré salir del cuarto. Espere 2 minutitos afuera, silenciosamente. Logré bajar las escaleras y pasarle un texto a la comae´diciendo YEEEES!!!! lo logré!!! y cuando me voltee a sacar el jabón de fregar para fregar las 4 tapas de tuperware y las 2 cucharas de palo que no van al lavaplatos oí el desgarrador grito de: TRAICIOOOOOOON... WAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!
En la noche comencé desde las 8, apenas dejé a Luna en su cama. Ludo llegó a las nueve y tomo la releva hasta las 10:30.
A las 11 nos dormimos todos en mi cama con un Leonardo agotado pero que saltaba de susto en mis brazos al más mínimo cambio de posición que yo intentaba hacer y se aferraba a mi camisa como quien va cayendo por el despeñadero y se aferra a una rama como última esperanza de vida...no me dejes mamá nooooooooooooo!!!!!!
Es un hecho...Leo dormirá en nuestra cama, incrustado a mi y solo dejándose 2 milímetros vitales entre su naríz y mi cuerpo (pa´respira no más) hasta que se case...al menos no tendré remordimiento de que creció muy rápido y no compartí con él.