Es increíble terminamos el año escolar con lechina y lo comenzamos con mocos... el verano fue libre de enfermedades.
Lo cierto es que desde el jueves o viernes pasado comenzó la moqueadera y una tos bastante esporádica y discreta como para ser tomada seriamente. Durante el fin de semana se calmó pero regresar el lunes del colegio y la moqueadre se intensificó así como la tos.
Anoche fue una de esas noches de tos que desesperan. Jarabe antes de acostarse. Supositorio de eucalipto cerca de la 1 de la mañana. Miel, agua. Llantos, Ludo bajando a consentirla... se quedó dormida sin toser de 1 a 4:30 y de 4:30 a 6:30, ésta vez en nuestro cuarto porque ya Ludo no daba más de bajar y quedarse en su cuarto, la subio y aquello fue toser sin tregua.
Acto seguido yo, que ya estaba trasnochada y había logrado apenas dormir una horita entre 3 y 4:30, salí por la misma puerta que entró Luna ya que cada vez que Luna viene a toser en la cama, termino yo con el pestón dos días más tarde. La que me faltaría agarrarme una de naríz tapada y tos para complementar el parto (aunque no creo que esté muy lejos de ello, me duele la garganta y siento la naríz bastante congestionada hoy).
En resumen, como ni Luna ni yo dormimos anoche hoy dejamos a Luna en casa para ver si con un día de reposo al menos la tos se calma porque como he mencionado otras veces, mientras no haya fiebre de 3 días y una infección declarada los pediatras de aquí ni te reciben ni hacen nada. No hay medicina, ni antibióticos, solo aguitas y supositorios a bases naturales.
Así que estamos las dos en casa. Nos despertamos cerca de las 9 y logré aguantarla en cama una hora y media más a punta de episodios de Pocoyó.
Pero una vez fuera de la cama, como es lógico quiere jugar y yo lamentablemente no estoy en condiciones de hacerlo así que me tengo que buscar tácticas creativas de hacerla creer que estoy jugando con ella pero ni modo, no puedo sentarme en el piso, ni moverme muy rápido, etc.
Pero esta Lunita es muy pilas vale (sin contar los TEEEEEERCA y perseverante) y no es fácil distraerla de sus objetivos cuando se le mete uno entre ceja y ceja.
En una de esas me trae un peluche de Winnie Pooh que está disfrazado de Tiger y quiere quitarle el disfraz, solo que no es un disfraz "quitable" así que empieza la preguntadera... y por qué Winnie está vestido así? y por que de Tiger? y por
que no podemos vestirlo de Winnie otra vez?... e imagínense cualquier cantidad de por qués inexplicables que vienen uno tras otro... y la mamá fiel a sus pincipios trata de darle explicaciones creíbles y verificables pero a veces en el intento se mete una en unos pasteles...Se me ocurre hacerle referencia a un disfraz de Tiger que Luna tenía cuando era pequeñita... y zas me metí en tremendo peo...
Luna quiere ver el disfraz de Winnie Pooh de Luna... donde está?...Luna lo quiere?... un piña bajo el brazo... el remedio fue peor que la enfermedad...
Le sigo explicando pacientemente... Luna el disfraz de Tiger es muy pequeñito ya no le sirve a Luna y está en las cajas de la ropa limpia del bebé.
... y sigue... dónde está la caja, Luna quiere ver a caja... (ya mi paciencia rozando el borde ya que cualquier respuesta generaba una busqueda más complicada y profunda)... en una de esas se me pierde y empiezo a oír que está curucuteando arriba en mi cuarto... coooooooñ.... ahí si perdí la paciencia...
Le formo tremendo peo... que deje de buscar y cual disco rayado solo repite dónde está? dónde está la caja del bebé con el disfraz de Tiger?
La hago bajar de inmediato..furiosa y diciéndole por enésima vez LUNA mamá no sabe donde papá guardó las caja y aunque supiera NO la puedo buscar con ésta barriga (ya le había dicho eso mil veces entre pregunta y respuesta) pero la idea está ahí metida en su cerebro y no procesa ninguna respuesta...(que perseverancia tan ladiiiilla)...
Baja con cara de que va a llorar (reconozco que el regaño fue fuerte pero ya llevábamos más o menos unos 20 minutos entre que apareció el bendito Winnie disfrazado y ese momento. No llora (de puro orgullosita que es) y se mete en su cuarto sin decir ni pío.
Cinco minutos de silencio y paz... yo me pongo a vaciar el lavaplatos... por fiiiin, un poco de paz!!!... y en eso...
mamáaaaaaa....
Qué Luna?
....y si llamamos a mi papá por teléfono para que nos diga dónde está la caja con el disfraz de Tiger de Luna?
CARAJO!!!!!
No me quedó otra que reírme ante la proposición tan bien pensada (no deja de sorprenderme esta niña)... Dios esto no acepta no por respuesta- pienso.
Respire. Tomé aire una segunda vez y con la voz más dulce que pude producir en ese momento, mirándola directo a los ojos le eche de nuevo todo el cuento de como papá y mamá habían separado las ropas por tallas, lavado todo y guardado todo en cajas plásticas para irlas utilizando en la medida que bebé crezca... le explique por milionésima vez que mamá con esta barrigota ya no puede hacer peso, por eso no carga a Luna ni la baña desde hace tiempo y mucho menos puede estar bajando cajas de los armarios y le prometí que cuando su papá llegara buscaríamos el BENDITO disfraz de Tiger para que Luna lo vea... DIOS! quedé exhausta de esta batalla de inteligencias.
Me recuerda tanto a mi abuela Esther... cuando se le metía una vaina en la cabeza era IMPOSIBLE de sacársela... pero yo creía que eran vainas de vieja...piuuuffff....



















