En este instante me encantaría explotar en lágrimas...llorar y llorar, sentir las lágrimas correr por mi cara... pero no sé por qué a pesar de sentir las ganas... las lágrimas no encuentran su camino hacia mis lagrimales.
Si, son las benditas hormonas. Ya estoy ladilla con el tema. Lo sé así que sientánse libres de parar aquí. No leerme si no quieren partir en lo mismo.
Ya estamos en la recta final... pero los días son largos y las noches son peores. La soledad de mis días me pesa mucho. Pero cuando esty acompañada tampoco aprecio la compañía. A pesar de los mensajes de Ludo, de las llamadas de los amigos... estar en una cama 24 horas al día es deprimente, sobretodo en estos últimos en que ni siquiera duermo. Las noches son eternas...
Estoy conciente de lo relativo que es el tiempo... una semana cuando se está de vacaciones es cortísima, pero cuando se esta en cama con unas medias apretadas que me previenen de una trombosis como consecuencia del medicamento y la inactividad puede llegar a sentirse como un mes. Mis mayores placeres son quitarme las medias durante los 5 minutos que dura mi ducha.
Entonces recuerdo Mar Adentro y me digo que no tendría el coraje de vivir años en esa situación.
El mundo sigue girando. Afuera hacen días hermosos y cálidos. Ludo además de las presiones enormes de su nuevo trabajo llega a ocuparse de Luna y de la casa y está también de un humor difícil. Yo lo comprendo. Es demasiado y el trata de mantener su actitud de
Mr. Yo puedo con todo pero es demasiado. Además Luna demanda exceso de atención y aunque estamos ambos concientes de que es su forma de
reaccionar ante la situación, aún no estamos claros si lo estamos manejando bien. Como reconfortarla. Como probarle que aún la amamos y que siempre será nuestra Luna. Nuestro primer bebé. Nuestra niña amada.
Tratamos de involucrarnos, tratamos de ser más pacientes con sus caprichos pero me perturba.
Esta mañana se quería quedar a mi lado viendo Cuasimodo. Por primera ve en la historia su papá tuvo que convencerla de salir con él. Ella que siempre es el primer chicharrón cuando de salir con su papá se trata me decía...
Luna no quiere salir, quiere ver Cuasimodo con mamá.
En las mañanas cuando viene a la cama se pega a mi y me toma la mano o me acaricia. Trato de hablarle dulcemente, de explicarle todo y aunque sé que es una niña brillate no sé si el mensaje está pasando. No sé si estoy empleando las palabras correctas para su edad. Est;a perturbada. Tiene pesadillas, durme mal. No come. A veces la siento tan hormonal como yo.
Hoy además de la rebeldía quería romper cosas. Destruyó con sus manos una banana que Ludo había dejado en su bolso del trabajo... y al hacerlo le decía...
papá tiene que comer su banana porque si no Luna la rompe cual escena del exhorsista, bastante bizarra. Luego rompió en pedazos una blanca nieves que se pega en las paredes del baño. Mientras más corregimos las actitudes negativas, más se empeña en hacerlas. Quiere atención al precio que sea. Cualquier cosa que se le pusiera enfrente la arrugaba con rabia y la rompía al punto que pidió un papel que pudiera romper. Le dimos uno y preguntó
puedo? y acto seguido lo destruyó en mil pedazos. La dejamos hacerlo sin decirle nada. Pero el asunto me ha tenido dando vueltas en la cabeza. Será su forma de expresar que el mundo, su pequeño mundo se está destruyendo de alguna forma, rompiéndose en pedazos como el papel, con la llegada del bebé? estámos haciendo lo correcto? cómo convertir esa cierta destrucción del mundo como lo conocemos en un mundo positivo en que en vez de 3 ahora sermos 4?
Yo también tengo miedo. Miedo de lo que viene. Luna ha sido mi niña, lo único y más bello. He seguido cada momento de su vida. Podré hacerlo igual con el segundo? o un día medaré cuenta que llevo semanas sin tomarle una foto. O que no medi cuenta de que tenía 2 dientes? Es que se quiere a un segundo hijo tanto como al primero? se puede querer igual? y como no olvidar al que ya está allí en el intento?
A veces me doy cuenta que he pasado el día entero en mi sopor de las pastillas y ni le he hablado al gordito... entonces esta el dilema entre mi Luna y su hermanito sintiendo que a ambos les estoy fallando. Al bebé olvido hablarle y a Luna a lo mejor no le estoy dando la atención que necesita. Sin embargo, siento que lo he hecho bien. La involucro en todo. Trato de hacerla ser parte de la experiencia. Hablo de nuestro bebé. El bebé de la casa no el bebé de papá y mamá sino el bebé de todos...
Ludo por su parte siente miedo a perder ciertas cosas que le son básicas como hacer deportes. Entonces no sé da cuenta que en su batalla por defender sus necesidades, sumado a todo lo que debe hacer para mantener la casa rodando un poco me deja sola... muy sola... y no lo culpo. Tiene toda la razón del mundo pero me siento muy muy sola...a pesar de que me conciente, me escribe, me prepara comida, me siento sola... y tengo miedo.
Será que me hago demasiadas preguntas? miles de personas pasan por esto, yo no soy la única. Hay situaciones aún peores. Cómo puedo ser tan dramática si es solo una semana de mi vida la que estoy pasando con esto. Seré una cobarde? que pasaría si algún día me diagnosticaran una enfermedad incurable? como afrontaré a vejez, la soledad? No soy acaso lo suficientemente fuerte...
Por otro lado me da miedo que algo me pase y dejarlos solos a ellos.
Por fin salieron las lágrimas... necesitaba soltarlas... necesitaba llorar y en eso estoy... definitivamente necesito escribir...
Ya debo volver a mi cama. Estar sentada se ha vuelto una tarea difícil. No lo soporto mucho... estar acostada es peor doy vueltas y vueltas... solo quedan 2 días de tratamiento... solo 12 pastillas, 12 tomas con sus malestares, 12 calorones, 12 alteraciones y 12 depresiones...
Me repito esto mil veces. No es nada. Hay cosas peores. Hay tratamientos peores. Hay gente que de verdad sufre en este mundo... como puedo ser tan débil y alarmista...
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